Nueva edición online del curso EPF 2020-21 «Salud, Sexualidad y Drogas» en la UVic

¿Estudias en la Universitat de Vic y sientes interés por los temas de drogas y de sexualidades? ¿Quieres ser Agente de Salud EPF y participar en una acción preventiva online? Entonces, este curso es para ti.

Te ofrecemos la formación «Salud, Sexualidad y Drogas» de 25 horas con la opción de reconocer 1 crédito RAC. Para esto, es obligatoria lo entrega de un diario reflexivo del curso y la asistencia a un 80% de las clases para poder reconocer el crédito RAC.

Comenzamos el martes 27 de octubre, de 13 a 14:30 horas. Es una formación gratuita para todo el alumnado de la UVic y será en formato online, a través de la plataforma Zoom.

¡Envía tu inscripción para reservar tu plaza aquí!

Si tienes alguna duda, escríbenos a epf.uvic@fsyc.org

PROGRAMA

Horario: lunes y martes, de 13 horas a 14:30 horas, formato online.
Sesiones Duración Fecha
Presentación del curso y Resolución de dudas 1.30 horas 27 octubre
Prevención y Drogas 1.30 horas 2 noviembre
Prevención y Drogas 1.30 horas 3 noviembre
Sexualidades Saludables 1.30 horas 9 noviembre
Sexualidades Saludables 1.30 horas 10 noviembre
Mitos sobre la igualdad entre hombres y mujeres (Proyecto MALVA) 2 horas 16 noviembre
Marketing social y habilidades comunicativas 1.30 horas 17 noviembre
Trabajo de acción preventiva online 1.30 horas 23 noviembre
Trabajo de acción preventiva online 1.30 horas 24 noviembre
Presentación grupos acción preventiva online 1.30 horas 30 noviembre
Presentación grupos acción preventiva online 1.30 horas 1 diciembre
Realización de diario reflexivo 2 horas Trabajo en casa

Nueva edición online del curso EPF 2020-21 «SALUD, DROGAS Y SEXUALIDAD SALUDABLE» en el Campus Mundet de la Universitat de Barcelona

¿Eres estudiante del Campus Mundet de la Universidad de Barcelona y te gustaría formarte para ser Agente de Salud en temas de drogas y sexualidad? ¿Tienes ganas de liderar campañas de promoción de la salud en tu facultad?

Ven a formarte online con nosotr@s en la promoción de la sexualidad saludable, perspectiva de género y reducción de riesgos en el consumo de alcohol y drogas. Además, podrás realizar prácticas con el colectivo Rumba a Tu Son o implementar una acción preventiva online sobre drogas, sexualidad y género.

Si haces este curso de 25 horas obtendrás el reconocimiento de 1 ECTS y un certificado de Agente Salud EPF.

Calendario

21 y 28 de octubre

4, 11, 18 y 25 de noviembre

2, 9, 16 y 18 de diciembre

Horario

de 15:00 a 17:00 hrs.

Precio

Gratuito

Lugar

via plataforma Zoom

Plazas limitadas

Inscripciones

Completa este formulario para reservar la tuya.

Programa

 1r semestre, via Zoom (online)

21 octubre 2020 –       Presentación del curso + Prevención y drogas 1
28 octubre 2020 –       Prevención y drogas 2
4 noviembre 2020 –       Sexualidades Saludables
11 noviembre 2020 –       Chem-Safe (Energy Control).
18 noviembre 2020 –       Mitos sobre la igualdad entre hombres y mujeres (Proyecto MALVA).

Opción 1 : Prácticas en el entorno Universitario o en Redes Sociales (EPF)

25 noviembre 2020 –       Marketing Social y habilidades comunicativas
2 diciembre 2020 –       Ideación y creación de la actividad preventiva
9 diciembre 2020 –       Creación actividad preventiva
16 diciembre 2020 –       Desarrollo de la actividad preventiva (3 horas en turnos de 1h 30min)

Opción 2 : Prácticas con Rumba a tu son (2 salidas o acciones en línea– fechas a concretar)

25 noviembre 2020

2 diciembre 2020

–       Sesión formativa  1h 30min

–       Sesión formativa  1h 30min

Fechas a concretar –       Opción 1: Intervención/prospección espacios de ocio nocturno (Botellón)

–       Opción 2: Campaña Redes Sociales Rumba a tu son

18 diciembre 2020 –       Evaluación conjunta de las actividades y del curso (Aula 1104)
Realización

diario reflexivo

–       Trabajo a casa + evaluación

 

Día Mundial de la Salud Sexual 2020: Placer sexual en tiempos de COVID-19

La nueva situación mundial originada por la pandemia del coronavirus (COVID-19) requiere una atención especial por las medidas de confinamiento, distancia social y de higiene recomendadas para su control, así como por las consecuencias sanitarias, sociales y económicas tras la desescalada de las citadas medidas para volver a normalizar la vida.

