Resultados EPF del Curso 2017/2018

A las puertas de agosto y más felices que unas perdices tanto por los resultados obtenidos, como por las personas con las que hemos compartido espacios, momentos y aprendizajes y porque nos encanta poder seguir promocionando conductas saludables,  🙂 compartimos algunos de los resultados del curso 2017/2018.
Feliz veranito!

Criminalizados por seropositivos: el gran reto de la comunidad del sida

 

Más de 15.000 personas de todo el mundo se encuentran en la conferencia internacional de Ámsterdam para debatir los últimos avances y los problemas en torno al VIH

Los voluntarios Jevany Catherine (a la derecha) y Tjark Blackmore en la conferencia anual sobre VIH, en Ámsterdam. || Marcus Rose/IAS

Cientos de lazos rojos decoran estos días la capital de los Países Bajos; en sus tranvías y en carteles de las calles de toda la ciudad hay un mensaje: “Sida: un millón de muertes al año. Población de Ámsterdam: 900.000”. La ciudad acoge desde este lunes y durante toda la semana la conferencia internacional sobre VIH (Aids2018), uno de los mayores eventos sobre salud que se celebran en el mundo.

Más de 15.000 personas —entre las que hay 800 periodistas de todo el mundo— estarán presentes en una cita que combina la exposición pública de los últimos avances médicos y científicos contra la enfermedad que ha sido durante años la infección más letal del mundo —desde hace tres la tuberculosis se cobra más víctimas— con un importante componente de la sociedad civil. Si algo bueno tiene el sida, es que es capaz de movilizar por una misma causa a cientos de organizaciones que luchan por el acceso equitativo a un tratamiento que convierte este mal potencialmente mortal en una enfermedad crónica y que se rebelan contra el estigma y la criminalización de quienes la sufren. Un ejemplo es el de los seropositivos en ciertos países de oriente próximo, como Omar Sharif Jr., el nieto del célebre actor, que presentó la gala de inauguración: “Fui la primera personalidad pública que se declaró gay en mi región [es procedente de Egipto]. No es fácil, como sucede con los portadores del VIH, sufrí insultos y amenazas de muerte”. Como dijo en el acto Peter Reiss, presidente local del congreso, “es tan necesaria una vacuna contra el virus como contra el estigma que produce”.

Uno de los grandes focos de la conferencia de este año será precisamente la problemática de los colectivos más vulnerables, que pese a que representan un porcentaje muy pequeño de la población, acumulan en todo el mundo alrededor del 45% de las nuevas infecciones. ¿Quiénes forman parte de ellos? Como explica Chris Beyrer, expresidente de la Sociedad Internacional del Sida (IAS, por sus siglas en inglés, organizadora del congreso), son aquellos en los que el virus tiene una gran presencia y que sufren dificultades para acceder a los servicios básicos de salud y prevención. La definición, por tanto, varía en función del país, pero en muchos de ellos incluyen hombres que tienen sexo con hombres, transexuales, presos, trabajadores sexuales y drogadictos que se inyectan.

La expansión de la enfermedad en Europa del Este y en Asia será uno de los grandes focos de la conferencia

Estos últimos son uno de los grupos donde la enfermedad se está expandiendo más rápidamente, especialmente en Europa del Este y Asia, donde la epidemia ha crecido en un 20% en esta década. Esta área geográfica será otro de los centros de atención en la conferencia, según explicó en la rueda de prensa inaugural su directora, Linda-Gail Bekker. Allí se concentran países donde las leyes contra las drogas son especialmente duras y criminalizadoras, algo que la evidencia ha demostrado que es completamente contraproducente para luchar contra la expansión del virus. A las puertas del congreso, unas horas antes de su inauguración este lunes por la tarde, una activista rusa clamaba en contra de las regulaciones de su país jaleada por varias decenas de personas. Es parte del ambiente que se respirará durante toda la semana en RAI Amsterdam, un enorme centro de conferencias que ya es un bullir de científicos y activistas.

