Alcohol en confinamiento COVID-19: «Establece el ritmo tú mism@»

Continuamos con las campañas para la prevención del consumo de alcohol y otras drogas, y promoción  de sexualidades saludables que han diseñado los distintos grupos de estudiantes de nuestro curso para formar Agentes de Salud EPF de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.

Esta vez presentamos la campaña que han realizado Verónica Melero Meléndez y Thays Milena Fernandes Da Silva, ambas estudiantes de enfermería URV,  Carla Viladot Fonseca, estudiante de psicología URV, Antonio Miguel Narváez Castro, estudiante de ingeniería química URV y Elizabeth Ollé Ruiz, estudiante de filología catalana URV, dirigida a la población joven universitaria y el uso del alcohol.

El mensaje que nos quieren transmitir es, sobre todo, con énfasis en la concienciación del consumo de alcohol que existe y está presente en nuestra sociedad, especialmente en estos tiempos de confinamiento. En sus palabras:

Hemos hecho esta campaña porque consideramos que el alcohol está muy presente en nuestra cultura a pesar de que estemos en estos tiempos tan extraordinarios. El alcohol es una droga y vemos oportuno dar información para que, ya que existe el consumo, se realice un consumo consciente.

La campaña consta de un cartel divulgativo con el lema «Establece el ritmo tú mismo@: Durante la cuarentena bebe de forma responsable» así como también con el #hashtag tendencia de este último tiempo #YoMeQuedoEnCasa, con el cual invitan a la audiencia a estas dos acciones claves: autogestionar el consumo de alcohol cuando lo hay y, a quedarte en casa para evitar la propagación exponencial del Coronavirus y la saturación de los servicios sanitarios.

Para ver y descargar el cartel, has clic sobre la siguiente imagen:

Además, han diseñado un tríptico digital con información sobre lo qué es el alcohol y los riesgos asociados a las distintas maneras de cosumirlo. También cuenta con una serie de recomendaciones que pueden servir de ayuda para gestionar dichos consumos, así como también para dar a conocer recursos que te permiten saber de una forma rápida y estructurada qué tipo de consumo de alcohol está realizando quien participa de esta intervención. Hacia el final de este material tiene adjunto una imagen de código QR que, si lo clicas o escaneas con tu móvil, te llevará directo a dicha herramienta, el cuestionario AUDIT.

De esta manera, el público lector de esta campaña podrá ver y tomar consciencia de los patrones de consumo que realiza para decidir por si mism@, si cambiar el ritmo que lleva o no.

Para acceder al tríptico digital completo, has clic en la siguiente imagen:

Finalmente, este grupo de estudiantes nos recuerdan:

«Si sientes que el ritmo de tu consumo está perdiendo el compás, siempre puedes pedir ayuda, y acudir a los Centros de Atención y Seguimiento a las Drogodependencias, CAS, disponibles en tu territorio».

 

 

 

 

 

 

 

Decálogo de la red nacional REUS frente al COVID-19 para la comunidad universitaria: “Cuídate y cuídales”

Desde sus inicios, la Universidad de Murcia ha emprendido iniciativas diversas encaminadas a mejorar la salud de la comunidad universitaria, la mayoría de ellas en estrecha colaboración con la Consejería de Salud de Murcia. Así, en el año 2008 se produce la vinculación a la Red Española de Universidades Saludables o REUS y la creación de la Oficina de Universidad Saludable REUS-UMU. Esta última se constituye como estructura coordinadora de las acciones de promoción de la salud en la Universidad de Murcia y cuenta con la alianza de la Consejería de Salud mediante convenios de colaboración que se han ido sucediendo en el tiempo. Posteriormente, en 2016, la institución docente se adhiere a la Asociación REUS, constituida por unas 60 universidades, que coexiste con la red nacional más amplia de idéntica denominación.

Conscientes de la importancia del entorno universitario a la hora de generar salud en las personas que conviven, trabajan, investigan y estudian en él, la finalidad de la red REUS es promover la salud integral (bio-psico-social) en el contexto de las universidades españolas. Así, se entiende por Universidad Saludable aquella que protege y favorece la salud y el bienestar físico, psíquico y social de la comunidad universitaria, que incluye al alumnado, al personal investigador y docente y al personal de administración y servicios.

En consonancia con los planteamientos de la Carta de Ottawa y la Carta de Edmonton sobre las Universidades Promotoras de Salud, es como la universidad ha de promover conocimientos y habilidades para que se adquieran estilos de vida saludables, ha de ofrecer las infraestructuras y los espacios necesarios, y también ha de favorecer la socialización y las actividades de ocio saludables.

En la actualidad, son muchos los proyectos e iniciativas que la REUS está poniendo en marcha para conseguir estos fines y constituir a las universidades de nuestro país en entornos promotores de salud, dando así respuesta a los retos y problemas de salud existentes en cada momento.

En este sentido, y ante la pandemia actual causada por el virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19, la REUS ha elaborado un Decálogo frente al COVID-19. Este decálogo contiene medidas para proteger a la comunidad universitaria y fomentar que se contribuya a proteger a otras personas, que se están difundiendo en las redes sociales con el  hashtag #CuídateConUniSaludables.

