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NUEVO CURSO EPF EN LA UNIVERSIDAD JAUME I DE CASTELLÓN

¿Quieres ser agente de salud y participar del diseño e implementación de una campaña preventiva en tu universidad?

¿Quieres recibir información gratuita sobre temas de prevención y reducción de riesgos ligados al consumo de alcohol y otras sustancias?

Estudiantes de la Universidad Jaume I de Castellón durante la acción preventiva del curso

El proyecto En Plenas Facultades de Fundación Salud y Comunidad te ofrece el curso “Salud y drogas desde la prevención y reducción de riesgos” de 20 horas lectivas durante los días 12, 19 y 26 de abril, y los días 10 y 17 de mayo del 2018 para aprender todo sobre las características de las sustancias, sus efectos, tanto en el cuerpo como en el entorno, y sobre cómo abordar esta problemática desde la perspectiva de reducción de riesgos. Además, al finalizar el curso, se diseñará una campaña preventiva que podrás implementarla en la universidad o incluso, realizar prácticas externas y así afianzar los conocimientos adqueridos al terreno local.

Por supuesto, la realización de este curso tendrá la convalidación de ¡1 crédito ECTS!

Si te interesa participar y quieres reservar plaza, ingresa aquí y completa el formulario de inscripción donde podrás escoger el horario de preferencia.

Si tienes alguna duda, no lo pienses dos veces y escríbenos al correo: epf@fsyc.org

¡Venga! Te invitamos a participar de esta gran experiencias. Muchas personas ya lo han hecho, sólo faltas tú.

El impacto global de la enfermedad mental y las adicciones a las drogas.

A menudo, la enfermedad mental y las adicciones ocupan un segundo plano en la atención médica. El abuso de sustancias y los trastornos psiquiátricos reciben menos recursos que otras dolencias. Sin embargo, los resultados de un estudio animan a pasar estos problemas a la primera plana de la sanidad.

Según sus datos, publicados en la revista ‘The Lancet’, su impacto a escala global es mayor de lo que se pensaba. De hecho, subraya la investigación, estos males contribuyen en mayor medida que el VIH o la tuberculosis a generar enfermedad y discapacidad en el mundo.

“Nuestros resultados muestran el creciente desafío que estas enfermedades suponen para los sistemas sanitarios tanto en las regiones desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo”, señalan los investigadores en la revista médica.

Liderados por Harvey Whiteford, de la Universidad de Queensland (Australia), este equipo de científicos analizó los datos sobre salud mental y abuso de sustancias incluidos en ‘The Global Burden of Disease Study 2010 (GBD 2010)’, el mayor estudio realizado para describir de forma sistemática las causas y la distribución de las principales enfermedades en el mundo.

En su evaluación, observaron que las enfermedades mentales y los trastornos relacionados con el abuso de sustancias eran la quinta causa de muerte y enfermedad en todo el mundo. Pero, cuando afinaron un poco más en su investigación, y midieron el impacto de estas dolencias en cuanto a su capacidad para generar trastornos no letales, encontraron que estos problemas estaban a la cabeza de la lista, con una contribución del 22,8%.

La discapacidad y los problemas de calidad de vida que provocan estos trastornos son más que notables, subrayan los investigadores, quienes hacen hincapié en que un gran número de muertes debidas en última instancia a la enfermedad mental -como los suicidios- podrían estar clasificándose en otras categorías, con lo que su impacto estaría infravalorándose.

Adicciones en aumento

El análisis también ha encontrado diferencias notables -y esperables, por otro lado- en cuanto a las distintas regiones del mundo. Así, por ejemplo la proporción de trastornos relacionados con la alimentación eran hasta 40 veces más alta en la zona de Australia y Asia que en el África Subsahariana.

Según los datos del trabajo, las enfermedades mentales y el abuso de sustancias han aumentado su presencia en las últimas décadas, sobre todo en los países en vías de desarrollo, lo que hace aún más preocupante el futuro.

“Nuestras conclusiones tienen implicaciones sustanciales para la agenda de salud pública, dado que el aumento en la esperanza de vida supondrá que más personas con enfermedades mentales y trastornos relacionados con el uso de sustancias vivirán durante un mayor periodo de tiempo”.

Por otro lado, otro trabajo publicado en el mismo número de ‘The Lancet’ dibuja un detallado mapa del consumo de cuatro sustancias ilegales en el mundo: anfetaminas, cannabis, cocaína y opiáceos (como la heroína). Las enfermedades y discapacidades generadas por el consumo de estos cuatro tipo de drogas han aumentado un 50% entre 1990 y 2010.

Aunque parte de este incremento se debe al mayor número de población, aproximadamente una quinta parte de este aumento (un 22%) se estima que es debido a una mayor prevalencia de personas adictas, particularmente al consumo de opiaceos. De las 78.000 muertes atribuidas a la adicción a las drogas ocurridas en 2010, se piensa que más de la mitad se produjeron por la dependencia a los opiáceos.

Además, los datos de este análisis revelan que dos tercios de los adictos son hombres y que, con mucha diferencia, el cannabis es la droga que más se consume en el mundo (con 13 millones de usuarios).

Por su parte, opiáceos como la heroína son las sustancias que más problemas de salud provocan en todo el mundo.

Al igual que el trabajo que le acompaña en la revista médica, esta investigación también muestra importantes variaciones regionales. De este modo, la dependencia a la cocaína era muy elevada en América del Norte y Latinoamérica, mientras que su presencia en otras regiones era puramente anecdótica. En el caso de los opiáceos, las mayores tasas de consumo se detectaron en Australia, Asia y Europa Occidental.

Reino Unido, EEUU, Sudáfrica y Australia fueron los países donde más problemas de salud se relacionaron con el consumo de estupefacientes.

 

Fuente: elmundo.es