Entradas

“El LSD permite asomarse a las honduras de la psique”

Hoy hace 75 años

La humanidad se conoce mejor a sí misma gracias a Albert Hofmann, el químico que halló el LSD, sustancia psicoactiva que agitó todas las artes (música, pintura, literatura, cine…) y áreas del conocimiento (filosofía, psicología, psiquiatría, neurología, tecnología…). El ordenador y el iPhone quizá existan por el LSD que dinamizó la creatividad de Gates y Jobs. Hofmann murió en el 2008 con 102 años, tras una vida de autoexperimentación: así halló hace hoy 75 años el LSD…, sin descartar que fuese el LSD quien le hallase. Bouso (www.icees.org) prologa, anota y epiloga LSD. Cómo descubrí el ácido y qué pasó después en el mundo (Arpa), memorias que Albert Hofmann escribió en 1978.

José Carlos Bouso, doctor en Farmacología y psicólogo.
Colab.LV | Foto: Llibert Teixidó

¿Qué pasó el 19 de abril de 1943, hace hoy 75 años?

Un científico hizo un viaje en bicicleta en Basilea (Suiza). Y por eso hoy es el día mundial de la Biclicleta.

¿Quién viajó y dónde?

Albert Hofmann: se desplazó desde los laboratorios de la industria farmacéutica Sandoz hasta su domicilio, a cuatro kilómetros.

¿Quién era Albert Hofmann?

Un químico de 37 años: volvía a casa tras ingerir una pequeñísima dosis (¡un cuarto de millonésima de gramo!) de la sustancia que había aislado en el laboratorio…

¿De qué sustancia se trataba?

Dietilamida del ácido lisérgico (LSD25), que obtuvo del cornezuelo del centeno, un hongo que parasita cereales. ¡Los efectos fueron potentísimos sobre su psique!

¿Qué le pasó a Hofmann?

Pese a que se movió rápido, tuvo sensación de inmovilidad. Ya en su casa, todo se distorsionaba, los muebles parecían vivos y amenazantes… Y su ego se disolvía, lo que le aterrorizó: creyó que enloquecía para siempre o que iba a morir.

¿Qué más sintió?

Le acompañaba su ayudante, Susi Ramstein: llamó a un médico, que vio que estaba normal en lo físico. Hofmann no perdió la conciencia: al pánico siguió felicidad, gratas formas y colores. Ya calmado, se acostó.

¿Y al día siguiente, qué?

Se sentía limpio y radiante, el desayuno sabía mejor que nunca, ¡el mundo parecía recién creado! Todo refulgía y estaba vivísimo, por dentro y por fuera. Sintió un renacer.

¿Y cómo reaccionó a eso?

Lo dio a probar a sus colegas, para describir efectos. Susi Ramstein lo ingirió tres veces, la que más: la gran aportación de esta chica de 21 años merece todo el reconocimiento.

Aquí queda dicho. ¿Qué fue de Susi?

Dejó Sandoz, ¡y nunca más se supo! Adoro a Susi, que si viviese tendría hoy 96 años.

Quizá sea psicofarmacólogo por ella…

Los efectos del LSD sobre la psique humana ampliaron las fronteras del conocimiento: seguimos investigando su incidencia en neurociencia, psiquiatría, psicoterapia, como místico-mimético…

¿Místico-mimético?

Induce la vivencia de trascender tiempo y espacio, y de dilución del ego en el cosmos. Y de que todo está bien.

¿Pero no estaba prohibido el LSD?

Sandoz se asustó y dejó de producirlo, y en los años sesenta Nixon declaró a Timothy Leary enemigo público número uno.

¿Quién era Timothy Leary?

Un psicofarmacólogo californiano que guió una serie de experimentos colectivos con LSD, convencido de su poder terapéutico. El gobierno temió que espoleara un movimiento juvenil subversivo…

¿Y acaso no lo fue el hippismo?

La contracultura adoptó el LSD en los sesenta, como antes el Hollywood glamuroso (Cary Grant declaró que le había beneficiado), y como antes la psicología clínica.

¿Y hoy, dónde tenemos al LSD?

Superados decenios de tabú científico, volvemos a testar psicofármacos como LSD, MDMA, psilocibina, ibogaína, ayahuasca… para coadyuvar en procesos psicológicos.

¿Con qué utilidad?

Terapia del estrés postraumático, o de pareja, o de cierto autismo, o de adicciones, o de enfermos terminales… O vía de autoconocimiento (siempre con un buen guía).

¿Qué aspecto le interesa más a usted?

Sus beneficios sobre la salud pública.

¿Cómo?

Son drogas cuyos efectos sobre la conciencia pueden ayudar a depender menos de otros psicofármacos y a mejorar la salud general.

¿Cómo interactúan el LSD y la psique humana?

El LSD ve en tu psique como ve el telescopio en astronomía y el microscopio en biología.

¿Qué me permite ver?

Te asoma a los procesos profundos de la psique. Induce un estado expandido de conciencia transitorio que después recuerdas, y eso coadyuvará a transformar de forma permanente tu personalidad en tu beneficio.