Como antecedentes, conviene destacar los siguientes:

  • El 31 de diciembre de 2019, la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de Wuhan (provincia de Hubei, China) notificó a la Organización Mundial de la Salud la existencia de un grupo de 27 casos de neumonía de etiología desconocida. El agente causante de esta neumonía fue identificado como un nuevo virus de la Familia Coronaviridae, posteriormente denominado SARS-CoV-2 y más conocido como coronavirus. El nombre que recibe el cuadro clínico asociado a este virus es COVID-19.
  • El coronavirus se transmite por contacto estrecho con secreciones respiratorias generadas al toser o estornudar por una persona enferma. Estas secreciones pueden infectar a otra persona si entran en contacto con su nariz, sus ojos o su boca. Según la información disponible, parece poco probable la transmisión por el aire a distancias mayores de 1-2 metros. De ahí, que las principales medidas de prevención y precaución tengan que ser una buena higiene de manos y el distanciamiento social.

  • Los síntomas más comunes incluyen fiebre, tos y sensación de falta de aire. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal e incluso la muerte; generalmente ocurren en personas de edad avanzada o con alguna patología crónica, como enfermedades del corazón, del pulmón o inmunodeficiencias. Lamentablemente, a día de hoy, no se dispone todavía de una vacuna para su prevención, tampoco de un tratamiento farmacológico eficaz.
  • Actualmente, existe transmisión comunitaria sostenida generalizada en España, una situación grave y excepcional. Se trata de una crisis sanitaria sin precedentes, y de tal magnitud, que  ha precipitado la declaración del  “Estado de Alarma”, por parte del Gobierno, en todo el territorio nacional; con el objetivo de proteger la salud de la ciudadanía, contener la progresión de la enfermedad y reforzar el sistema de salud pública.

Teniendo en cuenta estos antecedentes y el estado de alarma actual, desde la Oficina de Universidad Saludable REUS-UMU de la Universidad de Murcia, se solicita la máxima difusión de estas sencillas recomendaciones indicadas en el Decálogo de la REUS contra el coronavirus: “Cuídate y cuídales”, para que toda la comunidad universitaria colabore activamente en parar la transmisión del coronavirus y cese así la pandemia:

  1. Lávate a menudo las manos con agua y jabón, o soluciones hidroalcohólicas  (las dos formas de higiene de manos son eficaces frente al coronavirus).
  2. Evita, en la medida que sea posible, tocarte los ojos, nariz y boca con las manos, y mantén una distancia de seguridad entre 1-2 metros respecto de las demás personas.
  3. Si crees que tienes algún síntoma (tos seca, fiebre o dificultad respiratoria), quédate en tu casa y llama al teléfono habilitado en tu comunidad autónoma (Murcia: 900 12 12 12).
  4. Quédate en tu casa y evita los actos sociales.
  5. Organiza bien el tiempo: lee, cocina, dibuja, estudia…
  6. Para trabajar, usa aplicaciones en línea.
  7. Evita el contacto con la población vulnerable.
  8. Compra sólo cuando sea necesario.
  9. Consulta las fuentes de información oficiales.
  10. Si cumples todo esto, puedes desarrollar actividades sanas para al cuerpo y la mente, y crear una rutina con objetivos realistas.

Así mismo, recomendamos consultar los recursos de la Consejería de Salud de la Región de Murcia para prevenir el COVID-19, por medio de una buena higiene de manos y un confinamiento saludable.

Recuerda, cuídate, cuídales y #QuédateEnCasa.

Fuentes:

Entrada realizada por la Doctora Eva Herrera Gutiérrez, Profesora Titular de Universidad de Psicología Evolutiva y de la Educación y Directora de la Oficina de Universidad Saludable REUS-UMU de la Universidad de Murcia;  la Doctora Adelaida Lozano Polo, Enfermera del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de Consejería de Salud de la Región de Murcia; y la Doctora Olga Monteagudo Piqueras, Médico Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Jefa de Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Salud de la Región de Murcia.

Fuente original: Murcia Salud

 

 

Día de la Visibilidad Trans: más que una conmemoración

En Colombia ser una persona trans significa enfrentarse a situaciones de discriminación, exclusión e indiferencia. Los escenarios como el acceso a la educación, a la salud, al trabajo o incluso a espacios públicos como la calle, se convierten en una problemática con la que hay que luchar cada día. Hoy, Día Internacional de la Visibilidad Trans se conmemoran tanto sus memorias como sus luchas por la igualdad.

Imagen recuperada desde Colombia Informa

“Visibilidad” es un concepto que aunque es necesario, debe ir más allá. Por ejemplo uno de estos sería el “reconocimiento”, que juega un rol importante para la búsqueda de los derechos y la dignidad humana. Para las personas trans, conseguirlo ha sido una labor que ha costado años y vidas. Al día de hoy, la constitución colombiana incluye en varios de sus artículos la garantía y protección para las diversidades sexuales en los diferentes escenarios de la sociedad, sin embargo, la mayoría de veces sólo se queda en papel.

