Noticias y novedades del proyecto

¿Qué pasa cuando mezclas antidepresivos con drogas recreativas?

Consumir drogas recreativas cuando estás tomando antidepresivos puede causarte depresión, ansiedad y espasmos musculares.

Poco menos de una de cada seis personas adultas en Inglaterra toma antidepresivos, mientras que una de cada diez admite consumir drogas ilegales. Este crossover representa algunos posibles problemas: cuando se combinan, los antidepresivos y las drogas recreativas tienen sus propios efectos secundarios y riesgos.

Pero a pesar de que existen vínculos estrechos entre el uso de drogas, la dependencia y la depresión, existe poca información sobre lo que le sucede a tu cuerpo cuando mezclas estas drogas. Así que hablamos con algunos expertos para comprender mejor.

CANNABIS

El impacto de mezclar cannabis y antidepresivos puede depender de los diferentes tipos de ambas drogas, dice James Giordano, profesor de neurología y bioquímica en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown en Washington DC. «Si el cannabis tiene un valor de THC ligeramente más alto, experimentarás más excitación, euforia y, en algunos casos, ansiedad», dice.

Tom, de 25 años, tomó antidepresivos desde los 16 hasta los 22 y solía fumar marihuana a diario. «Cuando fumaba con antidepresivos, a veces me ponía muy ansioso», dice. «Si fumo ahora, cuando no los estoy tomando, no me da ansiedad».

Cualquier bajón de cannabis también puede prolongarse si estás en antidepresivos, dice Giordano: “A medida que el cannabis comienza a desaparecer, las personas pueden experimentar un poco de agitación, insensibilidad o sentirse emocionalmente agotadas. El efecto que tienen los antidepresivos es que extienden este bajón un poco más».

La principal preocupación de Giordano es mezclar productos de cannabis con alto contenido de THC con un tipo de antidepresivos llamados  inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO): “Con los productos de cannabis con alto contenido de THC, es posible que comiences a ver algunos efectos cardiovasculares. Esto se debe a que los IMAO pueden aumentar la disponibilidad de norepinefrina en nuestro sistema, lo que puede provocar respuestas cardiovasculares alteradas, como cambios en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el ritmo».

MDMA

La MDMA es conocida por su sensación eufórica, pero cuando Dora, de 22 años, comenzó a tomarla mientras tomaba inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), casi no sentía nada. “Miraba a mi alrededor y sentía que todos la estaban pasando mejor que yo”, dice. «Yo estaba al 10 por ciento y los demás al 100 por ciento».

Esta reacción, o la falta de ella, es común en personas que toman una dosis estable de antidepresivos, dice Adam Winstock, especialista en medicina de adicciones y fundador de la Encuesta Global de Drogas. “Las personas que toman antidepresivos y que llevan tiempo tomándolos presentarán respuestas emocionales debilitadas al consumir MDMA. La MDMA provoca una mayor liberación de serotonina, lo que proporciona esa sensación de euforia. Pero los ISRS regulan los niveles de serotonina, evitando que no solo disminuyan, sino que también aumenten.

Al tomar más MDMA para tratar de alcanzar ese nivel, Winstock dice que quienes toman ISRS no solo corren el mismo riesgo de sufrir los mismos efectos adversos de la MDMA que los demás, sino que también corren el riesgo de sufrir el síndrome serotoninérgico. Aquí es donde tu sistema se inunda de serotonina. Los síntomas incluyen irritabilidad, rigidez y espasmos musculares, confusión y náuseas, y si no se tratan, pueden llegar a ser fatales.

Winstock dice, por lo tanto, que «el consejo para las personas que toman dosis estables de antidepresivos debe ser: no tomen MDMA».

COCAÍNA

Consumir cocaína, otro estimulante, mientras tomas antidepresivos también te pone en riesgo de que tu cuerpo se inunde de serotonina. Winstock advierte que la cocaína puede socavar gravemente los efectos de los antidepresivos.

«Siempre pienso que los antidepresivos son como poner un tapón en el fregadero, porque estás tratando de llenar tu cerebro con buenos químicos», dice. «Y lo que hace la cocaína es quitar el tapón». Si bien todavía puedes sentir esa euforia a corto plazo, el bajón será «terrible».

Esto es lo que le pasó a Ben, de 21 años, que consumió cocaína durante una parte «particularmente baja» del confinamiento. «Recuerdo que me dio más ansiedad en el bajón», dice. «Pero creo que en parte fue porque me preocupaba que, al combinar la coca con [el antidepresivo] fluoxetina y alcohol, la fuera a cagar horrible».

