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Arranca el EPF en Girona dentro de la Taula de Salut Jove

El objetivo de esta formación es dar a los y las estudiantes las herramientas y los conocimientos necesarios para que acontezcan agentes de prevención, asesoramiento y concienciación sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, así como fomentar unos hábitos de vida y alimentarios saludables.

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Los estudiantes podréis poner en práctica los conocimientos recibidos participando en diferentes acciones de información y concienciación al público joven, en espacios como la Expojove o Barraques de Girona, entre otras.

La Taula de Salut Jove de Girona esta compuesta por Creu Roja Joventut de Girona, UdG Saludable, Estació Espai Jove – Ajuntament de Girona, el Centre Jove – Ajuntament de Girona, la Coordinació Territorial de Joventut en Girona, la Agència de Salut Pública de Catalunya, ACAS, el Consell Català de l’Esport y En Plenas Facultades.

Este pack de 50 horas esta compuesto por 25 horas de formación y 25 horas de práctica, y permite conseguir 2 créditos. Las sesiones formativas tendrán lugar en la sede de Creu Roja de Girona (c/ Bonastruc de Porta, 13), los días 9, 14, 16, 21 y 23 de octubre y el 11 y 13 de noviembre, de 16.00 a 20.00 horas. La parte práctica se concretará con las personas responsables del pack durante las sesiones.

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Cunnilingus en “prime time”.

Beatriz Gimeno analiza las diferentes reacciones que ha suscitado que Michael Douglas atribuya su cáncer de boca a la práctica del sexo oral, y celebra que la polémica haya servido para visibilizar a una práctica sexual apenas representada en los medios.

Hace unas semanas el actor Michael Douglas concedió una entrevista al periódico inglés The Guardian. En ella aseguraba que su cáncer de garganta se originó debido al virus del papiloma humano (VPH) contraído por practicar sexo oral. Esta declaración por parte de una persona con una enorme proyección pública no podía pasar desapercibida y, efectivamente, no lo hizo. A mí me sorprendió que la mayoría de las reacciones suscitadas en las redes sociales fueran negativas, no leí nada positivo acerca de una cuestión que, a mi parecer, tiene más aristas de lo que parece.

Me pareció positivo que el cunnilingus se visibilizara, aunque lo hiciera en estas circunstancias. El silencio sobre el sexo oral recibido por las mujeres es casi total en las representaciones sexuales habituales, en el cine, en la televisión e incluso en el porno. Cuando en cualquier película aparece una escena de sexo, lo que vemos es un coito en el que ella siempre disfruta, y mucho. Sexo oral es, para la mayoría, una felación. El cunnilingus es una práctica invisibilizada porque, de alguna manera, rompe con el sexo normativo que prescribe que la mujer se pone al servicio del placer del hombre; normalmente se entiende que en ese ponerse al servicio del placer de él, ella encontrará el suyo. Naturalmente no es así, pero así nos lo cuentan, y así lo recogen la mayoría de las representaciones sexuales que nos llegan. Además, ese “ponerse al servicio de” incluye que si alguien se pone de rodillas es ella, y no él. El sexo se sigue pensando, por supuesto, en términos jerárquicos, y ofrecer placer sin recibirlo sigue siendo cosa de mujeres. Por otra parte, cuando se habla del cunnilingus se hace casi siempre en tono de broma. Por lo general, las mamadas serán lo que sean pero no suelen ser objeto de broma; son siempre una cosa seria. 

En las escenas de sexo vemos un coito en el que ella siempre disfruta, y mucho. Sexo oral es, para la mayoría, una felación.El cunnilingus es una práctica invisibilizada porque rompe con la prescripción de que la mujer se pone al servicio del placer del hombre.