Bekker destacó que este año la presencia de la juventud es mayor que en cualquier congreso. A él se han presentado más de 3.000 estudios que “tienen como objetivo” sentar las bases para que los políticos puedan tomar decisiones “basadas en la mejor evidencia científica”. Durante la presentación a la prensa, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado pesimista sobre los objetivos que la comunidad internacional se ha marcado con respecto a la lucha contra el virus. Si sus colegas de Onusida ya advirtieron en un reciente informe de que la situación es “preocupante” por falta de financiación y una cierta “complacencia”, Adhanom calificó de “muy difícil” alcanzar el objetivo 90-90-90 para 2020. Esto es lograr que el 90% de los seropositivos conozca su condición, el 90% de ellos la trate y, de estos, el 90% tenga una cantidad ínfima de virus en la sangre. Conseguirlo sería el camino para terminar con la epidemia, puesto que se reducirían drásticamente las infecciones. Sin embargo, como ha recordado el director de la OMS, hoy en día hay en tratamiento poco más de 21 millones de personas. “Haría falta ocho millones más en menos de tres años; no digo que sea imposible, pero tendríamos que ser muy agresivos para conseguirlo”, puntualizó.

Nuevos tratamientos

Los tratamientos contra la enfermedad también tendrán gran protagonismo estos días en Ámsterdam. Ya han gozado de él en algunas de las conferencias previas a la inauguración oficial, como por ejemplo en la primera sesión de expertos de la Organización Mundial de la Salud. El protagonismo fue doble. Una manifestación de mujeres que recorrió las instalaciones y llegó hasta el atril reclamando acceso al último de los fármacos, el dolutegravir (DTG), y la actualización de las guías de la OMS en el caso de las mujeres para incluir las novedades de este producto. “Estamos aquí para oír a la comunidad”, dijo después de que dos de las manifestantes leyeran un manifiesto el presidente de la mesa, mientras se proyectaba un cartel que decía: “Damos la bienvenida a las protestas en AIDS2018. Apoyamos la libertad de expresión como una parte principal de la lucha contra el VIH y el sida”.

Y es que ya se puede hablar de una medicina personalizada también en el VIH. No solo por los casos en que hay predisposición genética para que unos medicamentos funcionen mejor que otros. En este caso, es la salud sexual de la mujer el determinante. En concreto, la OMS apoya que se usen combinaciones con el DTG en mujeres adultas, niñas o jóvenes, con una excepción: que estén en situación de quedarse embarazadas, por edad y porque no toman anticonceptivos.

Como ha explicado Lynne Mofenson, de la Fundacion Elizabeth Glaser para el sida pediátrico, esto se debe a que se ha detectado un problema en la formación del tubo neural de los fetos mayor en las mujeres que tomaban este medicamento antes de quedarse embarazadas que sí utilizaban otra combinación.”Ningún tratamiento tiene riesgo cero en el embarazo”, insistió Mofenson. Comparado con el tratamiento estándar actual (y el más seguro, según los estudios), el riesgo de anomalías es del 12%, por el 10% entre las mujeres que no toman esa medicacion. Pero lo importante ahora es que se puede elegir (aunque aún muchas mujeres no tienen acceso a ese ni a otro tratamiento). El DGT del laboratorio VIIV, que ha invitado a EL PAÍS a este congreso, es sencillo de tomar y tiene menos efectos secundarios, pero este estudio sobre los daños en el tubo neural de los fetos obliga a reevaluar su uso.

Es un exponente de los medicamentos de última generación, con muchos menos efectos adversos, lo que permite adaptarlos también al uso pediátrico, como ha expuesto Martina Penazzoto, de la OMS, y pueden servir para que los y las adolescentes infectados no abandonen la medicación, que es uno de los problemas para la adherencia al tratamiento, y que sean indetectable cuando empiezan a tener relaciones sexuales.

Médicos sin Fronteras ha aprovechado la conferencia para pedir a VIIV que acelere la disponibilidad de este medicamento en los países en desarrollo. “Los casi dos millones de bebés y niños de todo el mundo que viven con VIH no deberían tener que conformarse con un tratamiento peor cuando existe uno mejor”, asegura en un comunicado David Maman, coordinador médico de la ONG en Malaui.

Escrito por Pablo Linde y Emilio de Benito el 23 de julio de 2018 para Planeta Futuro – El País

Fuente original: https://elpais.com/elpais/2018/07/23/planeta_futuro/1532356764_836488.html

 

La lucha contra el sida se sube a la ola del #MeToo

 

La ONU advierte de que no se puede ganar la batalla a esta epidemia si continúan las altas tasas de violencia machista, especialmente en algunas regiones de África

Daud

Desde hace meses, los ecos del movimiento feminista #MeToo resuenan en casi todas las esquinas del planeta. Una mayor concienciación sobre la violencia contra las mujeres empieza a calar. Una oportunidad que los responsables de otra batalla aún por ganar, la del sida, no quieren dejar pasar. Sobre todo, subrayan, porque hay un vínculo demasiado estrecho entre la violencia de género y esta enfermedad.

