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Detectan el primer caso de psicosis catatónica causada por ‘spice’

Investigadores españoles han publicado en la revista Psichiatry el primer (y deseamos que el único) brote psicótico diagnosticado por consumo de spice, un derivado sintético del cannabis, que aparece asociado a trastornos en el movimiento, similares a los que sufren los enfermos de párkinson.

Profesores de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y expertos del Hospital Provincial de Castellón, en colaboración con médicos de las Unidades de Conductas Adictivas de Valencia, han descrito el primer caso de psicosis catatónica causado por un derivado sintético del cannabis: el spice.

Es la primera vez en el mundo que se describe la relación entre el consumo de esta sustancia, el brote psicótico y los problemas en el aparato locomotor similares a los causados por el párkinson. El hallazgo ha sido publicado en la revista Psychiatry.

El spice es una sustancia psicoactiva que en España consume el 1,1% de los adolescentes, según la encuesta ESTUDES 2010. Hasta ahora, algunos estudios recientes habían podido demostrar la relación entre el spice y diferentes tipos de psicosis, pero este es el primer caso clínico en el que el brote psicótico aparece asociado a movimientos anormales.

El trastorno en el movimiento detectado en este caso, similar a la catatonia, consiste en la pérdida de armonía al caminar y la rigidez de cuello, cabeza y brazos.

Según Gonzalo Haro Cortés, responsable del programa de Patología Dual Grave del Hospital Provincial de Castellón y líder del trabajo, otro aspecto que lo hace relevante es que los síntomas motores y la postura encorvada en posición de ‘mantis religiosa’ persistieron durante meses tras abandonar el consumo de spice.

“Hasta ahora, en los casos descritos solo se había detectado rigidez o retardo en los movimientos durante el consumo de esta sustancia, pero no posteriormente, meses después de haber abandonado el consumo”, afirma.

Un caso único

Haro destaca como aspecto más relevante del caso “los episodios de catatonia detectados, que hasta ahora solo se habían descrito en investigaciones de experimentación animal, con ratas sometidas a altas dosis de spice”.

Por ello, subraya la necesidad de difundir estos desórdenes del movimiento en las campañas de prevención, para incrementar la percepción de riesgo de estas sustancias, que son comercializadas en tiendas de artículos relacionados con la marihuana, como mezclas de hierbas naturales no prohibidas, y por Internet con ‘servicio a domicilio’.

El investigador añade que este es un caso muy significativo en el ámbito de la patología dual, es decir, de la relación entre consumo de sustancias y otros trastornos mentales: “Más de un 40% de pacientes con dependencia al alcohol y un 50% de diagnósticos de dependencia a otras sustancias presentan a su vez otro diagnóstico psiquiátrico”.

 

Referencia bibliográfica:

Gonzalo Haro, Carmen Ripoll, María Ibáñez, Teresa Orengo, Víctor M. Liaño, Emilio Meneu, Félix Hernández, and Francisco Traver (2014). Could Spice Drugs Induce Psychosis With Abnormal Movements Similar to Catatonia? Psychiatry: Interpersonal and Biological Processes: Vol. 77, No. 2, pp. 206-208. doi: 10.1521/psyc.2014.77.2.206

Fuente: http://www.agenciasinc.es

El impacto global de la enfermedad mental y las adicciones a las drogas.

A menudo, la enfermedad mental y las adicciones ocupan un segundo plano en la atención médica. El abuso de sustancias y los trastornos psiquiátricos reciben menos recursos que otras dolencias. Sin embargo, los resultados de un estudio animan a pasar estos problemas a la primera plana de la sanidad.

Según sus datos, publicados en la revista ‘The Lancet’, su impacto a escala global es mayor de lo que se pensaba. De hecho, subraya la investigación, estos males contribuyen en mayor medida que el VIH o la tuberculosis a generar enfermedad y discapacidad en el mundo.

“Nuestros resultados muestran el creciente desafío que estas enfermedades suponen para los sistemas sanitarios tanto en las regiones desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo”, señalan los investigadores en la revista médica.

Liderados por Harvey Whiteford, de la Universidad de Queensland (Australia), este equipo de científicos analizó los datos sobre salud mental y abuso de sustancias incluidos en ‘The Global Burden of Disease Study 2010 (GBD 2010)’, el mayor estudio realizado para describir de forma sistemática las causas y la distribución de las principales enfermedades en el mundo.

En su evaluación, observaron que las enfermedades mentales y los trastornos relacionados con el abuso de sustancias eran la quinta causa de muerte y enfermedad en todo el mundo. Pero, cuando afinaron un poco más en su investigación, y midieron el impacto de estas dolencias en cuanto a su capacidad para generar trastornos no letales, encontraron que estos problemas estaban a la cabeza de la lista, con una contribución del 22,8%.

La discapacidad y los problemas de calidad de vida que provocan estos trastornos son más que notables, subrayan los investigadores, quienes hacen hincapié en que un gran número de muertes debidas en última instancia a la enfermedad mental -como los suicidios- podrían estar clasificándose en otras categorías, con lo que su impacto estaría infravalorándose.

Adicciones en aumento

El análisis también ha encontrado diferencias notables -y esperables, por otro lado- en cuanto a las distintas regiones del mundo. Así, por ejemplo la proporción de trastornos relacionados con la alimentación eran hasta 40 veces más alta en la zona de Australia y Asia que en el África Subsahariana.

Según los datos del trabajo, las enfermedades mentales y el abuso de sustancias han aumentado su presencia en las últimas décadas, sobre todo en los países en vías de desarrollo, lo que hace aún más preocupante el futuro.

“Nuestras conclusiones tienen implicaciones sustanciales para la agenda de salud pública, dado que el aumento en la esperanza de vida supondrá que más personas con enfermedades mentales y trastornos relacionados con el uso de sustancias vivirán durante un mayor periodo de tiempo”.

Por otro lado, otro trabajo publicado en el mismo número de ‘The Lancet’ dibuja un detallado mapa del consumo de cuatro sustancias ilegales en el mundo: anfetaminas, cannabis, cocaína y opiáceos (como la heroína). Las enfermedades y discapacidades generadas por el consumo de estos cuatro tipo de drogas han aumentado un 50% entre 1990 y 2010.

Aunque parte de este incremento se debe al mayor número de población, aproximadamente una quinta parte de este aumento (un 22%) se estima que es debido a una mayor prevalencia de personas adictas, particularmente al consumo de opiaceos. De las 78.000 muertes atribuidas a la adicción a las drogas ocurridas en 2010, se piensa que más de la mitad se produjeron por la dependencia a los opiáceos.

Además, los datos de este análisis revelan que dos tercios de los adictos son hombres y que, con mucha diferencia, el cannabis es la droga que más se consume en el mundo (con 13 millones de usuarios).

Por su parte, opiáceos como la heroína son las sustancias que más problemas de salud provocan en todo el mundo.

Al igual que el trabajo que le acompaña en la revista médica, esta investigación también muestra importantes variaciones regionales. De este modo, la dependencia a la cocaína era muy elevada en América del Norte y Latinoamérica, mientras que su presencia en otras regiones era puramente anecdótica. En el caso de los opiáceos, las mayores tasas de consumo se detectaron en Australia, Asia y Europa Occidental.

Reino Unido, EEUU, Sudáfrica y Australia fueron los países donde más problemas de salud se relacionaron con el consumo de estupefacientes.

 

Fuente: elmundo.es