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Los universitari@s no conocen las implicaciones de perder el conocimiento por beber alcohol

Fuente: lasdrogas.info

Los estudiantes universitari@s que beben alcohol normalmente no tienen la intención de beber hasta desmayarse, y tampoco comprenden qué comportamientos específicos de consumo de alcohol presentan el mayor riesgo de perder el conocimiento, según una nueva serie de estudios realizados por investigadores de la Universidad de Brown (Estados Unidos).

“Aún no sabemos qué efectos a largo plazo tiene un desmayo repetido en el cerebro. Lo que sí sabemos es que tener problemas de memoria relacionados con el alcohol está asociado con otras consecuencias negativas”, apunta Kate Carey, profesora del Centro de Estudios sobre Alcohol y Adicciones de la Escuela de Salud Pública de Brown.

 

Esas consecuencias pueden ir desde resacas hasta peleas, sobredosis, problemas de salud mental o agresión sexual. Dada la gravedad de esos riesgos, Carey y sus colegas pusieron en estos estudios para comprender mejor el conocimiento de los estudiantes universitari@s sobre las causas de los desmayos, la comprensión de las distinciones entre las pérdidas de conocimiento y las bajadas de tensión y las perspectivas sobre las consecuencias de ambos.

Cada uno de los tres estudios se basó en el análisis de las transcripciones de una serie de ocho grupos focales de un solo género de estudiantes universitari@s que informaron una pérdida de conocimiento por consumo de alcohol en los seis meses anteriores. Los grupos de enfoque incluyeron un total de 50 estudiantes, 28 mujeres y 22 hombres, de colegios y universidades de cuatro años en el área de Providence, Rhode Island.

En el primer artículo, los investigadores informaron que los estudiantes estaban conscientes de que beber grandes cantidades de alcohol y rápidamente aumentaba el riesgo. Sin embargo, muchos estudiantes no entendieron que los factores biológicos, como el sexo biológico y la genética, juegan un papel en el riesgo de desmayos, o que mezclar el consumo de alcohol con otras drogas también podría aumentar su incidencia.

“El tipo de consumo de alcohol que resulta en un deterioro de la memoria relacionado con el alcohol es común, pero tampoco se suele hacer con la intención de desmayarse. Aquellos que beben regularmente y tiene este tipo de experiencias no comprenden completamente lo que las causa. Lo interesante es que, independientemente de cuánto beba, hay formas de beber para no desmayarse”, detalla la investigadora.

El segundo artículo analizó las perspectivas de los estudiantes a los que se les preguntó: ‘¿Cuál es la reacción típica de una persona cuando se desmaya?’ y ‘En general, ¿qué hace que una pérdida de conocimiento sea una experiencia negativa, neutral o positiva?’. En general, los estudiantes los describieron negativamente, utilizando términos como ‘vergonzoso’, ‘molesto’ y ‘aterrador’, pero algunos la calificaron de ‘emocionante’.

Los investigadores demostraron que los factores sociales, ya sea si los amigos de un estudiante pensaban que los desmayos eran comunes o aceptables y con quién estaban durante el período de apagón, influyeron en su perspectiva. La gravedad de la pérdida de memoria, y saber si hicieron algo vergonzoso durante el apagón, también afectó sus opiniones.

Este artículo fue redactado y publicado originalmente por Infosalus el día 4 de noviembre de 2018

Fuente original: https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-universitarios-no-conocen-implicaciones-perder-conocimiento-beber-alcohol-20181104082935.html

Reflexiones sobre sexo, drogas y otros viajes de placer

Y seguimos con el recorrido de “Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer”

Como anunciamos ayer, al fin tenemos nuestro querido libreto, el cual nos brinda orientaciones sobre el uso de alcohol y/o drogas en las relaciones sexuales.

Hoy queremos presentar los capítulos sobre la interacción entre el consumo de alcohol y las relaciones sexuales, así como también la relación que guarda con el uso de algunos estimulantes como la anfetamina (speed) o la cocaína.

Y es que en estos campos, cuando se trata de#Sexo&Drogas, hay muchos mitos rondando y a veces nos confunden.

¡Esperamos que les sea de utilidad!