¿En qué dosis es venenoso el LSD?

¡Imposible morir de sobredosis!

Se ha usado como droga recreativa, ­lúdica…

El contexto siempre interfiere en la experiencia: puede ser muy ingrata o muy grata. Movilizó la creatividad de muchos artistas.

Los Beatles cantaron al LSD en Lucy in the sky with diamonds, ¿verdad?

El LSD penetró la cultura: inspiró a músicos (Hendrix, Dylan, Stones, Pink Floyd, Grateful Dead…), pensadores (Aldous Huxley, Arthur Kostler…), literatos (Ernst Jünger, Ken Kesey…), psicólogos y psiquiatras (Stanislav Grof…), inventores (Gates, Jobs)…

¿Qué me dice de los científicos?

Francis Crick y Kari Mullis, uno premio Nobel por describir la doble hélice del ADN, y el otro por la reacción en cadena de la polimerasa, se ayudaron con LSD.

¿Qué fue de Albert Hofmann?

Jovial y vital, autoexperimentó hasta casi el final de sus días, a sus radiantes 102 años. ¡Fue un titán del humanismo y la ciencia!

 

Publicado por  el 19 de abril de 2018 para http://www.lavanguardia.com/lacontra

Publicacion original en http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180419/442714844661/el-lsd-permite-asomarse-a-las-honduras-de-la-psique.html

¿Pueden los alucinógenos curar la ansiedad o la depresión?

Hace más de siete décadas que el químico suizo Albert Hofmann descubrió por casualidad las propiedades alucinógenas de la dietilamida de ácido lisérgico, conocida popularmente como LSD.

Albert Hofmann

Albert Hofmann descubrió por casualidad las propiedades alucinógenas del LSD en 1943.

Desde principios de la década de los años ’50 del siglo pasado se llevaron a cabo cientos de estudios clínicos en todo el mundo con LSD, cuyos resultados sugerían que esta sustancia podía servir para tratar diversos trastornos como la ansiedad, la depresión o incluso adicciones como el alcoholismo.

Pero cuando el LSD saltó de los laboratorios a la calle y empezó a ser utilizado con fines recreativos, pasando a formar parte de la contracultura de los años ’60, las autoridades en la mayoría de países del mundo reaccionaron prohibiéndolo e ilegalizando todos sus usos.

Habría que esperar hasta principios de los años ’90 para que se produjera un cambio de actitud y se permitiera que algunos equipos de investigadores retomaran los estudios clínicos con sustancias alucinógenas.

Resultados prometedores

Pese a que todavía sigue siendo un área de investigación minoritaria y la financiación es escasa, los expertos aseguran que los resultados preliminares que se están obteniendo en ensayos con sustancias como el LSD, la psilocibina -un alucinógeno presente en ciertos hongos- o incluso el MDMA, un entactógeno con efectos psicodélicos conocido como éxtasis, son prometedores.

Hace unas semanas se publicaron en la Revista de Enfermedades Nerviosas y Mentales las conclusiones del primer ensayo clínico con LSD en más de 40 años y que fue realizado en Suiza con enfermos de cáncer terminales.

Hongos alucinógenosLa psilocibina es un alucinógeno presente en ciertos hongos.

Los investigadores concluyeron que este compuesto, combinado con sesiones de psicoterapia y administrado en un entorno controlado, ayudó a reducir considerablemente la ansiedad que los enfermos padecían ante la perspectiva de la muerte, ayudándoles a hacer frente a sus miedos.

Otros estudios realizados en los últimos años en Estados Unidos y Europa apuntan que la psilocibina y el MDMA también pueden ayudar a tratar la depresión y ansiedad en pacientes terminales y otros trastornos como el estrés postraumático o incluso la adicción a las drogas y el alcohol.

Pese a todo, las autoridades sanitarias se muestran cautelosas frente a estas investigaciones, entre otros motivos por la falta de predictibilidad de los alucinógenos, que afectan a cada persona de manera diferente, alterando la química del cerebro con consecuencias todavía desconocidas.

Además, apuntan que estas sustancias deben ser administradas en entornos clínicos controlados y que nunca deben tomarse para usos recreativos, ya que pueden tener consecuencias fatales para los consumidores.

“Efectos positivos”

El doctor Charles Grob, profesor de psiquiatría en la escuela de medicina de la Universidad de California-Los Ángeles, lleva más de cuatro décadas estudiando las posibles aplicaciones médicas de diversas sustancias alucinógenas.

Creo que en los años 60 la sociedad no estaba preparada para las drogas psicodélicas. Eran radicalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados y había una preocupación legítima de que pudieran causar problemas de salud mental si se consumían sin supervisión médica”

Grob empezó a interesarse en este asunto a principios de los años ’70, cuando tuvo acceso a la literatura médica que recogía los resultados de las investigaciones que se llevaron a cabo antes de que en 1966 el LSD y otros alucinógenos fueran prohibidos por el gobierno estadounidense.

