Entradas

Hacia el final de “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer”

El recorrido del viaje ha sido interesante, pero ya vamos llegando a destino: al placer con menos riesgos

Bueno, vamos encaminándonos hacia el final de nuestro recorrido por el nuevo material sobre #SexoYDrogas, nuestro libreto “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer” y al parecer nos quedan dos sustancias, muy relacionadas a los encuentro eróticos y sexuales, que no dejan indiferente a nadie, sobretodo, a la población joven.

Estamos hablando del #popper y del #Viagra. ¿Qué son exactamente estas drogas?

El popper o nitrito de amilo fue sintetizado por primera vez en 1844 por el químico francés Antonie Balard. Es una sustancia que al ser inhalada, relaja la musculatura lisa del cuerpo y dilata las arterias. Estos efectos favorecen su uso para encuentros eróticos, pues facilita la penetración y provoca, en quien lo consume, una sensación de relajación. Sin embargo, dichos efectos son de corta duración y según refieren las personas que lo toman, provoca dolor de cabeza.

Por otra parte, el Viagra o mejor dicho, el sildenafilo es un fármaco que fue sintetizado por la farmacéutica Pfizer para el tratamiento de “angina de pecho”. Hombres que lo tomaban, relataban un extraño efecto secundario: la erección del pene. Por lo tanto, desde 1996, la farmacéutica decidió comercializarlo para la disfunción eréctil. Al día de hoy, este fármaco indicado para personas que padecen de disfunción eréctil, es consumido mayoritariamente por jóvenes sanos, que no sufren de este problema, para muchas veces, sopesar los efectos negativos que provienen del excesivo consumo de alcohol u otras drogas.

Es por esto que es muy importante saber como interactúan estas sustancias con otras drogas, especialmente con otros estimulantes y con el alcohol. Es que a veces no es necesario tanto. Como dijo Coco Channel una vez: “menos es más”.

Además, en esta parte final del viaje les presentamos un apartado de #Conclusiones sobre esta aventura y también un listados de #Recursos y #Enlaces prácticos o de interés para aquellas personas que quieren ahondar en estas combinación #SexoYDrogas.

Por último, dedicamos unas palabras para explicar el proyecto “En Plenas Facultades” de Fundación Salud y Comunidad (FSC), así como también para aquellas personas y entidades que estuvieron dando apoyo y conocimientos durante la creación del material.

Les dejamos el material aquí. Esperamos que lo disfruten y que este viaje les haya sido provechoso.

Viagra y Popper – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

El encuentro sexual – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Conclusiones – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Recursos y Enlaces – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

El proyecto EPF – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Proyectos y Entidades – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Contraportada – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de placer EPF

 

La historia machista de los anticonceptivos

La píldora anticonceptiva oral combinada, ese fármaco hormonal destinado a inhibir la fertilidad femenina tras una relación sexual con riesgo de embarazo, es en realidad otra muestra más de cómo el machismo está presente en todos los ámbitos, incluída la medicina.

 

 

La invención de esta diminuta pastilla es atribuida al químico mexicano Luis Ernesto Miramontes, quien, en octubre de 1951, sintetizó el compuesto activo básico de los primeros anticonceptivos orales: la noretisterona. El uso frecuente de este derivado del esterano conlleva una larga lista de riesgos para la salud: aumento de la hipertensión y del tromboembolismo, la formación de cálculos biliares, hemorragias uterinas/vaginales, mareos y náuseas e incluso estados depresivos. Todos estos “efectos adversos” están recogidos en los prospectos incluidos en la empaquetación de dichos fármacos.

Al fin y al cabo son hormonas que ingerimos cada 24 horas durante períodos de 28 días aproximadamente, tal y como aconsejan quienes las recetan. Actualmente, más de 100 millones de mujeres, de las cuales 12 millones son estadounidenses, toman este método anticonceptivo tan nefasto para la salud. El uso de los anticonceptivos varía según el país, la educación y la edad, pero el público siempre es el mismo. ¿Por qué?

¿No existen píldoras para hombres? Al parecer, sí. El año pasado llegó hasta nuestros oídos la noticia de que un grupo de científicos australianos había desarrollado supuestamente una píldora anticonceptiva que bloquea el transporte de espermatozoides durante el coito sin afectar a su fertilidad. Uno de sus creadores, Sab Ventura, afirmó que este método podría comercializarse dentro de diez años. Pero, ¿sería exitoso el uso de esta píldora entre los hombres?

 

Personalmente, creo que es improbable (o mejor dicho, imposible) en esta sociedad ultra-machista y patriarcal, que ha elevado la eyaculación masculina a la categoría “eso es lo que te hace un verdadero hombre”. Por eso se investigó desde un principio los métodos anticonceptivos para mujeres, algo que también ha servido como excusa para quienes prefieren penetrar sin preservativo.

Muchos dirán “la vasectomía es para hombres”, y así es, aunque la práctica de esta operación quirúrgica no es muy habitual, por no decir casi nula. Por cada 12 mujeres, un hombre se practica una cirugía de anticoncepción. Sin embargo, la ligadura de trompas es el método anticonceptivo que más se usa en el mundo: sorprendentemente, más de 150 millones de mujeres ya se han esterilizado.

Curiosamente, cada día vemos por los medios de comunicación anuncios destinados a hombres de más de cuarenta años preocupados por la disfunción erectil, por no hablar de la estimulante “pastillita azul” que consigue levantarte el ánimo y consolidar la reputada virilidad.

 

Con todo esto no estoy defendiendo aquella idea que nos inculcaron nuestros padres y abuelos de que cada relación conllevaba sí o sí ser madre. El embarazo ha de ser siempre una opción, no una obligación. Tampoco, y mucho menos, defiendo la enfermiza abstinencia sexual. Lo que sí pretendo es sensibilizar a toda persona que lea este artículo en el que he detallado y argumentado lo que, desde mi punto de vista, es algo a tener muy en cuenta: métodos anticonceptivos para ellas, afrodisíacos para ellos.

Daniel Curbelo
@Danmarcur

Fuente: Orbitadiversa.wordpress.com