Información sobre drogas

¡La Xarxa EPF se va de Festi! Participamos del III Festival Apoye. No Castigue, edición online

Se acerca el 26 de junio, día de la acción global Support. Don´t Punish o Apoye. No Castigue, una iniciativa que promueve tanto la reducción de riesgos y de daños, como las políticas de drogas que en las que se prioricen la salud pública y los derechos humanos.

Y como no, con la crisis mundial del COVID-19 las acciones en este día se han tenido que reorganizar y adaptar para que, a pesar de que las personas estén en confinamiento actualmente, podamos seguir trabajando para que la reducción de daños se incorpore en la agenda política mediante el fortalecimiento de la capacidad de movilización de las comunidades afectadas y sus aliados, la apertura de un diálogo con las personas responsables de formular las políticas, y la sensibilización de los medios de comunicación y la opinión pública.

Dicho lo anterior, el Laboratorio Sobre Sociedad, Arte y DrogasReverdeSer Colectivo y el Instituto RIA, entidades que se dedican a esta labor, han organizado el III Festival Apoye. No Castigue, acción con la cual se busca generar un espacio para la reflexión sobre las alternativas al prohibicionismo como la Reducción de Riesgos y Daños; la Gestión del Placer y la Regulación de los Mercados, en el cual también nuestro proyecto En plenas Facultades estará presente el día 21 de junio.

Entonces, a partir del día 15 de junio hasta el 28 de junio de 2020 están todas las personas interesadas, a participar de los distintos conversatorios, entrevistas, concursos, talleres, paneles, fiestas y presentaciones artístico-culturales que llevarán a cabo distintas personas nacionales e internacionales del ámbitos de las drogas.

La Xarxa EPF en el programa del Festival

Además, a las 22 horas (en horario de España) del día domingo 21 de junio tendrás la oportunidad de conocer nuestra Red de voluntariado «Xarxa EPF» con la presentación tanto del grupo como de las actividades que realizamos a través de la metodología peer-to-peer education o educación entre iguales en ámbitos universitarios durante el panel «Educación psicoactiva» junto a la Alcaldía de Iztapalapa y el colectivo SAPIENCIA.

A continuación, te compartimos el programa completo del festival y las actividades programadas durante su desarrollo. Y es que no te puedes perder este gran Festival ni la presentación de nuestra nueva red de voluntariado Xarxa EPF, en vivo al público a través de la cuenta de Facebook: Festival Apoye. No Castigue.

Acompáñanos tanto en las redes sociales del EPF como en las del Festival con los hashtags #XarxaEPF #QuedateEnCasa #SupportDontPunish #ApoyeNoCastigue #FestivalApoyeNoCastigue.
¡Te esperamos!

Alcohol en confinamiento COVID-19: «Establece el ritmo tú mism@»

Continuamos con las campañas para la prevención del consumo de alcohol y otras drogas, y promoción  de sexualidades saludables que han diseñado los distintos grupos de estudiantes de nuestro curso para formar Agentes de Salud EPF de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.

Esta vez presentamos la campaña que han realizado Verónica Melero Meléndez y Thays Milena Fernandes Da Silva, ambas estudiantes de enfermería URV,  Carla Viladot Fonseca, estudiante de psicología URV, Antonio Miguel Narváez Castro, estudiante de ingeniería química URV y Elizabeth Ollé Ruiz, estudiante de filología catalana URV, dirigida a la población joven universitaria y el uso del alcohol.

El mensaje que nos quieren transmitir es, sobre todo, con énfasis en la concienciación del consumo de alcohol que existe y está presente en nuestra sociedad, especialmente en estos tiempos de confinamiento. En sus palabras:

Hemos hecho esta campaña porque consideramos que el alcohol está muy presente en nuestra cultura a pesar de que estemos en estos tiempos tan extraordinarios. El alcohol es una droga y vemos oportuno dar información para que, ya que existe el consumo, se realice un consumo consciente.

