Entradas

Siguiente parada en el viaje de placer: Psicodélicos

El viaje de placer hace su siguiente parada en el mundo de las distorsiones

Seguimos navegando aguas misteriosas… Esta vez hemos llegado a un lugar muy extraño. Las paredes comienzan a respirar, los colores de intensifican. Nuestro cuerpo es cada vez más y más sensible a todo lo que ocurre en el mundo y lo curioso es que sentimos tanto amor, que podríamos abrazar a ese árbol, con unas curiosas ramas de chocolate, todo el día.

¡Menudo viajecito, eh!

En el capítulo de hoy del viaje “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de placer” queremos presentar los apartados sobre el consumo de MDMA (éxtasis), LSD (tripis) y Cannabis asociado a las relaciones sexuales.

A veces puede ser divertido, otras pueden ser intensas o más relajadas. Puede ser que te toque un viaje menos placentero. Como sea,  lo que tenemos por seguro es que esta combinación puede traer efectos inesperados e indeseados. Es por ello que si vas a emprender esta aventura de #Sexo&Drogas, lo hagas con el mayor nivel de consciencia y respeto, para que todas podamos disfrutar.

¡Ah si! No olvides que con estas combinaciones, y con todas, debes mantenerte hidratada: #BebeAgua!

A continuación, los apartados. ¡Buen provecho!

 

Mundo psicodélico – “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” EPF

 

MDMA (Éxtasis) – “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” EPF

 

LSD (Tripis) – “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” EPF

 

Bebe Agua – “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” EPF

 

Cannabis – “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” EPF

Qué pasa si mezclas alcohol con MDMA

Beber alcohol y consumir MDMA al mismo tiempo es como tirar de tu cuerpo en dos direcciones opuestas.

Universal History Archive / Cameron Whitman

 

En la mayoría de festivales de música, discotecas y otros lugares donde se abusa de la MDMA, también se suele consumir otra droga: el alcohol. Según Joseph J. Palamar, profesor adjunto de Salud Pública en el Langone Medical Center de la Universidad de Nueva York, en los últimos años se ha incrementado la mezcla de alcohol y MDMA. Sin embargo, cuando la gente toma pastillas y combinados, es posible que no se den cuenta de que esta combinación es más peligrosa que consumir cualquier otra droga sin mezclar.

“En primer lugar, ambas sustancias aumentan el riesgo de deshidratación”, comenta Tzvi Doron, físico en la ciudad de Nueva York y director clínico de Roman, una aplicación sobre salud masculina. “La MDMA incrementa la temperatura de tu cuerpo, la actividad muscular y te hace sudar más, mientras que el alcohol te hace perder fluidos porque provoca ganas de orinar. El riesgo de deshidratación es todavía mayor si estás bailando rodeado de gente, como se suele hacer en los festivales y discotecas”.

“Cuando la deshidratación es grave, esta puede desembocar en una deshidratación del compartimento neuronal, en la que hay una escasez de agua disponible en los nervios”, comenta James Giordano, profesor de Neurología y Bioquímica en el centro médico de la Universidad de Georgetown. “Los fluidos se extraen de las células del cerebro y es posible que estas dejen de funcionar, pudiendo provocar insuficiencia cardíaca, respiratoria o comas”.

Las propiedades diuréticas del alcohol, es decir, aquellas que hacen que vayas a mear constantemente, también son peligrosas cuando se combinan con el efecto secundario de la MDMA o la retención urinaria. “Al mismo tiempo que el alcohol te hace producir más orina, la MDMA te impide expulsarla, pudiendo provocar daños en el hígado o la vejiga e incrementar la toxicidad de la urea en la sangre”, informa Giordano. “En los casos más graves, la toxicidad de la urea puede provocarte un coma”.

“Además, los efectos combinados del alcohol y la MDMA en el sistema nervioso autónomo pueden ocasionar arritmias cardíacas o ritmos cardíacos anormales que pueden afectar a tu circulación y poner tus órganos en peligro”, añade Giordano.

“Al día siguiente, puedes levantarte con dos resacas a la vez, como si no fuera suficiente con el enfado y la apatía propios de la resaca de MDMA” — James Giordano, profesor de Neurología y Bioquímica

“La combinación de ambas drogas puede suponer un doble revés para tu juicio”, informa Doron. “El alcohol, al ser depresivo, afecta a las capacidades motoras y puede aumentar la peligrosidad de algunas tareas, como la conducción. Sin embargo, la MDMA es un estimulante, por lo que puede mantenerte despierto y hacerte sentir capaz de realizar algunas tareas, aunque no lo seas”.

