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En busca de un ‘Póntelo, pónselo’ sin dinero público

A falta de perfilar detalles, la Coordinadora Estatal de VIH-Sida (CESIDA) ha presentado el germen de lo que será la nueva campaña nacional de prevención de VIH en jóvenes, un colectivo -especialmente entre los hombres que tienen sexo con hombres (HSH)- especialmente vulnerable a la infección, como se empeñan en demostrar las cifras.

La campaña ganadora, cuyo eslogan es Noise against AIDS (Ruido contra el sida) ha sido seleccionada por un exigente jurado en el que curiosamente sí estaba presente el Plan Nacional sobre Sida, que ha no ha contribuido a la financiación del proyecto, proveniente únicamente de los propios fondos de las organizaciones que componen CESIDA y el laboratorio fabricante de antirretrovirales Janssen.

«Tampoco podemos dejar de actuar por que el Ministerio no nos ayude», explica a EL MUNDO Jorge Garrido, director de la ONG Apoyo positivo y coordinador del proyecto HIV Think Tank, iniciativa de la que partió el concurso de la campaña, que pretende convertirse en un nuevo Póntelo, pónselo, «el único anuncio que ha conseguido crear un hito en la prevención del VIH», según este experto.

El proyecto ganador «creado por y para jóvenes» ha sido presentado por alumnos de la Escola Superior de Disseny i Enginyeria Barcelona que, según explicaron, aspiran a conseguir -«aún sabiendo que no es realista»- un mundo libre de sida.

Garrido reconoce que la campaña saldrá muy barata en comparación a si hubiera estado convocada por el Ministerio, pero aspira a que éste -a través del rebajado Plan Nacional sobre Sida- la apoye de otras maneras cuando sea una realidad, por ejemplo emitiendo en canales públicos los anuncios y apoyando en otras formas de difusión.

Según el equipo que ha diseñado la campaña, el concepto clásico de anuncio no será, sin embargo, el eje de la misma, ya que se apoyarán en redes sociales, harán un importante uso de la tecnología -desarrollando, por ejemplo, un código QR para que los jóvenes sepan dónde están los puntos de reparto de preservativos gratis y los lugares donde hacer la prueba del VIH- y intentarán que la población se implique al máximo, «de una forma parecida al movimiento 15 M».

Según el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Santiago Moreno, la razón por la que la campaña ha de ir especialmente dirigida los jóvenes la ofrecen las propias cifras de registro de casos de VIH, que demuestran un ascenso constante de nuevas transmisiones en este colectivo. «Las personas que no han vivido la crudeza de la epidemia del sida antes de los antirretrovirales le han perdido el miedo», explicó.

Así, aunque solo entre el 2% y el 4% de los nuevos casos se da en menores de 20 años, un tercio afecta a jóvenes en la franja de los 20 a los 30, mientras que otro tercio se da entre los 30 y los 39 años. La edad media de detección de la infección por VIH es de 37 años.

El experto también resaltó un dato ya conocido por las autoridades sanitarias: que la principal «práctica de riesgo» para la adquisición del VIH es la vía sexual, especialmente en HSH. Desde CESIDA, Garrido reconoció la especial vulnerabilidad de este colectivo, que achacó a un déficit en la educación «sexual y sentimental» de los jóvenes españoles.

Fuente: http://www.elmundo.es

Foto portada: fotograma de la campaña ganadores, ‘Noise against aids’

Los brownies de maría son obra de (ahora) unas ancianas

Si le preguntáramos a un fumeta quién cree que inventó los brownies de hierba, probablemente mencionarían a algún hippie erudito que, en un alarde de ingenio, se inventó esta forma de pasar la mercancía por el control de seguridad del aeropuerto. Pues ese fumeta estaría muy equivocado, porque resulta que la primera receta de brownie de hachís la publicó una abuelita de 77 años amiga de Picasso. Al menos eso es lo que sabemos. Puede que Alice B. Toklas no fuera la primera persona que hizo brownies de maría, pero sí que fue la primera en respaldarlos.

