Guía para iniciarse en la vaporización de cannabis

Imagen recuperada de www.lamarihuana.com el 22 de enero 2019 a las 15:55

 

A muchos consumidores de cannabis les sigue costando dar el paso y sustituir los porros liados por el cannabis vaporizado. Las ventajas de vaporizar son enormes respecto a fumar, la más importante es el cuidado de la salud. Cuando se enciende un porro, además de los cannabinoides, flavonoides y terpenos, estamos inhalando muchos tóxicos producidos por la combustión. Y además, a no ser que se fume calada a calada y sin descanso, será un gran porcentaje de la hierba la que se pierda en el aire.

Los vaporizadores lo que hacen es calentar la hierba por debajo del punto de combustión, por lo que únicamente inhalaremos el vapor con todas las sustancias activas del cannabis, y que contendrá una cantidad de tóxicos prácticamente nula. Además para conseguir los mismo efectos es necesaria menos cantidad de hierba, ya que no se desperdiciará absolutamente nada.

Cierto es que si miramos nuestro bolsillo, es más económico el papel de liar. Pero hoy en día existen vaporizadores muy económicos, que aunque consigan un vapor de peor calidad que el de los mejores vaporizadores, seguirá siendo una alternativa más saludable que meterse humo tóxico en los pulmones. Al final, en este sentido cuidar la salud es más importante que el desembolso.

ELECCIÓN DEL VAPORIZADOR

Los vaporizadores, dejando de lado su precio, podemos dividirlos en 4 grupos. Por un lado los portátiles y los de sobremesa. Poca explicación se necesita para diferenciarlos, los portátiles son más pequeños y se pueden llevar en cualquier bolsillo, mientras que los de sobremesa son más grandes y apropiados cuando uno tenga sólo la intención de usarlo en su casa.

Los otros dos grupos, son los de calentamiento por conducción y por convección. Los primeros calientan la hierba por contacto directo, mientras que los segundos lo hacen por aire caliente. Generalmente los de convección son vaporizadores de sobremesa, ya que es necesario un mecanismo muy complicado de introducir en un pequeño vaporizador de bolsillo.

Algunos modelos portátiles como el Crafty o Mighty de Storz&Bickel emplean una combinación conducción/convección, pero no es lo habitual. ¿Y es mejor conducción o convección? Con sólo probar la calidad del vapor de unos y otros, la balanza se inclina hacia el lado de los de calentamiento con convección, más escasos y caros. Aunque hoy en día los que usan calentamiento por conducción ofrecen un vapor de muy alta calidad.

Teniendo estos grupos claros y con las decenas de modelos de vaporizadores que nos ofrece el mercado, busca lo que más se adapte a tus necesidades, a tu bolsillo y al uso que le quieras dar, si usarlo sólo con hierba, con extractos, con ambos… Si vas a usarlo regularmente, mi consejo es que inviertas en un buen vaporizador que valga para todo. Cada vez que lo uses y disfrutes la experiencia, te olvidarás de lo pagado.

TEMPERATURAS DE VAPORIZACIÓN

Muy importante al vaporizar, es seleccionar la temperatura a la que se quiere vaporizar la hierba. Generalmente nos encontraremos vaporizadores con temperatura regulable grado a grado, y otros con temperaturas prestablecidas, también regulables pero con saltos de varios ºC. Éstos normalmente van de los 180º a los 210º, algunos pueden tener un margen mínimo y máximo más amplio, pero entre estas temperaturas nos moveremos para vaporizar cannabis salvo excepciones que después comentaremos.

No todos los cannabinoides se vaporizan a una misma temperatura, de ahí la importancia de las temperaturas. Comencemos por el THC, el principal cannabinoide psicoactivo del cannabis y que se comienza a vaporizar a los 157ºC. El CBD, el cannabinoide más medicinal y que no es psicoactivo, se vaporiza entre 160 y 180ºC. El Delta-8-THC:, un cannabionoide similar al THC pero menos psicoactivo, se vaporiza entre 175 – 178°C. El CBN, cannabinoide resultado de la degradación del THC se vaporiza a 185ºC- El CBC y el THCV, éste último de efectos más intensos que el THC pero de muy poca duración, se vaporizan a 220ºC.

