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28 de septiembre, Día Internacional por el Acceso al Aborto Legal y Seguro

Ya en el 2012 la Organización Mundial de la Salud alertó sobre el aumento de abortos inseguros en los países en desarrollo:

  • Las complicaciones de un aborto mal practicado constituyen una de las principales causas de muerte materna tras provocar hemorragias o infecciones fatales.
  • Los abortos realizados por personal no capacitado o en entornos sin los recursos médicos y de higiene mínimos ponen en riesgo la vida y salud de miles de mujeres cada año, explicó la agencia de la ONU.
  • La incidencia de abortos inseguros es mucho mayor en los países donde la práctica es ilegal porque esta restricción lleva a las mujeres a recurrir a instancias clandestinas.
  • En América Latina, el 95% de los abortos son inseguros. Según la OMS, hasta 2008, la tasa mundial de abortos era de 28 por cada mil mujeres, una cifra que prácticamente no ha cambiado desde 2003. En cambio, el porcentaje de abortos inseguros aumentó un 5%, a 49%, en el periodo 1995-2008, lapso durante el cual el número de abortos en los países en desarrollo se incrementó de 78% a 86%.
  • Cada día se realizan 55.000 abortos inseguros en el mundo, 95 por ciento en países en vías de desarrollo, los cuales son responsables de una de cada ocho muertes maternas.
  • Mundialmente por cada siete nacimientos se lleva a cabo un aborto inseguro. Se calcula que el aborto inducido -en forma clandestina y condiciones inseguras- es la causa de una de cada tres muertes maternas en la región y de aproximadamente 800 mil hospitalizaciones por año.

Organizaciones internacionales en defensa de los Derechos Humanos señalan que el acceso al aborto seguro y legal puede salvar la vida y facilitar la igualdad de las mujeres. “Las decisiones de las mujeres en materia de aborto no tienen que ver solamente con sus cuerpos en términos abstractos, sino que, en términos más amplios, se encuentran relacionadas con sus derechos humanos inherentes a su condición de persona, a su dignidad y privacidad” añade Human Rights Watch.

En el mundo existen distintos niveles de penalización del aborto, pero está demostrado que la existencia de más o menos abortos no está en relación a la penalización, pues hay países en que la interrupción del embarazo está totalmente permitida y sin embargo los abortos son una mínima proporción.

Según análisis de la Organización Mundial de la Salud, el riesgo de muerte materna es cuatro veces mayor en las adolescentes menores de 16 años que en las mujeres de entre 20 y 30 años. Otros problemas de salud física y mental son también significativamente mayores entre las niñas de corta edad con embarazos precoces e indeseados.

Campaña 28September, Día de Acción para el Acceso al Aborto seguro y legal

 

Historia

28 de septiembre, Día de Acción para el Acceso al Aborto seguro y legal tiene su origen en América Latina y el Caribe, donde los grupos de mujeres se han movilizado alrededor de 28 las dos últimas décadas para exigir a sus gobiernos despenalizar el aborto, para facilitar el acceso al aborto seguro y asequible servicios y para terminar con el estigma y la discriminación hacia las mujeres que deciden tener un aborto.

El nombre original de la campaña en América Latina y el Caribe es Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización del Aborto, que continúa hasta el día de hoy cada vez mayor en la fuerza y ​​el compromiso por parte de las y los defensores de los derechos de las mujeres en la región.

La fecha – el 28 de Septiembre – fue elegida en conmemoración de la abolición de la esclavitud en Brasil, que ahora se recuerda como el día del “vientre libre” exigiendo el aborto seguro y legal para todas las mujeres.

En 2011 la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos (RMMDR)tomó el 28 de septiembre al nivel mundial en solidaridad con el movimiento de mujeres en América Latina y en reconocimiento del hecho de que el acceso al aborto seguro y legal sigue siendo negado por muchas mujeres en muchos países:

  • En la mayoría de los países africanos el aborto está prohibido, ya sea por completo o sólo se permite para salvar la vida de la madre.
  • En algunos países asiáticos abortar está permitido por la ley, en la mayoría, sin embargo, sigue siendo muy restringido, e incluso legal, las mujeres tienen que lidiar con los altos costos y falta de acceso a servicios de aborto apropiado.
  • Varios países europeos y cada vez más los Estados Unidos se enfrentan a feroces ataques de los grupos de la oposición que desean restringir la libertad reproductiva de las mujeres mediante la imposición de restricciones legales y financieras, proyectar un mayor estigma y discriminación y obstruir aún más el acceso a los servicios de aborto.