“Creo que en los años 60 la sociedad

no estaba preparada para las drogas psicodélicas.

Eran radicalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados

y había una preocupación legítima de que pudieran causar problemas

de salud mental si se consumían sin supervisión médica”

Charles Grob, profesor de psiquiatría de la UCLA

“Algunos estudios parecían demostrar que ciertas sustancia alucinógenas, administradas incluso en una sola sesión, tenían efectos positivos para, por ejemplo, tratar el alcoholismo, logrando que los pacientes se mantuvieran sobrios por muchos años”, le explicó Grob a BBC Mundo.

“También me impresionaron los resultados con pacientes terminales que sufrían de ansiedad y depresión”, señaló el investigador, a quien la Agencia de Alimentos y Medicinas de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) le acaba de dar el visto bueno para que lleve a cabo un estudio con MDMA para tratar la ansiedad social en pacientes que padecen de autismo.

Según Grob, el hecho de que en los años ’60 los jóvenes empezaran a tomar alucinógenos con fines recreativos hizo que estas sustancias -“que acabaron siendo asociadas con el movimiento en contra la guerra de Vietnam”- causaran gran controversia.

“Creo que en esa época la sociedad no estaba preparada para las drogas psicodélicas. Eran radicalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados y había una preocupación legítima de que pudieran causar problemas de salud mental si se consumían sin supervisión médica, mezclándolas con otras drogas o con alcohol”, apunta el investigador.

A principios de los años ’90 Grob recibió la aprobación de las autoridades para llevar a cabo la primera investigación en décadas para estudiar los efectos fisiológicos y psicolópgicos del MDMA en pacientes adultos.

Entre 2004 y 2008 también realizó un ensayo clínico en el que se les administró psilocibina a una docena de pacientes con un cáncer en estado avanzado que padecían de ansiedad existencial.

Preocupación

Hombre en el desiertoEn un estudio reciente el LSD ayudó a reducir la ansiedad en pacientes con enfermedades terminales.

Según Grob, los tratamientos con alucinógenos y MDMA podrían ayudar a tratar a pacientes “con trastornos que suelen ser muy difíciles de curar, como el estrés postraumático o los trastornos obsesivo-compulsivos o incluso los desórdenes alimenticios como anorexia y bulimia”.

Grob hace hincapié en que “es de vital importancia que los ensayos clínicos se lleven a cabo en condiciones controladas con profesionales médicos que cuenten con el entrenamiento adecuado para que puedan guiar a los pacientes a través de las experiencias alucinatorias y les permitan integrar esa experiencia en el contexto de la patología que se intentar curar”.

“Nos preocupa el uso de estas sustancias por parte de gente que simplemente tiene curiosidad y que no es consciente de los riesgos que presentan si no se toman correctamente”.

“Los que, por ejemplo, toman MDMA para usos recreativos se exponen a riesgos en el corto y largo plazo que pueden llegar a ser fatales”.

Uno de los investigadores con los que ha colaborado Charles Grob es David Nichols, profesor de la Universidad de Carolina del Norte y uno de los fundadores del Instituto Heffter, una organización con base en el estado de Nuevo México que desde hace dos décadas se dedica al estudio de sustancias alucinógenas.

Falta de financiación

Según le explicó Nichols a BBC Mundo, uno de los problemas a los que se enfrentan los investigadores que realizan ensayos con alucinógenos es la falta de financiación.

Pastillas de MDMALos expertos hacen hincapié en que los alucinógenos no deben tomarse para usos recreativos.

“Se necesitaba un apoyo financiero y el gobierno nunca quiso darlo así que todo los estudios los hemos hecho con aportaciones privadas”, apunta Nichols.

Además, según señala el investigador, “a las compañías farmacéuticas tampoco les interesa estudiar las propiedades de estas sustancias porque es muy difícil que con ellas obtengan beneficios”.

“El modelo de tratamiento con alucinógenos se basa en la administración de la sustancia en una o dos ocasiones, mientras que las farmacéuticas quieren vender medicamentos cuyo consumo se prolongue en el tiempo”.

“El objetivo de las farmacéuticas es conseguir beneficios para sus accionistas y con los alucinógenos no los obtendrían, no sólo porque se toman una sola vez, sino que además son compuestos que no pueden protegerse con una patente”.

“Creo que en 10 o 20 años veremos como

algunos alucinógenos serán reconocidos por sus propiedades médicas

y los doctores podrán utilizarlos para tratar a pacientes”

David Nichols, profesor de la Universidad de Carolina del Norte

Nichols apunta que el hecho de que las investigaciones con alucinógenos fueran suspendidas en los años ’70 ha hecho que probablemente haya muchas aplicaciones potenciales que todavía no se conocen.

“Si seguimos obteniendo buenos resultados y la financiación no se corta va a haber grandes cambios. Los medios y la opinión pública empiezan a prestar atención. Además, los jóvenes ahora son mucho más abiertos de mente con respecto a estas sustancias comparados con generaciones pasadas”.

 

Fuente: bbc.co.uk