En la historia de la raza humana, el uso de la marihuana es muy anterior al del consumo de brownies. Existen pruebas del uso del cannabis con fines medicinales y recreativos en el año 2737 a.C., cuando el emperador chino Shennong lo recetaba para todo tipo de dolencias, desde las náuseas hasta la pérdida de memoria. No fue hasta la década de 1930 que el gobierno federal de los EUA realizó los primeros intentos de vilipendiar el cannabis y prohibió su uso, lo que provocó que se convirtiera en una especie de fruto prohibido. Por otra parte, los brownies aparecieron aproximadamente durante la celebración de la Exposición Universal de 1893 y se consideraban unos postres un tanto decadentes y femenino. Durante la primera mitad del siglo XX, sin embargo, a pesar de que se consumía ampliamente en casi todos los continentes, la marihuana no logró hacerse un hueco en ningún libro de cocina.

Hasta que llegó Alice B. Toklas. Compañera sentimental de la escritora y coleccionista de arte Gertrude Stein (y todo un símbolo del activismo gay y lésbico en la actualidad), Toklas era una figura destacada en los vanguardistas salones de belleza de principios del siglo XX y se codeaba con Henri Matisse, Ernest Hemingway y Pablo Picasso. En 1954, ocho años después de la muerte de Stein, Toklas publicó The Alice B. Toklas Cookbook, una biografía en la que aparecía una inocua —aunque ahora famosa— receta para elaborar un “postre de hachís”, del que aseguraba que era la “comida del paraíso”. En la contraportada de la versión de bolsillo incluso se proclamaba con orgullo que se trataba, probablemente, de las instrucciones más antiguas para elaborar este plato. Curiosamente, el postre no tenía chocolate, sino que estaba elaborado con dátiles, higos, nueces, azúcar y una peculiar mezcla de especias (cilantro, pimienta negra, canela y nuez moscada), además de su ingrediente estrella, la canibus sativa. Se recomendaba que se tomara este postre como “un refrigerio de entretenimiento ideal para un club de jugadoras de bridge”. Asimismo, se advertía a los que lo tomaran que experimentarían “euforia y enormes ganas de reír, fantasías extáticas y ampliaciones de la personalidad en varios planos simultáneamente”. Se indicaba a los lectores que era suficiente incluir dos porciones del tamaño de una avellana. Incluso aseguraba que “la obtención de canibus puede presentar ciertas dificultades, si bien la variedad denominada canibus sativa se cultivaba más comúnmente en Europa, Asia y en algunas zonas de África” e indicaba la diferencia entre las variedades indica y sativa. Si bien se rumorea que Toklas pudo haber robado la receta a su amigo pintor Brion Gysin, no cabe duda de que tenía la firme intención de atribuirse el mérito.

A pesar de que solo ocupaba medio párrafo y estaba enterrada entre cientos de páginas de texto sobre crème brûlée y París, la receta se convirtió en el mayor logro de Toklas, suscitó gran controversia y sirvió de inspiración para futuras referencias culturales. Su nombre apareció en una de los primeros guiños a los consumidores de maría en la historia del cine, la polémica I Love You, Alice B. Toklas, de Peter Sellers.

Parece ser que, incluso en la actualidad, la receta sigue siendo bastante común. Un periodista del Washington City Paper preparó y probó los brownies en 2012. Contrario a sus sospechas de que “sabría como el culo”, el postre resultó tener un aroma muy navideño, una consistencia dulce, picante y un tanto gomosa, además de poseer la potencia de la que hacía gala. Ese mismo año, un escritor del Village Voice aseguró que el postre de Toklas provocaba unos “gases horribles”, y a continuación recomendaba utilizar la receta de Betty Crocker, que incluía casi medio kilo de hierba. Desde luego, si metes una mochila llena de maría en una receta para hacer brownies, no cabe duda de que pillarás el cuelgue del siglo. ¡Siguiente! Wilbur, un usuario de 420magazine.com, compartió la receta en su comunidad de internet, a lo que otro usuario, “weezyfasheezy”, respondió que era la receta más extraña de brownie que había visto en su vida. Si bien es cierto que en los últimos años se han celebrado varias cenas especiales basadas en las recetas de Alice B. Toklas, desgraciadamente en todas ellas se omitió su receta estrella.

