Noche Vieja 2018: 5 recomendaciones para celebrar en grande, minimizando riesgos.

Nota: esta noticia ha sido traducida del inglés al castellano y adaptada para el público lector del blog En Plenas Facultades

Estas son fechas de muchas celebraciones y la Drug Policy Alliance (DPA) lo sabe. Existen muchas personas que celebran esta temporada con fiestas y reuniones que a menudo involucran alcohol y otras drogas. Por esta razón, la DPA alienta a todos a disfrutar la temporada de manera responsable utilizando las recomendaciones de la camapaña #SaferPartying a la cual se une el proyecto En Plenas Facultades de FSC.

La campaña “Safer Partying” de DPA ha creado una checklist que proporciona información honesta y sin prejuicios sobre el alcohol, cannabis, MDMA y opiáceos, y también importantes consejos para la reducción de daños y de riesgos de aquellas personas que pueden y quieren optar por consumir durante esta temporada festiva.

Y es que las muertes por sobredosis están aumentando a tasas asombrosas: sólo en el 2017 murieron  72.000 personas por una sobredosis de drogas, entre las cuales, las personas con tasas de mortalidad más alta fueron los que comprendian la edad entre 25 y 44 años.

“La temporada de vacaciones es una gran fiesta”, señala Stefanie Jones, Directora de Desarrollo de Audiencias en Drug Policy Alliance. “Es muy importante que las personas sepan cómo mantenerse seguras cuando el alcohol y otras drogas están a menudo en la mezcla. Creemos que a las personas se les debe ofrecer información equilibrada para tomar sus propias decisiones y garantizar su propia seguridad “.

La Checklist de #SaferPartying de la DPA

1. ¿Dónde está tu cabeza?

Antes de ir a una fiesta o evento familiar, revise tu estado mental. ¿Estás emocionad@? ¿Nervios@ por ver a ciertos miembros de la familia o estar cerca de extraños? Comprender cómo estas y cómo te sientes es básico para un consumo más seguro. Compara esto que te decimos con tus experiencias pasadas con el alcohol u otras drogas (si corresponde). Esto te ayudará a saber qué tipo de opciones tienen sentido para esta noche.

2. Recuerda, hay leyes.

Muchas drogas son ilegales, independientemente de sus beneficios reales o daños a las personas. El alcohol tiene reglas sobre dónde y cuándo, y qué edad. Debes estar al tanto de las leyes de tu ciudad y también debes considerar que las fiestas a menudo están dirigidos a la aplicación de la ley de drogas. Solo en 2017, más de 1.6 millones de personas fueron arrestadas por violaciones de drogas en los Estados Unidos, con el 85% de los arrestos por posesión.

3. Pruébala antes de tomarla.

Las leyes de drogas basadas en la prohibición alimentan mercados ilícitos y no regulados. Hay que comprender que “mi amigo dice que está bien” o “confío en mi dealer” podría darle una falsa sensación de seguridad. Los kits de control de drogas están disponibles para su compra a través de DanceSafe o Bunk Police. Hacer pruebas antes de tomar puede salvar tu vida. También puedes buscar si en tu región existen servicios especializados en el análisis de sustancias, como Energy Control en España o The Loop en Reino Unido.

4. No mezcle sustancias (pero …)

El mejor plan siempre es seguir con una sustancia, o al menos hacer una cosa a la vez. Eso incluye el alcohol. Puedes obtener más información sobre las interacciones entre sustancias en Erowid.org y obtener más información sobre los niveles relativos de riesgo cuando se combinan diferentes drogas.

5. Tener un amig@ / ser un amig@

Nunca está demás hablar con un amig@ responsable y con el cual tengas la confianza, sobre lo que estás planeando. Incluso, puedes pedirle que te cuiden mientras estas de “viaje”.  Claramente, esta persona no debería ir por el mismo camino de indulgencia que tú. Por ello, debes escoger a alguien que se mantenga sobrio o participe a la ligera. Independientemente de su estado, está atento a los demás, incluso a aquellas personas que no conoces, porque pueden necesitar ayuda.

 

Por último, les dejamos aquí las tarjetas informativas sobre cómo identificar y qué hacer ante una intoxicación, ya sea de alcohol, cannabis, MDMA u opiáceos. Porque queremos que esta noche sea una de las 365 noches que nos quedan por delante para celebrar, así que ¡vamos a disfrutarla!

ALCOHOL

 

CANNABIS

 

MDMA

OPIÁCEOS

 

Publicado en inglés por Tony Newman el 21 de diciembre 2018 para Drug Policy Alliance.

Traducido y adaptado por Florencia Manns Fuenzalida el 31 de diciembre 2018 para blog En Plenas Facultades

Fuente original: http://www.drugpolicy.org/press-release/2018/12/drug-policy-alliance-reminds-everyone-enjoy-festive-season-safely-and

40º aniversario de la despenalización de la homosexualidad en el Estado Español

Nota: esta noticia ha sido modificada para el público lector del blog En plenas Facultades

La derogación de un artículo de la ley de peligrosidad social marcó el fin de la persecución legal

 

Alicia Pérez conversa con Helle Bruun en su librería en el centro de Barcelona. En vídeo, la historia de los derechos LGTBI en seis minutos. GIANLUCA BATTISTA / EPV

 

El 26 de diciembre de 1978, hace hoy 40 años, una modificación de la ley de peligrosidad social del franquismo, todavía en vigor, marcó el fin de la persecución legal de la homosexualidad en España. Aquella norma de 1970, ya al final de la dictadura, heredera de la ley de vagos y maleantes, establecía en su artículo segundo, que “serán declarados en estado peligroso, y se les aplicarán las correspondientes medidas de seguridad y rehabilitación, quienes: resulten probadamente incluidos en alguno de los supuestos de este artículo y se aprecie en ellos una peligrosidad social”. Y en el listado de a quiénes se aplicaba estaban, junto a los “vagos habituales”, “los que realicen actos de homosexualidad”.