La campaña consta de un cartel divulgativo con el lema «Establece el ritmo tú mismo@: Durante la cuarentena bebe de forma responsable» así como también con el #hashtag tendencia de este último tiempo #YoMeQuedoEnCasa, con el cual invitan a la audiencia a estas dos acciones claves: autogestionar el consumo de alcohol cuando lo hay y, a quedarte en casa para evitar la propagación exponencial del Coronavirus y la saturación de los servicios sanitarios.

Para ver y descargar el cartel, has clic sobre la siguiente imagen:

Además, han diseñado un tríptico digital con información sobre lo qué es el alcohol y los riesgos asociados a las distintas maneras de cosumirlo. También cuenta con una serie de recomendaciones que pueden servir de ayuda para gestionar dichos consumos, así como también para dar a conocer recursos que te permiten saber de una forma rápida y estructurada qué tipo de consumo de alcohol está realizando quien participa de esta intervención. Hacia el final de este material tiene adjunto una imagen de código QR que, si lo clicas o escaneas con tu móvil, te llevará directo a dicha herramienta, el cuestionario AUDIT.

De esta manera, el público lector de esta campaña podrá ver y tomar consciencia de los patrones de consumo que realiza para decidir por si mism@, si cambiar el ritmo que lleva o no.

Para acceder al tríptico digital completo, has clic en la siguiente imagen:

Finalmente, este grupo de estudiantes nos recuerdan:

«Si sientes que el ritmo de tu consumo está perdiendo el compás, siempre puedes pedir ayuda, y acudir a los Centros de Atención y Seguimiento a las Drogodependencias, CAS, disponibles en tu territorio».

 

 

 

 

 

 

 

Desde el EMCDDA: Personas que usan drogas y Covid-19

Es una realidad que las personas que usan drogas no sólo se enfrentan a los mismos riesgos que la población general, sino que también deben lidiar con riesgos adicionales ya que, entre otras cosas, no cuentan con las mismas posibilidades de acción ante la pandemia del COVID-19. Por ello, tanto las personas usuarias como profesionales, deben conocer las medidas adecuadas para reducir su riesgo de infección.

Así, el EMCDDA (Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías) ha publicado hoy un documento en el que habla sobre las implicaciones que tiene la pandemia del virus SARS-CoV-2 en el uso de drogas, con el objetivo de resaltar los riesgos emergentes relacionados con esta enfermedad, tanto para las personas las usan como para quienes prestan servicios relacionados. Además, la entidad europea, alienta a los programas y profesionales en materia de drogas a la planificación, revisión y adaptación de intervenciones farmacéuticas de primera línea y especializadas.

Entonces, ¿cuáles son los riesgos particulares para las personas que usan drogas durante la pandemia de COVID-19?

Por mencionar algunos ejemplo, la población consumidora de opiáceos que envejece en el continente europeo es particularmente vulnerable debido a su alto nivel de problemas de salud y factores de estilo de vida preexistentes. El uso recreativo de drogas a menudo se lleva a cabo en entornos en los que las personas se juntan y puede existir un  consumo compartido de drogas. Además, la estigmatización y la marginación que conlleva el consumo de drogas pueden no sólo contribuir al aumento del riesgo sino que también crea barreras para promoción de la reducción de riesgos.

Por otro lado, según plantea el EMDDA en el documento, «las condiciones médicas crónicas subyacentes están asociadas con algunas formas de consumo de drogas y aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades graves». Ejemplos de esto incluyen:

  • Alta prevalencia de enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC) y el asma entre personas que se encuentran en tratamiento de drogas, o que hagan uso de drogas vía fumada como la heroína o crack se consideran factores agravantes (Palmer et al., 2012).
  • También hay una alta incidencia de enfermedades cardiovasculares entre usuarios de drogas por vía parenteral y las personas que usan cocaína (Thylstrup et al., 2015) (Schwartz et al., 2010).
  • La metanfetamina constriñe los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir al daño pulmonar, y existe evidencia de que el uso indebido de opioides puede interferir con el sistema inmunitario (Sacerdote, 2006).
  • La prevalencia de VIH, infecciones de hepatitis viral y cánceres de hígado, que conducen a sistemas inmunes debilitados, es más alta entre las personas que se inyectan drogas.
  • El consumo de tabaco y la dependencia de la nicotina son comunes entre algunos grupos de personas que usan drogas, pueden aumentar sus riesgos de experimentar resultados más negativos.