Aunque se la pueda considerar una pionera en el campo de los productos psicodélicos horneados, Toklas no era la única. En 1974, dos décadas después de la publicación de The Alice B. Toklas Cookbook, una camarera de 54 años que trabajaba en una cadena de restaurantes de tortitas de EUA, Mary Jane Rathbun, se hizo célebre en San Francisco por vender unos dulces místicos aderezados con maría en su casa o, a veces, en un supermercado cercano. Esta actividad la llevó a conocer a Dennise Peron, activista LGBT y defensor de la marihuana con fines medicinales. Ambos trabajaron conjuntamente para promover la legalización del cannabis con fines terapéuticos. La primera vez que la arrestaron, en 1981, tenía más de 8 kg de marihuana y más de 600 brownies en su casa. Fue en esta época cuando se acuñó el apodo que la acompañaría desde entonces, “Brownie Mary”.

Brownie Mary colaboró como voluntaria con grupos de apoyo a enfermos de VIH y sida, clínicas y comedores sociales, y muchos de sus clientes gastronómicos eran gais. Cuando se dio cuenta de que sus brownies ayudaban a aliviar las náuseas y la pérdida de apetito que ocasiona el sida, incluso empezó a regalarlos a los enfermos, llegando a ser muy popular en el Hospital General de San Francisco. Ella misma padecía artritis y otros achaques, y aseguraba que se tomaba al menos uno de sus brownies al día para aliviar el dolor. Fue arrestada en dos ocasiones más, la última de ellas a la edad de 71 años, y solía acudir a los juicios con todo tipo de material en defensa de la marihuana. Finalmente testificó para la Junta de Supervisores y fue una de las caras visibles de la directiva impulsada por la ciudad para legalizar el cannabis con fines terapéuticos, que acabó por aprobarse. En 1996, tres años antes de su muerte, también publicó un libro de cocina: Brownie Mary’s Marijuana Cookbook and Dennis Peron’s Recipe for Social Change. A pesar de no lograr la notoriedad que obtuvo la obra de su predecesora, Rathburn sigue siendo una figura de culto en la historia de la legalización de la marihuana de San Francisco.

Podría decirse que Mary estaría orgullosa, en la actualidad. En California, Colorado y en otros estados que permiten la prescripción de marihuana, los pacientes (o cualquiera que pueda hacerse con una tarjeta sanitaria) tienen acceso a todo tipo de productos, desde toffee de chocolate con sal marina ahumada hasta zarzaparrilla con extracto de THC, todo ello perfectamente legal, elaborado para proporcionar la dosis justa de cuelgue que has solicitado.

Pero Alice probablemente diría que de esta forma es menos divertido.

Así que, la próxima vez que estés superfumado, tumbado en posición fetal en el sofá de tu amigo y riéndote convulsivamente del diente perfectamente centrado que tiene Tom Cruise, recuerda dar las gracias a las dos ancianitas que lucharon por tu derecho a pasarlo bien.

Fuente: vice.com

20 de octubre: Día Mundial de la prueba del VIH

Con motivo del Día Nacional de la prueba del VIH, que se celebra el 20 de octubre, se ha realizado la campaña , que es una iniciativa impulsada por la Coordinadora Estatal de VIH-Sida (CESIDA), que cuenta con el respaldo del Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, GESIDA, SEISIDA, la Plataforma VIH en España, y ha contado con el soporte de la compañía farmacéutica Gilead.

El spot protagonizado por la actriz Lorena Mateo junto al grupo de baile Lokomamia tiene como objetivo concienciar y sensibilizar a la población de la necesidad de realizarse la prueba del VIH tras una práctica de riesgo.

Mirad el vídeo en el siguiente enlace:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=SitPsssozCA[/youtube]