“Los efectos del alcohol en el juicio y la coordinación continúan aunque se combinen con la MDMA”, explica Doron. “Esto puede provocar una situación especialmente peligrosa en la que la gente piense que está más capacitada de lo que realmente está”. A su vez, Palamar sostiene que las drogas como la MDMA también pueden hacerte calcular erróneamente la cantidad de alcohol que puedes tolerar y aumentar las posibilidades de pasarte con la bebida.

“Las consecuencias de combinar alcohol y MDMA pueden durar más que los efectos de las drogas. Las propiedades depresivas del alcohol pueden intensificar el temido ‘bajón’ de la MDMA al final de la noche, en el que dejas de segregar serotonina y sientes depresión, ansia o irritabilidad”, comenta Giordano. “Al día siguiente, puedes levantarte con dos resacas a la vez, como si no fuera suficiente con el enfado y la apatía propios de la resaca de MDMA”.

“El alcohol interactúa con las drogas recreativas de la misma forma que con cualquier otra sustancia. Cuanto más fuerte es el alcohol que consumes, peores son los efectos

Mucha gente cree equivocadamente que el alcohol no es una droga, al menos no una de la que deberían estar preocupados al consumirla. De esta manera, lo mezclan de manera inconsciente con cualquier cosa, pero el alcohol interactúa con las drogas recreativas de la misma forma que con cualquier otra sustancia. Cuanto más fuerte es el alcohol que consumes, peores son los efectos. “A mayor graduación, mayor potencia”, avisa Giordano. Y, por supuesto, cuanta mayor cantidad de cada droga consumas, mayor riesgo.

Obviamente, tanto el alcohol como la MDMA son peligrosos incluso en solitario, pero si los vas a consumir, lo más seguro es hacerlo por separado. Además, tomes lo que tomes, asegúrate de beber agua para evitar la deshidratación.

Publicado por Suzannah Weisstraducido por Mario Clavero Ramos el día 30 de julio de 2018 para VICE.es

Fuente original: https://www.vice.com/es/article/mb4edy/mezclar-alcohol-mdma-consecuencias

 

Consejos para consumir drogas con menor riesgo durante las vacaciones de verano

*El contenido de esta publicación ha sido adaptada de su versión original para las personas lectoras de En Plenas Facultades

Si es que es posible…

Fuente: Onmeda

Hay gente que no concibe unas vacaciones sin una semana de bajón existencial posterior a las mismas. Ya sea durante un fin de semana en Berlín cuyo final feliz dependa enteramente de los caprichos de los seguratas del Berghain, una escapada de una semana en Ibiza o un viaje de tres meses por Europa del Este, es muy probable que en algún momento intentes pillar algo de droga.

Teniendo en cuenta que estás en un entorno que no conoces, con unas leyes y una cultura que tampoco conoces, ¿hay alguna forma de conseguir y consumir drogas recreativas de forma segura?

 La respuesta es, sin lugar a dudas, no. Si no quieres problemas, pasa de las drogas cuando estés en un país extranjero, a no ser, claro está, que tu idea de pasarlo bien sea pagar un ojo de la cara para consumir algo que te provoque efectos no deseados.

Naturalmente, la sensatez te abandona en cuanto llevas unas cuantas copas encima. Es entonces cuando la gente hace cosas que no debería. Si vas a comprar y consumir drogas durante tus vacaciones, al menos deberías saber cómo lidiar con los posibles problemas que surjan de la mejor manera posible.

No serviría de nada presentarte una lista de todos los países y su política con las drogas, porque claramente todos ellos tienen la política de “no las consumas, son ilegales”, así que en lugar de eso decidimos contactar con varias personas para que nos contaran su experiencia de consumo de drogas en el extranjero y luego pedimos a unos expertos que nos explicaran qué habían hecho mal los primeros, con la esperanza de que puedas extraer alguna lección con las drogas.

Alex, 25 años

“Fui a Ibiza con diez colegas. Compramos coca, ketamina y pastillas al amigo de un amigo que en la época trabajaba ahí. El tipo nos dijo que llevaba todo el verano vendiendo el mismo material y que no había tenido problemas, por lo que era relativamente seguro. Llevábamos dos días bebiendo, casi sin comer y alternando ketamina y coca cuando empecé a perder la visión y a respirar de forma extraña. Mis amigos me llevaron corriendo al hospital, donde estuve varias horas y luego me dieron el alta, por suerte”.

Chris Brady: Combinar drogas aumenta los riesgos de su consumo, y a veces también los magnifica. Alex ha pasado dos días despierto, a base de alcohol, ketamina y pastillas. Cuanto más consumes, mayores son las posibilidades de tener problemas. Es muy importante descansar, comer bien e hidratarse, y aun más en fines de semana así.

Consumir varios días seguidos aumenta el riesgo de sufrir los efectos negativos, por lo que también es importante tomarse un descanso. Cuando tomas MDMA durante dos días seguidos, experimentarás menos sensación de euforia y solo sentirás los efectos estimulantes debido a la reducción de la serotonina. Comprarla a alguien “de confianza” puede suponer cierta seguridad, pero recuerda que la mayoría de las veces, el amigo del amigo que te pasa la droga suele ser el último eslabón de una larga cadena de personas.