ALCOHOL

Cuando a Emily, de 22 años, le recetaron antidepresivos por primera vez a los 16, continuó su ritual de borracheras los fines de semana. Con el tiempo, se dio cuenta de que no era bueno para ella. «El alcohol me provocaba pensamientos suicidas», dice. «Todos mis intentos de suicidio fueron generalmente después de haber estado bebiendo, o mientras todavía estaba borracha».

También es probable que muchas personas que sufren de depresión beban, pero «el alcohol hará que muchos antidepresivos no actúen», dice Winstock. Esto se debe a que el alcohol altera la capacidad del antidepresivo para cambiar tu desequilibrio químico y puede exacerbar tu estado de ánimo. Por lo tanto, si ya estás deprimido o ansioso, podrías sentirte peor.

La reacción a los diferentes tipos de antidepresivos dependerá de la droga y la dosis. Y, por supuesto, todo el mundo tiene respuestas físicas únicas a las drogas y al mezclarlas.

«Tratamos a muchas personas que tienen ‘patologías duales’, cuando tienen un problema de salud mental y de drogas», dice Nuno Albuquerque, líder en el UK Addiction Treatment (UKAT). «La forma en que una persona reacciona a las drogas siempre difiere dependiendo de su situación física y psicológica en el momento de su uso».

Si estás tomando antidepresivos y deseas obtener el mejor resultado posible, Winstock recomienda tomar tu medicamento todos los días y evitar cosas que puedan reducir su eficacia, como las drogas recreativas. “La gente nunca debería dejar de tomar sus antidepresivos de forma repentina para consumir drogas recreativas”, dice.

Noticia publicada el 9 de febrero 2021 por Kate Smith para VICE UK y traducido por Daniela Silva para VICE ES

Fuente original en castellano: VICE ES

Fuente original en inglés: VICE UK

2021: adaptarnos a la inversa sumando aprendizajes en el Proyecto «En Plenas Facultades» de FSC

Empezamos el relato mirando hacia atrás… Situémonos en el mes de marzo del pasado año 2020: ¿Quién nos iba a decir lo que iba a ocurrir y venía ya de camino? En ese momento sobrevenido de pandemia, el Proyecto “En Plenas Facultades” (EPF) de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), tenía previsto incorporar la formación online a sus intervenciones presenciales. Eso sí, de una manera escalonada y paralela. Sin embargo, se convirtió, de una forma acelerada, en la clave para dar respuesta a todo el alumnado que, en ese momento, y en los posteriores, realizaba sus formaciones como agentes de salud entre iguales en el proyecto.

Otger Amatller Gutierrez, Sílvia Gómez, Sara Arjona y Florencia Manns Fuenzalida miembras del equipo EPF junto a Sílvia Barón García y Albert Espelt Hernández de UManresa en la formación sobre la plataforma Moodle para incorporarla a las intervenciones preventivas.

Sin duda, en ese instante, hablar de “adaptación al medio” se convirtió en “adaptación al medio digital”. Las pantallas se convirtieron en nuestras compañeras diarias, en nuestra herramienta principal, en nuestra ventana, y también, en la única vía de conexión y conectividad con todos los y las estudiantes que siguieron confiando en el proyecto EPF para ampliar sus conocimientos y habilidades en prevención, reducción de riesgos y promoción de la salud, en materia de drogas y sexualidades, y a quienes queremos expresar nuestro sincero agradecimiento.

Situémonos ahora en el mes de diciembre del pasado año 2020: el balance anual de resultados, como ya comentábamos en una noticia previa, fue positivo, y consecuencia del esfuerzo y trabajo de todas las personas que conformamos y formaron parte del programa en alguna fase de su desarrollo… En ese momento, el proyecto ya estaba casi adaptado en su totalidad, preparado y a la expectativa y espera de los cambios que tarde o temprano sabíamos que llegarían en el 2021. Cerrábamos el año de manera ambivalente, con incertidumbre y cansancio acumulado, y a la vez, con la tranquilidad que otorga un trabajo bien hecho y las ganas de seguir hacia adelante.

Marzo de 2021, situémonos en la actualidad: hace un año del inicio de los cambios y ahora sí, el proyecto cuenta con una nueva plataforma formativa y con las herramientas necesarias para gestionar sus formaciones online, con la agenda programada para impartir 8 intervenciones formativas en universidades del estado español, entre los meses de febrero a junio.

