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App Run4Fun del EPF

¡¡¡Desde el Proyecto En Plenas Facultades nos damos el gustazo de presentaros nuestra nueva App!!!

Se trata de una aplicación gratuita para móviles Android Run4Fun EPF. Este juego educativo ideado por estudiantes universitarixs del Máster de Multimedia de la Salle (Universidad Ramón Llull) y creado por MyC Games, esta catalogado como un platform runner, pretende concienciar a la juventud universitaria sobre los riesgos asociados al uso, abuso y mezcla de sustancias psicoactivas.

 

 

El sistema de juego cuenta con un sistema de power ups o “poderes especiales” para simular algunos efectos de diferentes sustancias sobre el cuerpo y que duran 5 segundos, cada vez que el/la jugador/a “se come” alguna de ellas mientras recorre los pasillos de la universidad en la primera pantalla, de una ciudad y de una discoteca en las dos pantallas siguientes.

Al tomar una de las sustancias que aparecen en el juego (alcohol, cannabis, cocaína o éxtasis), aparece un mensaje de alerta sobre la sustancia que se acaba de “consumir”, ya sea un depresivo, alucinógeno o estimulante, además de los cambios en los parámetros corporales que varían con ese consumo (temperatura, presión arterial y el ritmo cardíaco). Además de los power ups mencionados, también aparecen sus oponentes, es decir los power ups que se encargan de contrarrestar los riesgos de su consumo: comida, hidratación y descanso.

La finalidad del juego es dar a conocer las diferentes posibilidades y elecciones a las que se enfrentan los y las jóvenes cuando hacen frente a un consumo de drogas, y como puede condicionar una u otra elección tanto en sus tareas formativas como en su círculo personal. La aplicación en formato de juego platform runner facilita la comprensión para el público joven y atrae su atención por su jugabilidad.

¿Dónde conseguirlo?

Disponible en Google Play

Hecha la presentación, solo falta que empecéis a jugar y nos comentéis que os parece.

Detectan el primer caso de psicosis catatónica causada por ‘spice’

Investigadores españoles han publicado en la revista Psichiatry el primer (y deseamos que el único) brote psicótico diagnosticado por consumo de spice, un derivado sintético del cannabis, que aparece asociado a trastornos en el movimiento, similares a los que sufren los enfermos de párkinson.

Profesores de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y expertos del Hospital Provincial de Castellón, en colaboración con médicos de las Unidades de Conductas Adictivas de Valencia, han descrito el primer caso de psicosis catatónica causado por un derivado sintético del cannabis: el spice.

Es la primera vez en el mundo que se describe la relación entre el consumo de esta sustancia, el brote psicótico y los problemas en el aparato locomotor similares a los causados por el párkinson. El hallazgo ha sido publicado en la revista Psychiatry.

El spice es una sustancia psicoactiva que en España consume el 1,1% de los adolescentes, según la encuesta ESTUDES 2010. Hasta ahora, algunos estudios recientes habían podido demostrar la relación entre el spice y diferentes tipos de psicosis, pero este es el primer caso clínico en el que el brote psicótico aparece asociado a movimientos anormales.

El trastorno en el movimiento detectado en este caso, similar a la catatonia, consiste en la pérdida de armonía al caminar y la rigidez de cuello, cabeza y brazos.

Según Gonzalo Haro Cortés, responsable del programa de Patología Dual Grave del Hospital Provincial de Castellón y líder del trabajo, otro aspecto que lo hace relevante es que los síntomas motores y la postura encorvada en posición de ‘mantis religiosa’ persistieron durante meses tras abandonar el consumo de spice.

“Hasta ahora, en los casos descritos solo se había detectado rigidez o retardo en los movimientos durante el consumo de esta sustancia, pero no posteriormente, meses después de haber abandonado el consumo”, afirma.

Un caso único

Haro destaca como aspecto más relevante del caso “los episodios de catatonia detectados, que hasta ahora solo se habían descrito en investigaciones de experimentación animal, con ratas sometidas a altas dosis de spice”.

Por ello, subraya la necesidad de difundir estos desórdenes del movimiento en las campañas de prevención, para incrementar la percepción de riesgo de estas sustancias, que son comercializadas en tiendas de artículos relacionados con la marihuana, como mezclas de hierbas naturales no prohibidas, y por Internet con ‘servicio a domicilio’.

El investigador añade que este es un caso muy significativo en el ámbito de la patología dual, es decir, de la relación entre consumo de sustancias y otros trastornos mentales: “Más de un 40% de pacientes con dependencia al alcohol y un 50% de diagnósticos de dependencia a otras sustancias presentan a su vez otro diagnóstico psiquiátrico”.

 

Referencia bibliográfica:

Gonzalo Haro, Carmen Ripoll, María Ibáñez, Teresa Orengo, Víctor M. Liaño, Emilio Meneu, Félix Hernández, and Francisco Traver (2014). Could Spice Drugs Induce Psychosis With Abnormal Movements Similar to Catatonia? Psychiatry: Interpersonal and Biological Processes: Vol. 77, No. 2, pp. 206-208. doi: 10.1521/psyc.2014.77.2.206

Fuente: http://www.agenciasinc.es

Cada día se crea una nueva droga sintética

Alerta mundial por el auge en la fabricación y consumo de sustancias de diseño | Se han detectado 348 nuevos tipos en los últimos años, 100 sólo en el 2013 | Su bajo precio y que no estén penalizadas facilitan su consumo entre los jóvenes.