Los riesgos adicionales a los que pueden estar expuesto como son algunos de los comportamientos asociados con el uso de drogas y a los entornos en los que tiene lugar dicho uso, requieren el desarrollo de estrategias de evaluación y mitigación.

1. Compartir material para consumo de drogas puede aumentar el riesgo de infección

Si bien compartir material de inyección aumenta el riesgo de infección con virus transmitidos por la sangre, como el VIH y la hepatitis viral B y C, compartir equipos de inhalación, vapeo, tabaquismo o inyección puede aumentar el riesgo de infección y jugar un papel en la propagación del virus.

El virus que causa COVID-19 se propaga entre el contacto cercano de persona a persona y a través de gotas respiratorias producidas cuando una persona afectada tose o estornuda. Además, el virus puede sobrevivir durante largos períodos de tiempo en algunas superficies.

Mientras que los mensajes de reducción de daños generalmente se centran en los riesgos asociados con la inyección, a menudo se presta menos atención a otras vías de administración. El brote de COVID-19 puede presentar riesgos adicionales que actualmente no son ampliamente reconocidos, por ejemplo, compartir material de cannabis, cigarrillos, dispositivos de inhalación o vapeo o parafernalia de drogas.

2. Los ambientes concurridos aumentan el riesgo de exposición a COVID-19

Por otro lado, el documento también nos habla de que las características de algunos de los entornos frecuentados por personas que usan drogas pueden aumentar su riesgo de exposición al COVID-19 ya que, generalmente, estos comportamientos se dan en en lugares concurridos, ya sean centros de tratamiento de drogas, los servicios de bajo umbral y/ o los servicios de apoyo social. Esto puede ser mitigado gracias al distanciamiento social, siguiendo las pautas de seguridad establecidas u otras medidas para reducir el uso o el acceso a entornos de alto riesgo.

Por otro lado, las personas usuarias de drogas que no tienen acceso a una vivienda no tienen otra alternativa que pasar tiempo en espacios públicos por lo que el acceso a recursos de higiene y/o atención médica es inexistente o resulta muy díficil. Por esto, el EMCDDA invita a que las necesidades de las personas usuarias de drogas sean abordadas con urgencia.

Además, es probable que la gestión de riesgos de transmisión de COVID-19 sea particularmente difícil en las cárceles, ya que la por un lado, la prevalencia del consumo de drogas y las enfermedades infecciosas es alta en estos espacios y generalmente son entornos cerrados, hacinados, con infraestructura deficiente y un diagnóstico retrasado (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades y Centro Europeo de Monitoreo de Drogas y Adicciones a las Drogas, 2018).

3. Riesgos de interrupción en el acceso a los servicios de reducción de daños, material higiénico y  medicamentos.

Con esta pandemia, la continuidad de la atención para las personas que usan drogas se puede ver comprometida ante la escasez de personal, la interrupción y el cierre del servicio, el «autoaislamiento» y las restricciones impuestas a la libre circulación.

En este contexto, la planificación de contingencia y continuidad es esencial. Los servicios de medicamentos, especialmente los pequeños, financiados localmente y administrados por ONG que operan junto con las estructuras formales de los sistemas de salud pública, pueden ser particularmente vulnerables y no tener acceso a los recursos adicionales necesarios para garantizar la continuidad de la atención.

En el apartado final del documento, el Observatorio entrega una serie de medidas preventivas que ayudan continuar con el trabajo de atención que ofrecen los servicios eficaces de drogas durante la pandemia, como:

  • Dotar y garantizar medidas de protección personal y colectiva a través de la higiene, tanto personal como del espacio e infraestructura.
  • Desarrollar estrategias de comunicación efectivas sobre las medidas preventivas para la propagación del virus.
  • Garantizar la continuidad de los servicios dirigidos para población usuaria de drogas.

Si quieres conocer todos los detalles del documento en inglés, puedes acceder aquí.

Noticia adaptada y redactada por En Plenas Facultades el 26 de marzo 2020