Empieza el viaje – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Alcohol – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

Speed y Cocaína – Reflexiones sobre Sexo, Drogas y otros viajes de Placer EPF

 

 

 

 

 

 

La burundanga cotidiana es el alcohol

Tras la aparición en Malpica de una joven inconsciente, profesionales médicos analizan la acción de las drogas

EMILIO MOLDES

Tras la aparición de una joven inconsciente en Malpica que pudo haber sido drogada con burundanga, se reabrió el debate sobre este tipo de drogas que afectan a la voluntad de las personas. Finalmente la Guardia Civil aseguró que no se encontraron restos de esta sustancia, aunque en las guías médicas de urgencias se establece que la sustancia permanece en sangre entre 2 y 6 horas, y en orina un máximo de 12, informa Cristina Viu, de La Voz en Carballo. Pese a esta alarma lógica, los expertos tienen claro que el enemigo público número uno no es la burundanga.

¿Qué drogas producen una mayor indefensión?

El catedrático de Toxicología de la Universidade de Santiago, Manuel López-Rivadulla, es conciso: hay muy pocos casos reales de burundanga, e hipnóticos como las drogas Z -zolpidem o zopiclona-, así como las benzodiacepinas, son las que provocarían una mayor indefensión «en lo que llamaríamos sumisión química activa», explica. Coinciden en este análisis de los efectos de las benzodiacepinas el psicólogo clínico y director del centro Alborada, Jesús Cancelo, y Carlos Pino, psiquiatra en la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Pontevedra. Y ambos concuerdan en la peligrosidad del alcohol, una de las peores drogas.

¿Se detectan casos de burundanga?

«No recuerdo ni una historia clínica de tratamiento por escopolamina», dice Carlos Pino, en relación a la burundanga. Tanto esta como otras como la droga caníbal responden a casos puntuales sin patrón de consumo. Explica este psiquiatra que todas las drogas influyen en la volición, es decir, la voluntad, «quizás algunas más que otras en función de la cantidad, el patrón de consumo o la personalidad previa». Todas, desde el alcohol hasta las benzodiacepinas y los anticolinérgicos -entre los que se incluye la belladona y la escopolamina-, aunque reconoce que estos dos últimos grupos lo hacen de forma clara, al alterar el circuito de recompensa cerebral. En las unidades de atención a la drogodependencia, no obstante, este tipo de adicciones no se ven, sino que la inmensa mayoría son por alcohol, cocaína o cannabis.

El alcohol, en los agresores y en las víctimas

Jesús Cancelo recuerda claramente que no hay que buscar drogas raras o novedosas para encontrar la que los expertos consideran la más dañina, «el alcohol es la más perjudicial según el panel de expertos de la OMS», dice. Y por supuesto que afecta a la voluntad y al comportamiento. Y tanto desde el punto de vista de los agresores como desde las víctimas, «vemos sus efectos a nivel físico, en episodios de violencia, de agresividad, en accidentes de tráfico…». Se trata de una droga depresora del sistema nervioso central que acaba afectando a la capacidad de control de los impulsos «y cuando todavía es mucho peor el alcohol -añade- es con la mezcla de psicofármacos, cuando se mezclan, especialmente con las benzodiacepinas. En esos casos es tremendo porque no hay conciencia de la realidad, se altera e incluso hay problemas de amnesia», indica el psicólogo clínico.

¿Llegan las nuevas drogas a los centros de tratamiento?

«Llevamos años preparándonos porque cada año aparecen setenta nuevas sustancias en el mercado». Pero pese a esto Jesús Cancelo admite que «lo que pueda estar ocurriendo en otras partes del mundo lo desconocemos, pero aquí no vemos ese tipo de consumo. Nuestros adictos no saben ni que existen». Flakka, droga caníbal… sustancias que se consumen de forma puntual y vinculadas al ocio, «pero desde hace años lo que nosotros tenemos en nuestros centros es cocaína, heroína, alcohol y cannabis», concluye. Y es que pese a su normalización y cercanía, el alcohol es una droga que causa estragos.

Escrito y publicado por ELISA ÁLVAREZ  el día 28 de agosto de 2018 para La Voz de Galicia

Fuente original: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/08/28/burundanga-cotidiana-alcohol/0003_201808G28P8991.htm