Por ello, una temperatura que permita vaporizar una gran cantidad de cannabinoides es de aproximadamente 185ºC. Por encima de 210ºC, ya se corre el riego de que la hierba se combustione. Pero por otro modo será necesario para llegar a vaporizar CBC y THCV. En ésto entrará lo que cada consumidor o consumidora busque de la hierba, si pretende no obtener unos efectos muy potentes, debe evitar llegar al punto de vaporización del THC. Si lo que se quiere es un subidón rápido y unos efectos muy intensos, lo mejor es optar por una temperatura superior a los 185-190ºC.

Publicado por Bruno el 26 de diciembre de 2018 para LaMarihuana.com

Fuente original: https://www.lamarihuana.com/guia-iniciarse-la-vaporizacion-cannabis/

CBD contra la ansiedad

La ansiedad es quizá uno de los desórdenes mentales más prevalentes en las sociedades modernas. En este contexto, las investigaciones sobre las propiedades ansiolíticas del cannabidiol o CBD, adquieren una gran importancia.

 

Imagen recuperada de Nekwo.com el 21 de enero 2019

 

La revisión de la legalidad del cannabis y sus componentes en determinadas partes del mundo es un fenómeno más que anecdótico: se trata de una tendencia que además está estimulando la investigación científica en un campo tan prometedor como el de los cannabinoides.

En un informe de 500 páginas de la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina acerca de los efectos sobre la salud del cannabis y los cannabinoides, se determinó que existe “fuerte evidencia de ensayos controlados aleatorios para apoyar la conclusión de que el cannabis o los cannabinoides son un tratamiento efectivo” contra el dolor crónico, náusea y vómitos, la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple y otras condiciones.

Sobre el potencial del cannabis para tratar la ansiedad, si bien la evidencia es limitada según el reporte, es suficiente como para sugerir la conveniencia de seguir indagando en esa dirección.

El reporte cita uno de los estudios más confiables sobre el uso medicinal del cannabis, consistente en una revisión sistemática y meta-análisis de 79 ensayos, uno de los cuales indagaba la capacidad del CBD para reducir la ansiedad, hallando que el CBD resultaba más efectivo que el placebo.

El gran potencial del CBD contra la ansiedad

Neurotherapeutics publicó en 2015 un informe “para determinar el potencial del CBD contra la ansiedad, es decir, como tratamiento para los trastornos relacionados con la ansiedad”, encontrando que “el CBD tiene un potencial considerable como tratamiento para los trastornos de ansiedad múltiple dadas sus propiedades ansiolíticas, panicolíticas y anticompulsivas, así como una disminución en la expresión condicionada del miedo, el aumento de la extinción del miedo, el bloqueo de la reconsolidación y la prevención de los efectos ansiolíticos a largo plazo del estrés”.

A pesar de que el informe sugiere “necesidad de estudios adicionales de los efectos crónicos y terapéuticos en las poblaciones clínicas relevantes”, parece ser que podría perfilarse no solo el CBD contra la ansiedad, sino también como un remedio para reducir la gravedad de ataques de pánico, el miedo y el estrés.

El CBD puede perfilarse como un tratamiento complementario para ayudar a reducir el consumo de otros medicamentos cuyos efectos secundarios pueden ser desde molestos a devastadores. En 2016, un estudio que evaluaba la respuesta de una niña de 10 años con estrés postraumático a un tratamiento con aceite de CBD, halló resultados prometedores. Antes de cumplir los 5 años la niña había sufrido abusos sexuales y maltrato, y comenzó a recibir un tratamiento farmacológico que, en el mejor de los casos le producía alivio a corto plazo, pero los efectos secundarios comenzaron a ser intolerables.