Todos los factores mencionados constituyen graves obstáculos para las mujeres para ejercer plenamente sus derechos humanos

En el año 2012 Septiembre 28 – el Día de Acción Global para la seguridad y el Aborto Legal -recibe un reconocimiento mundial y está siendo tomada en conjunto hacia adelante por la RMMDR junto con la Campaña Internacional por el Derecho de las Mujeres a Aborto Seguro unidos por las principales redes regionales y globales de SSR, numerosos socios nacionales y activistas de base.

¿Cómo funciona esta campaña?

28 días de acción mundial para tener acceso a las formas de aborto legal y a las actividades de campaña realizadas por la Campaña Internacional por el Derecho de las Mujeres al Aborto Seguro, que tiene como objetivo construir un movimiento internacional para promover el acceso universal al aborto seguro y legal, como una mujer de de salud y de derechos humanos.

Como parte de la Campaña Internacional, RMMDR se involucra en septiembre 28 actividades de campaña anuales, llevadas a cabo por los miembros de la campaña y la RMMDR, así como aliados en todo el mundo.

28 de septiembre es un Día de Acción! Este día es una excelente oportunidad para la movilización de las comunidades y la organización de reuniones de manera que desde diferentes lugares en el mundo nuestra demanda va a ser escuchada claramente – el acceso al aborto seguro, legal y accesible! #IResistWePersist!

Materiales de la campaña

Fuente: www.tribunafeminista.org

El cannabis, ¿bueno o malo para la salud?

  • El estudio más exhaustivo hecho nunca sobre las consecuencias de consumir esta droga no llega a ninguna conclusión fehaciente.

¿Sirve el cannabis para tratar algunas enfermedades? No se sabe, no hay pruebas definitivas. ¿Su uso es peligroso? No se sabe, no hay pruebas definitivas. Estas son las conclusiones del estudio más exhaustivo hecho nunca sobre los efectos del cannabis en la salud. El nuevo trabajo, publicado por la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos, es el más riguroso de los que se han hecho hasta ahora sobre el tema. Fue encargado por el gobierno americano con la intención de aportar luz a los legisladores que reciben todo tipo de presiones contradictorias sobre esta cuestión. Pero el informe deja las cosas en el punto de salida. ¿Beneficioso? En algunos aspectos sí, en otros no. ¿Perjudicial? Quizás sí, quizás no. Raso y corto: la ciencia no está en condiciones, hoy, de responder a estas preguntas de forma inequívoca.

Hace tiempo que el cannabis está situado en el centro de una agria polémica sobre si su uso es bueno o perjudicial para la salud. Para unos, se trata de una sustancia peligrosa que, como cualquier otra droga, crea dependencia y comporta una serie de riesgos que no se pueden pasar por alto. Otros, en cambio, defienden el uso lúdico con el argumento que no tiene nada que ver con la heroína, las drogas sintéticas e incluso el alcohol. Creen, una droga más amable y social, que no convierte a los usuarios en enfermos.

Hace tiempo que el cannabis está situado en el centro de una agria polémica sobre si su uso es bueno o perjudicial para la salud.

Estas posiciones, totalmente enfrentadas, se han visto matizadas los últimos años con la llegada de un tercer punto de vista, uno que defiende que, utilizado de forma adecuada y bajo supervisión médica, el cannabis resulta útil para tratar algunas enfermedades. Ajenas en el debate, las autoridades de la mayoría de países se han mantenido firmes a la hora de considerar que el cannabis es una droga y, como tal, tiene que ser perseguida. ¿Quién tiene razón? ¿Es una droga o una medicina? ¿Es el cannabis bueno o perjudicial para la salud? ¿Sirve para tratar algunas enfermedades y síntomas? ¿O su consumo implica un riesgo?

El uso medicinal del cannabis ha avanzado mucho los últimos años / GETTY

Los últimos años estas y otras preguntas se las han hecho muchos investigadores, que han dejado detrás una abundante literatura científica sobre los efectos del cannabis. Esto quiere decir que, a diferencia del que pasaba hace dos décadas, ahora ya se tiene mucha información. Pero una cosa es tener muchos datos y otra tener respuestas inequívocas. Lo tienen claro los autores del informe elaborado por la Academia de Ciencias de los Estados Unidos que, después de revisar los trabajos más importantes sobre el tema publicados desde el 1999, han llegado a la conclusión de que ni los beneficios ni los problemas del cannabis han quedado probados fuera de dudas.