La ley había incluido en su nombre un apartado: la rehabilitación social. Por ello, a quienes realizaran actos de homosexualidad y a quienes se dedicaran habitualmente a la prostitución se les imponía “internamiento en un establecimiento de reeducación” y la “prohibición de residir en el lugar o territorio que se designe o de visitar ciertos lugares o establecimientos públicos, y sumisión a la vigilancia de los delegados”. En el caso de los hombres homosexuales, esos centros fueron, sobre todo, los penales de Huelva y Badajoz. Para las mujeres lesbianas no se plantearon centros concretos.

La modificación de hace 40 años no supuso reconocimiento alguno. Solo consistió en la derogación del punto que se refería a los homosexuales, con lo que no quedaba ninguna medida concreta que les mencionara para castigarles, aunque seguía vigente la ley de escándalo público, de la que fueron víctimas, por ejemplo, muchas mujeres transexuales.

La ley fue definitivamente derogada en 1995.

El retraso en la derogación parcial de la ley desde la muerte del dictador en noviembre de 1975 supuso que las personas acusadas de “homosexualismo” no pudieran acogerse a la amnistía de 1977, que sí afectó a los presos políticos.

Tras la eliminación de la ley, numerosos colectivos LGTB pidieron la eliminación de las condenas de los archivos policiales. Al mantenerse estos, se podía dar el caso de que aquella sanción figurara como antecedentes de la persona en caso de una identificación policial posterior. Al final se llegó a un acuerdo de mantenerlas por su valor histórico, pero sin que tuvieran aplicación.

En España, la Fundación 26 de Diciembre, dedicada a atender a las personas mayores del colectivo, toma su nombre de la histórica fecha ya que son precisamente los gais, lesbianas y trans de más edad las que sufrieron la norma y se beneficiaron de su derogación.

Desde 1978 hasta 2005, con la aprobación del matrimonio igualitario, las personas LGTB no vivieron cambios en su situación legal. Luego vinieron la ley de identidad de género para las personas trans (2007), y actualmente hay en marcha varias normas autonómicas por la igualdad real, y se espera una estatal.

 

Escrito por Emilio de Benito el 26 de diciembre de 2918 para El País

Fuente original: https://elpais.com/sociedad/2018/12/26/actualidad/1545846699_821350.html

 

 

Un 11% de los universitarios cree que obligar al sexo no es violencia

El 90% de las estudiantes asegura haber sufrido acoso, abuso o agresión

Volencia sexual (coehm / Getty Images/iStockphoto)

 

“Tenemos un gran problema, los jóvenes reproducen patrones muy machistas que normalizan situaciones de abuso, y hablamos de jóvenes universitarios, con formación”. Así lo señala Conxi Fuentes, directora desde la Universitat de Girona del Grup Interuniversitari de Recerca de Gènere, Diversitat i Salut, que con la participación de diversas universidades catalanas analizan la prevalencia de la violencia sexual entre los universitarios. Los primeros datos causan alarma, según señala, porque para empezar se indica que un 11% de estos jóvenes “no considera que obligar y conseguir que se produzca un acto sexual no deseado sea violencia de género”.

Al preguntar a las chicas por esta cuestión, el 2,6% de ellas tampoco ve violencia. El porcentaje es evidentemente más bajo pero retrata las dificultades entre los y las jóvenes de percibir lo que es la violencia machista. Los gestos y las insinuaciones obscenas no son consideradas como una forma de violencia por el 63,7% de los chicos, ni por el 51% de ellas. Un 14,3% de los hombres tampoco lo percibe cuando se les pregunta acerca de los acorralamientos intimidadores.

Una vez, y a través de las preguntas del estudio, se les ayuda a identificar lo que es la violencia machista y sus diferentes grados, el 90% de las mujeres dice haber sido víctima de algún tipo de maltrato, así como el 56% de los chicos participantes. Tres de cada diez estudiantes entrevistados admite que han sido agresores.

El 85% de los casos de abusos y agresiones se da en un contexto de ocio nocturno, según señala el estudio. Entran en juego el alcohol y otras drogas (sobre todo cannabis) una cuestión que, según explica la investigadora Conxi Fuentes, evidencia la dificultad para gestionar las emociones. Se ha perdido el flirteo entendido como un proceso de respeto y se utiliza el alcohol para desinhibirse.

Ellos asocian la figura del agresor con alguien con problemas psicológicos, y se sigue culpabilizando a las chicas por ir con minifalda o escote. La mayoría de las chicas entrevistadas dice que ha sufrido tocamientos.Por ello, y en el proyecto de involucrar a los estudiantes para poder revertir este problema estructural, se están proponiendo la celebración de talleres para tratar sobre las relaciones afectivas. Los jóvenes, según la investigadora, consideran normal muchas situaciones de abuso y acoso sexual, y también las chicas acostumbradas desde pequeñas a ­recibir comentarios sexistas e ­insultos.

Cuando las chicas son acosadas y se niegan a tener relaciones sexuales, señala Fuentes, la primera reacción de ellos es insultarlas. Asimismo, cuando hay intentos de agresión los chicos intentan después justificarlo. Un panorama que, según la Universitat de Girona, retrata con crudeza el problema, reflejado en los discursos machistas de muchos chicos.

 

Escrito y publicado por el día 28 de noviembre 2018 para La Vanguardia

Publicación original: http://bit.ly/LaVanguardia_UniversidadViolenciaSexual