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La “mera presencia” de drogas en el conductor será multada con mil euros.

  • La nueva ley de seguridad vial castiga con tres puntos llevar detectores de radar.

 

La cruzada contra las drogas en la conducción que ha emprendido la directora general de Tráfico, María Seguí, quedará plasmada en la nueva Ley de Seguridad Vial. La norma endurecerá las sanciones por ingesta de drogas con multas de mil euros y eliminará los resquicios de la norma vigente, que condenaba su influencia pero no su presencia en el organismo. Así se desprende del anteproyecto de Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, al que ha tenido acceso EL PAÍS. Entre otras modificaciones, recoge el aumento de velocidad a 130 kilómetros por hora y la prohibición de llevar detectores de radar. Los miembros del Consejo Superior de Seguridad Vial tienen hasta el próximo viernes para presentar modificaciones, antes de que llegue al Consejo de Ministros.

Estas son las novedades:

» Drogas. La nueva ley castigará “la mera presencia de drogas en el organismo del conductor” por la vía administrativa, con una multa de mil euros y la detracción de seis puntos del carné de conducir. En la norma anterior era necesario demostrar la influencia de las drogas en la conducción para imponer la multa, que era de 500 euros, y restar los puntos. Sin embargo, a diferencia del alcohol, respecto al cual el nivel máximo permitido es claro, en las drogas no existen estudios precisos ni consenso científico para determinar qué nivel de cada tipo de droga afecta al automovilista. La nueva ley lo resuelve sancionando el más mínimo rastro de haber ingerido drogas.

Precisamente el término “influencia”, contemplado en la actual ley, ha generado muchos problemas a los jueces. La Audiencia Provincial de Murcia condenó el 24 de abril de 2012, por un delito contra la seguridad vial, a un conductor que había dado un resultado positivo por drogas y que circulaba a gran velocidad, de forma agresiva y saltándose semáforos en rojo, según la sentencia. Sin embargo, fue absuelto en segunda instancia porque el juez determinó que era imposible afirmar que su conducción obedeciera a las drogas que había tomado. Con la nueva norma habría pagado mil euros y perdido seis puntos.

La futura ley de Seguridad Vial explicita, además, la forma de verificar la ingesta de drogas: “Una prueba salival mediante un dispositivo autorizado” y un “posterior análisis” de la muestra. Por “razones justificadas que impidan realizar la prueba”, se podrá ordenar un reconocimiento médico o análisis clínicos en un centro. Además, el interesado podrá exigir un análisis de contraste, preferentemente de sangre, que deberá abonar si el resultado es positivo.

» Alcohol. Aumenta la multa de 500 a 1.000 euros por conducir con tasas de alcohol superiores a lo permitido —0,25 miligramos por litro de aire espirado, y 0,15 para conductores noveles y profesionales—. Según el anteproyecto de ley, tanto las drogas como el alcohol “están detrás de un porcentaje muy importante de accidentes graves y por ello es necesario aumentar el reproche hacia ese tipo de conductas”.

» Velocidad. El anteproyecto de la ley de seguridad vial contempla el aumento de la velocidad a 130 kilómetros porque incluye un cuadro de velocidades que recoge la sanción económica y la detracción de puntos que supondrá superar este límite. Por ejemplo, circular entre 131 y 160 por hora en una vía limitada a 130 conllevará una multa de 100 euros y no restará puntos. La ley no hará diferencia a la hora de sancionar a quienes circulan a más de 190 kilómetros por hora en vías limitadas a 120 y 130. En ambos casos, la multa es de 600 euros y se perderán seis puntos de carné.

Lo que no especifica la futura norma son las vías por las que se podrá circular a 130 por hora. Será el Reglamento General de Circulación, que se modificará una vez aprobada la ley, el que lo aclare. Seguí ya adelantó que la velocidad a 130 solo se aplicará en tramos con índices contrastados de seguridad y con buenas condiciones de trazado, pavimentación y meteorológicas.

La ley incorpora, asimismo, una nueva franja de velocidad, la de 20 kilómetros por hora, prevista para algunas calles con un solo carril. Ahora no existen sanciones para quienes circulan por encima de 21 kilómetros por hora en calles limitadas a esta velocidad: el primer tramo de multa comienza a partir de 31 por hora.

» Casco ciclista. A pesar de la polémica por la obligatoriedad del casco ciclista en ciudad, la ley solo establece directamente que sea prescriptivo para menores de 18 años, pero deja abierta la puerta y remite a un “posterior desarrollo reglamentario de los supuestos y condiciones de su uso”.

» Detectores de radar. La futura ley prohibirá los detectores de radar —ahora solo están prohibidos los inhibidores—, cuyo uso será sancionado como infracción grave, es decir, la detracción de tres puntos del carné y una multa de 200 euros. Quedan excluidos los mecanismos que informan de la posición de los sistemas de vigilancia de tráfico, que la propia DGT publica en su web.

» Caída de carga en la vía. Este supuesto, que no estaba expresamente contemplado en la normativa, será sancionado como infracción grave por “el peligro que genera al resto de usuarios de la vía”.

» Obras en la vía. También será infracción grave realizar obras en la carretera sin comunicarlo con anterioridad a su inicio “a la autoridad responsable de la gestión y regulación del tráfico”.

» Menores en los asientos delanteros. La norma anterior solo prohibía circular con menores de 12 años como pasajeros de ciclomotores o motocicletas. Ahora, la ley también vetará viajar “con menores en los asientos delanteros o traseros cuando no esté permitido”. El nuevo Reglamento General de Circulación concretará los criterios de edad y talla.