Eso sí, con la novedad de la realización de una intervención formativa interuniversitaria, con el proyecto de realizar un nuevo material audiovisual, con nuevas colaboraciones estatales que se han ido sumando y con redes europeas e internacionales de las que formaremos parte a lo largo de 2021. También, con la participación en la Comisión de Jóvenes de la UNAD y… podríamos seguir el listado de novedades que tenemos preparadas para este 2021 y de las que ya os iremos informando a lo largo del presente año… si bien, en este punto, queremos mirar hacia adelante y tener presente que lo que ahora nos toca, tal y como se señala en el título de esta noticia, es “Adaptarnos a la inversa”.

Nos toca reconectar con la esencia que hace 22 años conformó y diferenció al Proyecto “En Plenas Facultades” como pionero en la gestión de riesgos y placeres en población universitaria bajo la metodología “de igual a igual” (peer to peer), toca volver a la presencialidad, a los campus, a los pasillos, a las aulas, a la complicidad que surge con el alumnado, a captar y acompañar las necesidades de los grupos, a la comunicación no verbal y sobre todo, toca volver a mirar a los ojos y “leer las señales”.

Esta vez, sí, de una forma escalonada y precavida, regresaremos al estar presentes de manera literal en las universidades, conservando la apertura de un nuevo campo de intervención y poniendo en valor todo lo aprendido durante este pasado año como personas, como profesionales, como equipo y como proyecto.

Queremos finalizar dando las gracias al alumnado y voluntariado del proyecto, por seguir formándose como agentes de salud, independientemente del formato o canal de comunicación que utilicemos.

Noticia redactada por Silvia Gómez, Coordinadora del Proyecto “En Plenas Facultades” de la Fundación Salud y Comunidad el 4 de marzo 2021.

Fuente original: FSC

Nueva plataforma EFECTE UNI sobre prevención, drogas y entornos digitales en el ámbito universitario

EFECTE UNI agrupa diferentes profesionales del entorno universitario que participan en espacios de trabajo para promover actuaciones en prevención, drogas y entornos digitales y difundir buenas prácticas.

Desde hoy ya está activo un nuevo espacio sobre Universidades en el Canal Drogas, EFECTE UNI, donde se podrá consultar toda la información relativa a esta iniciativa así como las nuevas acciones y propuestas que se vayan desarrollando.

Las Universidades son un entorno social donde las personas que lo conforman se desarrollan diariamente, y donde interactúan factores ambientales, organizativos y personales que afectan a la salud tanto de las personas que están trabajando como las que estudian. Por este motivo, es clave incidir en el ámbito universitario con medidas que favorezcan que este entorno sea lo más saludable para todos.

En Cataluña, hace 20 años se iniciaron las primeras actuaciones en prevención sobre drogas dirigidas a las universidades, en concreto al alumnado. A través de programas como «En plenas facultades», el «Programa de Salud de la Fas-UAB», los «agentes de salud en el Tecnocampus o el programa» Tu punto» se forma a jóvenes universitarios en materia de prevención de drogas y sexualidad, para que se actúen como agentes de salud entre sus iguales, basándose en la metodología de iguales (peer to peer).

Participan de estos programas la Universidad de Barcelona, ​​la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​la Universidad de Lleida, la Universidad de Girona, la Universidad de Vic, la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Rovira i Virgili, el Tecnocampus, la Escuela de enfermería de la UB, la Universidad Ramon Llull, la Universidad Abat Oliva y la Fundación Universitaria del Bages.

Se ha avanzado mucho en la incorporación de esta línea de trabajo en otros ámbitos y colectivos de la comunidad universitaria, como la incidencia curricular, el entorno laboral o el ocio universitario, que permitir otorgar el Sello Q de festa! en la Fiesta Mayor de la Autónoma y la Tecnofarra del Tecnocampus de Mataró.

Este recorrido de trabajo con entidades y Universidades ha dado lugar a la creación de la Plataforma EFECTE UNI sobre prevención, drogas y entornos digitales.

Esta plataforma tiene por objetivos:

  • ofrecer un marco común de trabajo,
  • apoyar y ofrecer recomendaciones a las universidades que quieran impulsar acciones en este ámbito,
  • promover espacios de intercambio profesional para establecer sinergias entre todos los actores implicados en este entorno.

EFECTE UNI cuenta con diferentes grupos de trabajo, de los que forman parte profesionales del entorno universitario (universidades y entidades) y se desarrolla en seis ejes de trabajo: en el campus, el ocio universitario, a los espacios de conocimiento profesional, a el entorno laboral, a la incidencia curricular y en las redes sociales y de comunicación.

Para adherirse a la plataforma, o para más información, se puede escribir a efecteuni@gencat.cat

Y para hacer difusión, utilizar el hashtag: #efecteuni

Noticia publicada por Canal Drogas de la Gencat el 22 de febrero 2021

Fuente original: Canal Drogas