Sin embargo, bajo el tratamiento con aceite CBD la niña comenzó a experimentar “una disminución sostenida de la ansiedad y una mejora constante en la calidad y cantidad del sueño”.

Limitaciones en las investigaciones del CBD contra la ansiedad

Sin embargo, este tipo de casos revela una de las muchas limitaciones que todavía padece la investigación médica de los cannabinoides, más consecuencia de la situación legal del cannabis que de la competencia de los investigadores. La mayoría de estudios se apoya en reportes personales o anecdóticos, o en muestras de población muy pequeñas. Además, prácticamente no existen estudios que determinen la relación entre dosis y efectos.

Mientras la necesaria investigación continúa desarrollándose, conocemos ya algunos de los mecanismos de interacción del CBD con nuestro sistema endocannabinoide que nos permiten establecer su capacidad para reducir la ansiedad:

Por un lado, el CBD retrasa la señalización de la serotonina, lo que impulsa sus propiedades antidepresivas, ansiolíticas, antiadictivas y antieméticas, además de facilitar el sueño. Por otro lado el CBD es un modulador alostérico, lo que le permite cambiar la forma del GABA-A (Gamma-Aminobutírico), un neurotransmisor inhibitorio, de manera que mejora los efectos sedantes del receptor.

En conclusión, aunque la ciencia todavía no es concluyente, la evidencia acumulada apunta en una dirección clara: el CBD posee la capacidad de reducir la ansiedad. Por supuesto, ahora de lo que se trata es de mejorar la calidad de las investigaciones con estudios poblacionales amplios a largo plazo, determinando dosis y vías de administración, para conocer el alcance de las propiedades del CBD contra la ansiedad.

 

Noticia publicada por Gabi Incertis el 15 de enero 2019 para Nekwo.com

Fuente original: http://nekwo.com/cbd-contra-la-ansiedad/

Las cinco sustancias más adictivas del mundo

¿Cuáles son las drogas más adictivas? Esta pregunta parece simple, pero la respuesta depende de a quién le preguntes.

 

 

Desde el punto de vista de diferentes investigadores, la posibilidad de que una droga sea adictiva se puede juzgar en función del daño que causa, el valor de la sustancia en la calle, la medida en que la droga activa el sistema de dopamina del cerebro, lo placentera que sea la sustancia para la gente, el grado en que la sustancia causa los síntomas de abstinencia y la facilidad con que una persona que la prueba se engancha.

También hay otras facetas para medir el potencial adictivo de una sustancia, e incluso hay investigadores que sostienen que ninguna sustancia es siempre adictiva. Dada la visión variada de los investigadores, entonces, una forma de clasificar las drogas adictivas es preguntar a los paneles de expertos.

En 2007, David Nutt y sus colegas pidieron a los expertos en adicciones que hicieran exactamente eso, con algunos hallazgos interesantes.

1. Heroïna

Los expertos de Nutt et al. clasificaron a la heroína como la droga más adictiva, dándole una puntuación de 3 sobre una puntuación máxima de 3. La heroína es un opiáceo que hace que el nivel de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro aumente hasta el 200% en animales de experimentación. Además de ser posiblemente la droga más adictiva, la heroína también es peligrosa porque la dosis que puede causar la muerte es solo cinco veces mayor que la dosis requerida para una dosis alta.

La heroína también ha sido clasificada como la segunda droga más dañina en términos de daños tanto para los usuarios como para la sociedad. El mercado de opiáceos ilegales, incluida la heroína, se estimó en 68 mil millones de dólares en todo el mundo en 2009.

Artículo relacionado (en inglés): Opiáceos y sobredosis. Cuatro aspectos a conocer.