La alerta la ha dado la ONU, y la confirman las fuerzas de seguridad y los especialistas consultados. Porque el espectacular auge de la fabricación, distribución y consumo, especialmente entre los jóvenes, de las llamadas “drogas sintéticas“, en un mercado globalizado, ha disparado todas las alarmas. Se trata, como subraya este organismo, “de un crecimiento sin precedentes”, con graves consecuencias para la salud pública. Un ejemplo, 348 nuevas sustancias -muchas derivadas de las anfetaminas- han sido detectadas y registradas en los últimos años, 100 sólo en el 2013. Hasta el punto de que en zonas de EE.UU. ya son más populares que las drogas tradicionales como la cocaína, el cannabis o la heroína.

En Europa su presencia es intensa en el Reino Unido, los países nórdicos y Holanda, como así recoge el último informe del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías. Mucho menos en España, según confirman desde la unidad de drogas sintéticas de la Policía Nacional, que lo observan, de momento, como un problema mucho menor al de otras sustancias. Pero advierten de que “el problema es muy complejo, porque muchas de estas nuevas drogas no están fiscalizadas, penalizadas, lo que hace muy difícil su persecución”. Esta es una de las claves de su espectacular crecimiento: son alegales. Lo comenta Vicente Pizcueta, presidente de Controla Club. “La mercadotecnia del narcotráfico evoluciona a una velocidad enorme y hace tiempo que lo venimos alertando; los fabricantes realizan modificaciones moleculares para lograr burlar a la justicia”. De hecho, en los informes internacionales se conocen como legal highs, cuya traducción podría ser “subidones legales”. Son además, añade Pizcueta, “drogas mucho más baratas que las convencionales como la cocaína, y fáciles de transportar, muy asociadas al ocio de los jóvenes”.

Esta es la principal preocupación del informe de la ONU; pues son los más jóvenes su público potencial. Al ser drogas fáciles de conseguir, alegales, baratas (se las conoce como drogas low cost), tienen un potencial efecto llamada. Se buscan principalmente con dos objetivos: la sobreestimulación y, también, darse “bajones” cuando se quiere descender del “subidón”; para lo que se consumen los denominados simuladores sintéticos del cannabis. Una moda inquieta mucho a los facultativos: la denominada “mezcla” o “puchero”, en el que se consumen al mismo tiempo varias drogas sintéticas -o estas drogas con alcohol- para lograr un “fuerte subidón”.

Pero hay un problema aún peor: se desconoce gran parte de sus efectos. Vicente Pizcueta lo resume: “Como se han modificado y no son drogas testadas en laboratorio, puede pasar cualquier cosa: es como el aceite de colza, tenía la textura, el aroma y la densidad de un aceite normal, pero resultó ser mortal”. La alerta llega también de los facultativos que como el doctor Benjamín Climent, jefe de la unidad de toxicología del hospital General de Valencia, alertan de que pueden llegar a causar la muerte.

Sólo con la detección y prohibición se consigue disminuir su consumo. Es lo que ocurrió con la mefedrona -que se suele vender como falso éxtasis- en el Reino Unido. Hasta su prohibición, fue una sustancia cuyo consumo iba en aumento, con muchos casos de fuerte toxicidad entre jóvenes. El informe de la ONU reconoce que, una vez prohibida, su consumo se ha reducido.

La Policía Nacional lucha en dos direcciones, principalmente; cortocircuitar la distribución y localizar a los fabricantes. Se advierte, en este sentido, de que estas drogas se distribuyen hasta en paquetería postal, y un camello puede llevar veinte mil pastillas en una mochila. “La infraestructura para su distribución es mucho más sencilla que en las drogas clásicas”, alertan fuentes de la policía. Pero añaden también que en España no hay presencia destacada de fabricantes, “pues las sustancias base para elaborar estas pastillas están muy controladas; no ocurre lo mismo en otros países”. México (en cuya frontera con EE.UU. se desarrolla la trama de la popular serie Breaking bad sobre un fabricante de metanfetamina), algunos países del Este, India y también China son núcleos importantes de fabricación de estas drogas que entran en Europa occidental con extrema facilidad.

Las fuerzas seguridad sí han detectado un aumento de consumo del sulfato de anfetamina -una variable del speed-. También las comunidades inmigrantes tienen su propia cultura de la droga. Y la policía pone como ejemplo el shabu -clorhidrato de metanfetamina-, una droga sintética muy extendida en Asia y muy peligrosa. Son sólo ejemplos de nuevas sustancias que, unidas a las clásicas, y penalizadas, como el éxtasis, speed, popper o la ketamina, ya están asociadas a la cultura del ocio nocturno, también en España.

Vicente Pizcueta señala que “debemos hacer todos un esfuerzo para ser conscientes de lo que nos puede venir encima en pocos años en España”. También la fuentes de la Policía Nacional consultadas coinciden en “lo complicado” de un fenómeno que muta continuamente para burlar a la justicia, abaratar las drogas y potenciar sus efectos.

 

Fuente: http://www.lavanguardia.com