Los científicos alertan de la creciente tendencia a publicitar los presuntos beneficios del cannabis.
El informe de la institución americana marca un antes y un después en el estudio sobre los efectos que usar cannabis o algunos de sus derivados tiene sobre la salud, porque el comité ha revisado más de 10.000 trabajos. El resultado: el estudio más exhaustivo y riguroso publicado nunca sobre el impacto del cannabis en la salud. Que no hayan conseguido disipar las dudas no quiere decir que los autores del estudio —un equipo de dieciséis expertos en diferentes campos, desde la neurología a la psiquiatría, pasando por la epidemiología y la oncología— no hayan llegado a ninguna conclusión. Bien al contrario, han llegado a cerca de un centenar. Sencillamente, no han podido afirmar categóricamente que el uso del cannabis sea terapéutico, como dicen muchos, pero tampoco que puede provocar todo tipo de desórdenes físicos y mentales, como dicen otros.
La publicación del informe llega en un momento en que algunos países se plantean la posibilidad de despenalizar el uso del cannabis con finalidades terapéuticas, un debate intensificado desde que, ahora hace un año, un grupo de científicos de diferentes países publicara a ‘The Lancet’ un polémico artículo en que pedían la despenalización de las drogas. Los científicos afirmaban que la política actual de prohibiciones no sirve para combatir la adicción, pone en riesgo los usuarios y alimenta los delitos y el crimen organizado. El informe actual no entra en el terreno legal, pero alerta de la creciente tendencia a publicitar los presuntos beneficios del cannabis. Dicen los autores que, a su alrededor, está creciendo una industria parecida a la de las vitaminas, que estimula que la gente que se preocupa por la salud consuma unos productos que, en realidad, no está demostrado que sirvan para nada.

La confusión entre el uso lúdico y medicinal ha condicionado el debate sobre el consumo de la sustancia / GETTY

Estas son las principales conclusiones del estudio:
  • Efectos terapéuticos
Según el comité, hay pruebas que demuestran que el cannabis o sus derivados pueden servir para conseguir una disminución significativa del dolor. También mejoran los espasmos de las personas con esclerosis múltiple si toman derivados del cannabis por vía oral; los mismos derivados hacen disminuir las náuseas y el vómito que sufren las personas que siguen un tratamiento de quimioterapia.
  • Cancer

El estudio analiza los argumentos de los que aseguran que usar cannabis incrementa el riesgo de sufrir cáncer y llega a la conclusión que esta afirmación no se puede demostrar. Con los datos actuales en la mano no se puede decir que incremente el riesgo de sufrir los cánceres asociados al tabaco, como los de los pulmones o el cuello.

  • Infartos, ictus, diabetes
Algunos datos parecen apuntar hacia la posibilidad que fumar cannabis puede ser un factor que estimule los ataques de corazón, pero no se puede afirmar de forma fehaciente, como tampoco hay pruebas irrefutables que provoque ictus o diabetes.
  • Enfermedades respiratorias
Tal como pasa con el tabaco, los datos demuestran que fumar cannabis de forma regular provoca un incremento de los episodios de bronquitis crónica, tos crónica y flemas. En cambio, no hay pruebas que demuestren que provoca otras enfermedades respiratorias, como por ejemplo obstrucción o mal funcionamiento de los pulmones, o asma.
  • Sistema inmunológico
No hay ninguna prueba que demuestre que el uso del cannabis o sus derivados tiene ningún efecto positivo o negativo sobre el sistema inmunológico. En cambio, algunos datos, a pesar de que limitados, apuntan que su uso podría tener un beneficioso efecto antiinflamatorio.
  • Salud mental
Parece que el uso del cannabis podría provocar un aumento del riesgo de desarrollar esquizofrenia, ansiedad y, en menor grado, depresión. Además, los usuarios que consumen más cannabis tienen más pensamientos suicidas que el resto de la población.
  • Accidentes
Según el estudio, una persona que ha consumido cannabis antes de conducir tiene más probabilidades de sufrir un accidente de tráfico. También está demostrado que muchos menores consumen de forma accidental en los lugares donde el uso está permitido.
  • Problemas de memória
Una de las acusaciones más habituales de los detractores del cannabis es que su uso crea problemas de memoria y atención. El estudio concluye que esto es realmente así, y apunta que podría tener consecuencias negativas en los resultados académicos de los estudiantes, así como en su habilidad para establecer relaciones sociales normales.
  • Consumo durante el embarazo
A pesar de que algunos datos apuntan que fumar cannabis durante el embarazo podría comportar una reducción del peso del bebé, no hay bastantes elementos para concluir de forma fehaciente que su uso por parte de las madres tiene un efecto directo en los hijos.
Fuente: http://www.ara.cat

La realidad de la marihuana en EEUU cuestiona los tratados antidroga de la ONU

Actualmente, 35 estados de EEUU y el Distrito de Columbia permiten alguna forma de consumo de marihuana con fines terapéuticos.