La vulneración de sus derechos son una constate, sobre todo en un país donde las cifras de la violencia contra la población LGBT son una de las más altas en América Latina: según el informe “El prejuicio no conoce fronteras” dado a conocer en el 2019 por 10 organizaciones defensoras de derechos humanos de lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersexuales de la región, entre 2014 y 2019 cerca de 1300 personas LGBT fueron asesinadas en Latinoamérica. Colombia ocupó el segundo lugar con 549 asesinatos, de los cuales 195 sería un crimen de odio en razón de su orientación sexual. 

El crimen de odio es una de las violencias que más ha sido visibilizada por su gravedad e importancia de generar mecanismos inmediatos de protección ante un desolado panorama, pero la insistencia por parte de organizaciones LGBT, especialmente las conformadas por personas trans quienes son muchas veces las más afectadas. Estos crímenes obedecen a un asunto más estructural y es el arraigo cultural de estereotipos estigmatizadores hacia la población trans que promueven el odio y la exclusión.

Un ejemplo de ello, y uno de los más comunes es en el proceso de transición de sexo. Cuando una mujer u hombre trans inicia su tránsito hacia el cambio de sexo y las entidades de salud encargadas de garantizar y cumplir con el proceso sin inconvenientes, especialmente de forma diferencial, genera una serie de obstáculos que van desde la consulta con un médico que no entiende esta perspectiva de género y revictimiza , hasta el de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que generan una serie impedimentos en la aprobación de procedimientos quirúrgicos que consideran muy costosos para invertirlos en una persona transgénero.

Imagen recuperada de Colombia Informa

Masculino o femenino: la exclusión en las instituciones

Paula Álvarez es una mujer transgénero, quien actualmente reside en Bogotá, pero ha pasado la mayor parte de su vida en Bucaramanga. Hace cerca de siete meses tomó la decisión de realizar su Tratamiento de Remplazo Hormonal –TRH-, que en pocas palabras significa transformar los caracteres sexuales del cuerpo, caso de la hormonización.

Paula, como a miles de mujeres trans, el enfrentamiento contra las instituciones, que aunque la constitución reconoce a esta población, es uno de los más difíciles debido a los estigmas que las violenta y revictimiza. Cuando Álvarez empezó el tratamiento se vio en muchas situaciones que le generó temor y cuestionamientos sobre su continuación. El verse atendida, diagnosticada por profesionales de salud que no entendían su identidad de género, y que fueran ellos mismos los encargados de velar por su salud mental y física le hizo entender que apenas sería el comienzo para su reconocimiento ante las instituciones colombianas.

“Muchos profesionales dicen que es preferible pagar los problemas de diabetes, de cáncer a los problemas de disforia de género. Además muchos profesionales de la salud ven el asunto también como algo ‘sexoso’, fetichista o simplemente algo para llamar la atención”, apunta Paula, en referencia a su experiencia con  el sistema de salud.

Las percepciones sobre la población trans, elemental para los tratamientos de salud, varían en dos vertientes: la de la Organización Mundial de la Salud –OMS- y su Clasificación Internacional de Enfermedades -CIE-, quien desde el 2018 dejó de reconocerlo como un trastorno de identidad de género a condición estrechamente relacionada la salud sexual; la otra es el de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría -APA- y su Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales –DSM-, quien en su última categorización dejó de ser un trastorno de identidad sexual a un diagnóstico de disforia de género.

Esta última clasificación de la DMS, que lo identifica como una disforia de género, ha problematizado el panorama, puesto que actualmente en Colombia no hay ningún protocolo diferencial para atender a personas trans y el diagnóstico se limita a apreciaciones del médico tratante. 

Una de las apreciaciones más problemáticas pueden ser aquellas que están basadas en lo psicológico, pues el test que mide la feminidad o masculinidad de una persona que quiere iniciar su transición es reduccionista y no está acorde a muchas realidades sociales y personales, pues preguntas como:  “¿te gusta el rosa o azul? ¿eres tosco o delicado?, “¿consumes drogas por tu condición?”, a veces resultan muy desubicadas tanto en sus resultados como la manera en que se trata.

Así como las entidades de salud, en la mayoría de las instituciones no existe un reconocimiento ni inclusión de esta población, ni mucho menos hay pedagogía al respecto. Para la mayoría solo existe la concepción binaria de lo femenino y masculino.

El Día Internacional de la Visibilidad Trans

Cada 31 de marzo se conmemora internacionalmente esta fecha que busca una sensibilización contra la discriminación de las personas trans a nivel mundial. La activista transgénero estadounidense Rachel Cradall fundó en 2009 este día como protesta contra la falta de visibilización de las personas trans, ya que ni en los días de las celebraciones mundiales de LGBTI+, eran tenidas en cuenta de manera diferencial.

A pesar de que hay una fecha que conmemora las muertes de las personas trans (Día Internacional de la Memoria Trans), consideraba que era necesaria otra que no necesariamente fuera para los y las muertas.

Noticia redactada y publicada por Colombia Informa el 31 de marzo 2020

Fuente original: Colombia Informa