“Tenemos que usar el #MeToo, esta ola que nos obliga a revisar cuestiones de discriminación, de violencia en la comunidad, de marginación de las mujeres”, afirmó en París el director ejecutivo de Onusida, Michel Sidibé. “Hay que usar este movimiento para reforzar el vínculo, que ya existía, de la lucha contra el sida y la violencia contra las mujeres”, insistió el miércoles al presentar los no muy alentadores datos del último informe anual sobre la batalla contra el VIH-Sida en el mundo.

Datos recabados por Onusida durante 2017 dan una idea del problema. Cada semana, unas 7.000 mujeres jóvenes, de entre 15 y 24 años, son infectadas con el virus. En África subsahariana, tres de cada cuatro nuevas infecciones afectan a mujeres adolescentes de 15 a 19 años. Además, las mujeres de 15 a 24 años son dos veces más susceptibles que los hombres de vivir con VIH.

Una encuesta realizada en 74 países halló que el 18% de mujeres casadas o en pareja de entre 15 y 49 años declaró haber sufrido violencia por parte de su pareja

Más de una de cada tres mujeres en el mundo (35%) ha sido víctima de violencia sexual o física, a menudo por parte de su pareja. Una encuesta realizada en 74 países halló que el 18% de mujeres casadas o en pareja de entre 15 y 49 años declaró haber sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja en los últimos 12 meses.

En algunas regiones, las mujeres víctimas de violencia son 1,5 veces más susceptibles de contraer el VIH. “Hay una relación muy clara entre esas violencias y el riesgo de contraer el VIH”, subrayó el jefe de Onusida. “No podemos ganar a esta epidemia si seguimos con esta tasa de violencia machista”, insistió Sidibé. “Necesitamos nuevos programas para poner fin a la violencia contra las mujeres”.

La violencia también hace que muchas mujeres no revelen que son portadoras a sus parejas, familia o ni siquiera a los responsables de salud, lo que “limita las oportunidades de recibir un apoyo y cuidados vitales”, subraya Onusida. Además, la violencia, o el miedo a sufrirla, puede hacer que a las mujeres les resulte más difícil aún insistir en prácticas sexuales seguras y acudir a servicios de salud sexual o reproductiva.

Más allá de programas específicos para cada país y para ciertos sectores sociales, se hace imperativo, según el jefe de Onusida, que la educación sexual forme parte del programa lectivo en las escuelas.

“Necesitamos un programa global de educación de la sexualidad, no podemos seguir cerrando los ojos ante este tema y decir que nuestros hijos no lo necesitan”, sostuvo Sidibé. “Si no les damos las herramientas para que se eviten [nuevas agresiones sexuales], no ganaremos esta batalla”, advirtió.

Un problema también interno

La propia organización no es ajena al escándalo en torno a la violencia sexual contra mujeres. Sidibé reiteró esta semana en París que no dimitirá pese a las críticas a su gestión de unas denuncias de agresión sexual de varias empleadas de Onusida contra su antiguo número dos, Luiz Loures.

No podemos ganar a esta epidemia si seguimos con esta tasa de violencia machista

En 2016, Martina Brostrom, una funcionaria de Onusida, denunció a Loures por acoso y agresión sexual. Un año más tarde, el Servicio de Evaluación y Audición (IOS) de Naciones Unidas concluyó que faltaban pruebas, pero criticó a Sidibé por haber intentado resolver el asunto de “manera informal” mediante un encuentro entre acusadora y acusado. El pasado mes de abril, la investigación se reabrió después de que surgieran nuevas denuncias contra Loures de otras mujeres, incluida la antigua directora de igualdad de género de Onusida, Malayah Harper. Loures acabó presentando su dimisión y varias organizaciones de lucha contra el Sida exigieron que Sidibé hiciera lo mismo.

Este, sin embargo, defendió una actuación que vinculó a la confidencialidad que exigía, según él, la investigación y aseguró que si se mantiene en el puesto es, precisamente, para lograr una organización más “transparente” que proteja “a las mujeres y a las víctimas”. En este sentido, dijo que ha pedido una comisión de expertos que “revise nuestras políticas y nos ayude a cambiar las cosas”. Porque el problema, reconoció, “está en todas partes”.

Escrito por Silvia Ayuso el 20 de julio de 2018 para Planeta Futuro || El País

Fuente original: https://elpais.com/elpais/2018/07/19/planeta_futuro/1531999812_463061.html