 

La nueva realidad de la regulación de la marihuana en Estados Unidos, que permite su consumo con fines recreativos en los estados de Washington y Colorado, cuestiona la vigencia de los tratados sobre drogas de la ONU suscritos por este país, según varios expertos.

“Flexibilidad” es la palabra que más han repetido diferentes académicos en el seminario “Impactos Internacionales de Estados Unidos por la legalización de la marihuana”, organizado esta semana en Washington por la Oficina para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y el centro Brookings Institution, destacó Efe.

“El primer cartel del narcotráfico fue el Imperio Británico, que comerciaba con opio, luego pasó a perseguirlo. Los países cambian, las políticas cambian y ahora los tratados deben cambiar”, destacó Sandeep Chawla, quien fue durante veinte años director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Estados Unidos ha pasado de ser un “campeón” en la lucha contra las drogas que “obligaba” a otros países a criminalizar el uso de la marihuana, a ser uno de los impulsores del “nuevo movimiento del cambio sobre la política de drogas”, según ese experto.

“Anticuados” y “obsoletos” son también los calificativos que han utilizado Chawla y otros académicos para describir los tres tratados de las Naciones Unidas sobre drogas.

La primera es la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, que fue enmendada por un segundo tratado (Protocolo de Enmienda de la Convención Única) y al que siguió la Convención de las Naciones Unidas de 1988 contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas.

En opinión del investigador de Derecho de Seguridad Nacional del Instituto Brookings, Wells Bennett, “una reforma de los tratados debe de estar sobre la mesa”.

Desde que el último entró en vigor, hace más de veinte años, ha habido “excepciones”, como los “coffee shop” de Holanda, los clubes sociales de cannabis en España o el consumo terapéutico de marihuana en Estados Unidos.

Actualmente, 35 estados de EEUU y el Distrito de Columbia permiten alguna forma de consumo de marihuana con fines terapéuticos, mientras que varios estados han despenalizado la posesión de pequeñas cantidades y dos -Colorado y Washington- han ido más lejos y autorizan totalmente su uso recreativo.

El 4 de noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos, Alaska, Oregón y el Distrito de Columbia (DC) decidirán en un referéndum sobre el consumo de marihuana para ocio.

Estos cambios en la forma de entender las políticas sobre drogas tienen su reflejo en América Latina, según destacó en declaraciones Lisa Sánchez, consejera de congresistas mexicanos y directora de programas de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) y la Fundación para la Transformación de la Política de Drogas (TDPF).

En su opinión, la legalización de la marihuana en estados fronterizos con México, como California, podría acarrear “paradojas” con el estado mexicano, que pasaría de “exportar” a “importar” cannabis de forma legal.

Sánchez cree que la legalización en Colorado y Washington ha avivado el debate en México, donde artistas, políticos e intelectuales -como el escritor Héctor Aguilar Camín- han pedido en numerosas ocasiones la despenalización del consumo de marihuana.

“Las motivaciones para legalizar la marihuana en América Latina son muy diferentes a las de Estados Unidos. La violencia es un factor clave. Y si Uruguay decidió legalizar la marihuana fue para evitar convertirse en un nuevo México y escapar de la red de narcotráfico”, destacó esta asesora política.

Además, Sánchez incidió en que después de haber declarado legal la marihuana, Uruguay “se enfrenta al reto” de reglamentar su producción, distribución y venta para saber dónde y cómo se venderá a partir de finales de año o comienzos de 2015.

Otros de los países comprometidos con el cambio en política de drogas son Guatemala, Chile y Colombia, donde se debatirá antes de finales de año una ley de regulación de la marihuana.

“Hay muchos retos en los que trabajar juntos. Pero, si Estados Unidos no encuentra esa flexibilidad, para Latinoamérica será mucho más difícil”, destacó Sánchez.

En opinión de Chawla, Estados Unidos debe coordinarse con otros países y plantear el debate en la Asamblea General Extraordinaria de la ONU que se celebrará en 2016.

“Es crucial que los países entiendan que están ante una oportunidad histórica para abrir un debate que ha estado cerrado durante los últimos años”, concluyó Chawla.

Ahora el debate está abierto y, aunque países de América del Sur ya han tomado la iniciativa, la mirada de los expertos se gira constantemente hacia Estados Unidos y los estados que ya han legalizado la marihuana o hacia aquellos, como el Distrito de Columbia, que pueden estar a punto de dar ese paso.

 

Fuente: lasdrogas.info