 

Fuente: elpais.com

Interior estudia subir hasta 1.000 euros las multas por alcohol y otras drogas.

El borrador de anteproyecto de reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, que recogerá esta medida, “está muy avanzado” y “se llevará en las próximas semanas al Consejo de Ministros”.

El subsecretario del ministerio del Interior, Luis Aguilera, ha confirmado que la Dirección General de Tráfico (DGT) estudia elevar de los 500 euros actuales hasta los 1.000 euros las multas por conducir habiendo superado los límites de alcohol o por haber consumido drogas, pero descarta elevar las cuantías en el caso de las de velocidad.

Durante la presentación de los nuevos perfiles de twitter de DGT (@DGTes @informaciondgt), que ha tenido lugar este miércoles en Madrid, Aguilera ha señalado que el borrador de anteproyecto de reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, que recogerá esta medida, “está muy avanzado” y “se llevará en las próximas semanas al Consejo de Ministros”.

“Si queremos avanzar para resolver la siniestralidad, es un tema que se debe atajar”, ha dicho Aguilera en relación a las multas por alcohol y drogas, al tiempo que ha alertado de que se dan unos 100.000 positivos al año. En este sentido, ha recordado que la tasa permitida para conducir bajo la influencia de alguna droga es de “cero”, mientras que se mantendrían las ya marcadas para el alcohol en sangre.

Asimismo, ha asegurado que los controles de alcoholemia “no son manipulables”, pese a que haya gente que crea que pueda influir en ellos y añade que los agentes de Tráfico de la Guardia Civil cuentan con las suficientes garantías como para hacer cumplir las leyes.

Esta medida ya había sido confirmada hace unos días por la Dirección General de Tráfico quien confirmaba que era una propuesta planteada en el borrador del anteproyecto de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, en una fase “muy preliminar”.

Los controles de alcoholemia “no son manipulables” pese a que haya gente que crea que sí.

Circular con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro, que es la reglamentariamente establecida, está ahora sancionado con 500 euros. Y se considera delito, según el Código Penal, la conducción bajo los efectos del alcohol con una tasa superior a 0,60 en aire espirado o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

Será castigado, así, con la pena de prisión de 3 a 6 meses o a la de multa de 6 a 12 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. Interior modificará la ley de Tráfico y Seguridad Vial que, entre otras cosas, prohibirá los detectores de radares, establecerá el test de saliva como único método para constatar los niveles de droga al volante y regulará los sistemas de retención infantil.

Su aprobación es necesaria para poner en marcha un nuevo Reglamento de Circulación, que previsiblemente incrementará hasta los 130 kilómetros por hora el límite máximo de velocidad en determinaos tramos de autovías y autopistas, reducirá los límites en las carreteras secundarias y establecerá la obligatoriedad o no del casco de la bici en ciudad.

Nuevos perfiles en Twitter, Facebook y YouTube

Durante el acto, en el que también ha participado la directora general de Tráfico, Maria Seguí, Aguilera ha reclamado una “administración más eficaz” y afirma que el lanzamiento de los nuevos perfiles “es una respuesta al compromiso que tiene el Ministerio del Interior con los ciudadanos de ofrecer un servicio de mejora de calidad, y más cercano y moderno”.

A través de estos nuevos canales de comunicación -en sus cuentas de Twitter, que se suman a la que ya opera en Facebook y en Youtube-, Tráfico ofrecerá una información “más cercana, personalizada y directa” a los 47 millones de potenciales usuarios de la red viaria como peatón, conductor o pasajero, al tiempo que realizará una escucha de las demandas de los mismos.

La DGT estrena nuevos perfiles en Twitter donde ofrecerá una información “más cercana y directa”.

De esta forma, Tráfico informará sobre el estado del tráfico, consejos para realizar viajes, cambios normativos, educación vial, seguridad vial, información de interés y trámites son algunos de ellos. En concreto, la cuenta de @informaciónDGT ha estado ya activa como proyecto piloto desde finales de 2012, y ha tenido una media de 300 tuits diarios.

En esta cuenta se recoge toda la información sobre el estado del tráfico de modo automático en todo el territorio nacional, incluido País Vasco y Cataluña. Además, esta segunda cuenta, aprovecha la funcionalidad de los hashtag de Twitter para identificar las incidencias en las carreteras.

La otra red social donde la DGT tiene presencia es en Facebook, red que acumula 17 millones de usuarios en España. El nombre utilizado en esta red social es igual que en Twitter, ‘DGTes’.

“En este canal la información es más duradera, de ahí que los contenidos que se publiquen sean más extensos pudiéndose incluso segmentar geográficamente”, según ha explicado Aguilera. Los usuarios “tendrán voz propia en este nuevo canal” y podrán acceder a vídeos sobre infracciones, malos comportamientos al volante e infografías para “aumentar la concienciación” sobre cuestiones de seguridad vial. Además de en Twitter y Facebook, la DGT también tiene canal propio en YouTube con el nombre ‘PublicidadDGT’.

Por último, Aguilera ha recordado que la aplicación para móvil de la DGT que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, presentó el pasado 26 de junio, “acumula ya 238.002 descargas”, lo que supone “todo un éxito”. “El Ministerio es consciente de la importancia de recurrir a las redes sociales para conseguir una comunicación más ágil con los usuarios”, ha concluido.

Fuente: Publico.es