 

2. Cocaïna

La cocaína interfiere directamente en el uso de dopamina del cerebro para transmitir mensajes de una neurona a otra. En esencia, la cocaína evita que las neuronas desactiven la señal de dopamina, lo que resulta en una activación anormal de las vías de recompensa del cerebro. En experimentos con animales, la cocaína hizo que los niveles de dopamina aumentaran más de tres veces respecto el nivel normal. Se estima que entre 14 millones y 20 millones de personas en todo el mundo consumen cocaína y que en 2009 el mercado de la cocaína tuvo un valor aproximado de 75 mil millones de dólares.

La cocaína en forma de crack ha sido clasificada por los expertos como la tercera droga más dañina y la cocaína en polvo, que causa un leve subidón, como la quinta más dañina. Alrededor del 21% de las personas que prueban la cocaína se volverán dependientes de ella en algún momento de su vida. La cocaína es similar a otros estimulantes adictivos, como la metanfetamina, que se está convirtiendo en un problema a medida que está más disponible, así como sucede con la anfetamina.

Artículo relacionado (en inglés): Efectos de la cocaína. Pros y contras.

 

3. Nicotina

La nicotina es el principal principio adictivo del tabaco. Cuando alguien fuma un cigarrillo, los pulmones absorben rápidamente la nicotina y la envían al cerebro. Los paneles de expertos de Nutt et al. calificaron a la nicotina (tabaco) como la tercera sustancia más adictiva.

Más de dos tercios de los estadounidenses que intentaron fumar reportaron volverse dependientes durante su vida. En 2002, la OMS estimó que había más de mil millones de fumadores y se estima que el tabaco matará a más de 8 millones de personas al año para 2030. Los animales de laboratorio tienen la sensatez de no fumar. Sin embargo, las ratas presionarán un botón para recibir nicotina directamente en el torrente sanguíneo, lo que hace que los niveles de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro aumenten entre un 25% y un 40%.

Artículo relacionado (en inglés): Nicotina en cigarrillos electrónicos, la vinculación entre tabaco i enfermedades del corazón

 

4. Barbitúricos

Los barbitúricos, también conocidos como balas azules, gorilas, nembies, púas y damas rosadas, son una clase de sustancias que se utilizaron inicialmente para tratar la ansiedad y para inducir el sueño. Interfieren con la señalización química en el cerebro, cuyo efecto es cerrar varias regiones del cerebro.

En dosis bajas, los barbitúricos causan euforia, pero en dosis más altas pueden ser letales porque suprimen la respiración. La dependencia de barbitúricos era común cuando los medicamentos estaban fácilmente disponibles con receta, pero su consumo ha disminuido drásticamente a medida que otros medicamentos los han reemplazado. Esto resalta el papel que juega el contexto en la adicción: si una droga adictiva no está ampliamente disponible, puede hacer poco daño. Los paneles de expertos de Nutt et al. calificaron a los barbitúricos como la cuarta sustancia más adictiva.

 

5. Alcohol

Aunque es legal en los EE. UU. y el Reino Unido, los expertos de Nutt et al.  puntuaron una calificación de 1.9 sobre un máximo de 3. El alcohol tiene muchos efectos en el cerebro, pero en experimentos de laboratorio en animales aumentó los niveles de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro entre un 40% y un 360%, y cuanto más bebían los animales, más aumentaban los niveles de dopamina.

Un 22% de las personas que han tomado una bebida desarrollarán dependencia del alcohol en algún momento de su vida. La OMS ha estimado que 2 mil millones de personas consumieron alcohol en 2002 y más de 3 millones de personas murieron en 2012 debido al daño al cuerpo causado por la bebida. El alcohol también ha sido clasificado como la droga más dañina por otros expertos.

Artículo relacionado (en inglés): Ninguna cantidad de alcohol es buena para la salud general, dice un estudio mundial

 

Publicado originalmente en inglés por Eric Bowman el 6 de enero de 2019 para CNN Health.
Traducido y adaptado al castellano por LasDrogas.Info el 17 de enero de 2019.
Fuente original: http://bit.ly/cnnhealth_addictivedrugs