En cada región del mundo la infección por COVID-19 ha llegado en diferente momento, con una incidencia diferente y con medidas gubernamentales diversas, pero en la sociedad habrá efectos sociales significativos en la salud sexual, en las relaciones de pareja, en las relaciones familiar, en las relaciones sociales y en salud mental, así como habrá dificultades económicas por la pérdida de muchos empleos, que serán las principales fuentes de preocupación.

La salud y los derechos sexuales son un importante problema de salud pública que requieren una atención específica en época de pandemia y, por ello, desde la Asociación Mundial para la Salud Sexual se centra la atención en su protección y en la promoción de la igualdad de género y el respeto a la diversidad sexual.

Recordar que la salud sexual se define como un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad que requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia (OMS, 2002).

Del mismo modo que las enfermedades afectan de manera diferente a las mujeres y a los hombres, la situación de pandemia aumenta las desigualdades existentes entre las mujeres y niñas, así como la discriminación de los grupos poblacionales minoritarios por cualquier condición (diversidad funcional, población LGTBIQ, inmigrantes, etc.)

En épocas de crisis, como la situación de cuarentena, las mujeres y las niñas presentan un riesgo más elevado de padecer violencia de pareja, abuso sexual y violencia intrafamiliar como resultado de las tensiones crecientes en el hogar por el confinamiento. También se enfrentan mayores riesgos de otras formas de violencia de género, incluidas la explotación y el abuso sexual en estas situaciones.

Las mujeres representan la mayor fuerza laboral en el sector salud y de cuidados en el mundo, por consiguiente, están más expuestas a tener más problemas de salud al estar en primera línea de acción. Del mismo modo, es importante garantizar la continuidad de la atención en caso de presentarse una interrupción o alteración de los servicios de atención a la salud sexual por desviación de recursos para hacer frente a la infección y por la carencia de suministros sanitarios por desabastecimiento.

La provisión de apoyo de salud mental y psicosocial para las personas, las familias, la comunidad y el personal que atiende los servicios básicos es fundamental para mantener la salud y los derechos. Los sistemas de vigilancia y respuesta deben tener en cuenta aspectos como el sexo, el género, la edad, factores de riesgo por motivos de salud, la situación laboral y el estado de embarazo.

La colaboración y las alianzas de diferentes entidades que trabajan por y para la salud sexual (WAS con la OMS, el UNFPA y otras agencias de Naciones Unidas) han unido esfuerzos para apoyar a los Ministerios de Salud y otros Ministerios relacionados con el control de la pandemia fundamentales para asegurar una información correcta sobre las precauciones para evitar contagios y riesgos potenciales asociados a la actividad sexual y los riesgos de aumento de la violencia hacia las mujeres, la infancia y los grupos poblacionales más vulnerables.

Hay que remarcar que la protección individual protege a otros de enfermarse, que la vida debe seguir y que la sexualidad es una parte inseparable y esencial de los seres humanos.

Sin embargo, también se debe cenrar en los resultados positivos de la actividad sexual, de acuerdo con la  declaración sobre el placer sexual (https://worldsexualhealth.net/resources/declaration-on-sexual-pleasure/). Esta situación también es una oportunidad para celebrar y promover el placer sexual, para resaltar las posibilidades de acceder a una vida sexual placentera, libre de coerción, motivando a las personas a buscar resultados positivos de la actividad sexual, explorando sus cuerpos y relaciones. El confinamiento también puede ayudar a explorar nuevas formas de expresión sexual, o recuperar algunas de nuestras preferidas. También puede desencadenar una inquisición reflexiva sobre el papel que tiene la sexualidad en nuestras vidas. Si bien la transmisión y la desigualdad son aspectos importantes de una pandemia de este tipo, es importante ser consciente y no caer en un discurso higienista que empuje de manera explícita o implícita a las personas a vivir sus vidas sexuales bajo miedo y presión externa.

Se pueden tener como preguntas subyacentes: ¿Cómo ha contribuido el confinamiento a explorar su sexualidad? ¿Qué nuevas formas de experimentar placer has descubierto?

Desde la Asociación Mundial para la Salud Sexual se busca poner el foco sobre los aspectos positivos del triángulo: derechos sexuales, salud sexual y placer sexual, dado que los programas centrados en el miedo, peligro, enfermedad y muerte que se asocian al comportamiento sexual a menudo producen efectos opuestos a los deseados, en cambio, los programas de salud que incorporan el placer sexual mejoran las actitudes y el conocimiento acerca de la salud sexual, la comunicación en pareja y las prácticas de sexo seguro como parte del repertorio sexual de cada persona.

Asimismo, se  insta a todos los estados y naciones a garantizar que los derechos humanos y sexuales de todos sean reconocidos y respetados, y que los derechos y el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva no sean violados por las nuevas políticas o medidas para manejar la pandemia. Los derechos humanos, sexuales y reproductivos, la igualdad y una sociedad libre y justa no deben ser sacrificados en el proceso.

Artículo publicado por WAS en WAS

Fuente original: WAS