Rowan Sol: Si tienes intención de consumir drogas en el extranjero, es muy importante que tengas un seguro médico de viaje completo. Deberías tenerlo en cualquier caso, pero con más razón si vas a hacer algo que suponga un riesgo mayor para tu salud.

Dan, 26 años

“Viajo bastante, sobre todo por Europa, y por lo general fumo hierba. He llevado hierba conmigo en el avión otras veces, pero da bastante miedo. En el destino pruebo suerte con los camellos de la zona. En la mayoría de los sitios, me limito a pasearme cerca de la estación principal de tren o las zonas turísticas y siempre acabo encontrando a alguien”.

Obviamente, el contrabando internacional de droga está muy mal, y acercarse a un desconocido por la calle para pedirle que te venda algo es una pésima idea.

Chris Brady: Lo que me preocupa de Dan es que puedan arrestarlo por contrabando. Quizá debería plantearse reducir el consumo de marihuana o incluso dejarla por un tiempo.

Sarah, 21 años

“Mi novio y yo estábamos de viaje por Europa del Este e hicimos noche en Praga, donde vimos que se celebraba un evento techno al que queríamos ir. Cuando entramos, un tipo nos ofreció unas pastillas de color rosa. Nos tomamos una cada uno sin pensarlo, pero al cabo de una hora y media seguíamos sin sentir nada. Al final las pastillas nos subieron cuando estábamos de vuelta en el hostal, varias horas después. No sentimos nada de euforia, simplemente no podíamos dormir y teníamos un poco de colocón. Me pasé las ocho horas de viaje en tren a Budapest llorando por el bajón”.

Chris Brady: Obviamente, las pastillas que se tomó Sarah no eran MDMA, y por el tiempo que tardaron en hacer efecto, parece que pudo haber sido una sustancia mucho más peligrosa, como la PMA (parametoxianfetamina). Por otro lado, Sarah se tomó directamente una pastilla entera, lo cual supone ya de por sí un riesgo debido a la altísima pureza y potencia de algunas pastillas de éxtasis. Se han analizado muestras que contenían 300 mg de MDMA, y si Sarah hubiera acabado tomando una de esas entera, podría haber sufrido una reacción muy negativa y peligrosa.

Rowan Sol: En Europa del Este, las anfetaminas suelen ser más baratas y potentes, y la metanfetamina también es mucho más accesible. Por otro lado, estos países tiene menos centros de reducción de daños, por lo que resulta aun más importante ir con cuidado. En todo caso, estés en tu país o fuera, debes aplicar siempre la misma regla: si dudas, pasa. Haz un test de reactivos si puedes y toma conciencia de los posibles peligros de consumir esa droga.

Jade, 23 años

“Hace poco, mi amiga y yo fuimos a Tailandia. Normalmente, si salimos de fiesta tomamos cocaína o pastillas, pero preguntamos por ahí y varias personas nos dijeron que era muy peligroso comprarlas en Tailandia. Ninguna de las dos habíamos probado las setas antes, pero nos dieron unas y al final compramos más y las comimos varias veces. También conseguimos un poco de hierba, pero de turistas, no de camellos”.

Hay sitios de mochileros, cafeterías y tiendas que venden batidos de setas mágicas o pizza “feliz”, con infusión de marihuana. Pero en Tailandia hay penas que van de multas muy cuantiosas a largas condenas en prisión por posesión de marihuana. Según los consejos de viaje de la página del Gobierno del Reino Unido, si te pillan intentando salir de Tailandia con más de 20 gramos de una droga de clase A puedes ser condenado a pena de muerte, así que no hace falta que diga que no lo hagáis. A la mayoría de traficantes importantes “solo” les cae cadena perpetua, pero no es infrecuente que los turistas acaben un tiempo entre rejas por un puñado de pastillas o pagando una multa brutal por estar en posesión de un gramo de cocaína.

Chris Brady: Si bien las setas son una de las drogas más seguras físicamente hablando, no están exentas de riesgos. Consumir cualquier droga psicodélica en un entorno desconocido y poco familiar puede aumentar el riesgo de sufrir un mal viaje. Si es posible, lo mejor es estar con alguien que no se drogue para que cuide de ti en caso de que haya problemas. Cualquiera que se plantee probar las setas debería primero informarse sobre qué aspecto tienen para evitar ser timado o, peor incluso, envenenado.

Publicado por Ethan Shone y traducido por Mario Abad para www.vice.com/es el día 20 de junio de 2018

Fuente original: https://www.vice.com/es/article/qvnm5q/drogarse-en-viaje-vacaciones-consejos