Así ocurrió también en los comentarios que se hacían en las redes sociales acerca de las declaraciones de Michael Douglas. Estos comentarios se pueden dividir en dos grupos. Los negativos pero que se lo toman a broma, y los que se lo toman en serio, aunque también lo valoran de manera negativa. Entre los primeros, muchos eran del tipo: “Claro, como al vejestorio no se le empina…” Y había muchos otros que se referían a Michael Douglas como “maricón”. Para los primeros, practicar el cunnilingus es propio de hombres mayores que no pueden recurrir a la práctica heterosexual por excelencia, el coito. Es decir, se ofrece sexo oral a las mujeres cuando no se les puede ofrecer sexo “normal”, cuando uno ya es tan viejo que tiene que recurrir a estas cosas para poder tener sexo porque es incapaz de tener una erección, cosa que se supone de mucho más valor que el cunnilingus. Por otra parte, un viejo está mucho más propenso a humillarse ante una chica, ya que a su edad no puede aspirar a mucho más si quiere tener sexo. Es lo que creían quienes opinaban que la culpa de lo que le ha pasado a Michael Douglas la tiene el empeñarse en casarse con una mujer como la suya. Suponemos entonces que Catherine Zeta-Jones estaría mucho más contenta si dispusiera de un marido con una potente erección.

Por tanto, sexo oral sólo cuando el pene no funciona bien, como último recurso. Y siempre considerado algo gracioso, banal, sexo de segunda categoría, no verdadero sexo. Lo más curioso es que entre quienes opinaban así había algunas feministas, lo que en mi opinión demuestra lo naturalizado que tenemos el coito como auténtico sexo heterosexual y la poca importancia que le damos a las prácticas sexuales en la determinación o significación del género.

En cambio, en los comentarios que calificaban al actor de maricón, está claro que lo que se considera normal es que en caso de que se chupe algo, esto sea un pene. Cuando comenté la noticia en mi trabajo, la mayoría de la gente dijo sin especial mala intención: “no sabía que Michael Douglas fuese gay”, es decir, suponían que el actor había contraído el VPH practicando felaciones a otros hombres. Como he dicho, sexo oral es siempre una felación. A mis compañeros de trabajo no se les pasaba por la cabeza la idea de que las mujeres pueden recibir sexo oral y no sólo darlo. A la mayoría no le parecía lógico que un hombre heterosexual, famoso y rico además, y por tanto sin problemas para tener las mujeres que quiera, se “rebaje” a practicar sexo oral a una mujer. A un hombre sí porque estas son cosas que hacen los gais.

Algunas feministas hablan de criminalización del cunnilingus y de la vuelta al mito de “la vagina dentada”; otros piensan que se la criminalización se hace extensiva a todo sexo oral. No les falta razón, viendo lo que ha publicado el ABC.

El segundo grupo, el de los que hacían comentarios serios, está compuesto por los que piensan que con esta noticia se está intentando criminalizar el sexo oral. Y entre estos también podemos distinguir dos tipos de comentarios. Están por una parte algunas feministas que piensan que toda la información ofrecida es alarmista y tendenciosa; que de lo que se trata es de criminalizar el cunnilingus específicamente y hablan de la vuelta al mito de “la vagina dentada”, la vagina como foco de inmundicia, una imagen tradicional de nuestra misógina cultura. Y por otro lado están los que piensan que esta criminalización se pretende hacer extensiva a todo el sexo oral, a cualquier práctica que no sea el coito normativo. A estos no les falta cierta razón en cuanto a que es verdad que algunos medios conservadores se han lanzado por la pendiente de relacionar sin más cáncer y sexo oral. El ABC va claramente en ese sentido, con un artículo que cita un estudio (que no cita nadie más) en el que se asegura que la infección con el virus del papiloma humano (VPH) ha superado como causante de cáncer oral al tabaco y el alcohol. La redacción de esta noticia es un ejemplo de mal periodismo porque, después de afirmar esto, más adelante afirma lo contrario; además, toda la información que ofrece contradice a la información científica más confiable. Para quienes están seriamente preocupados por las posibilidades reales de desarrollar cáncer a partir del contagio del virus del papiloma humano que se transmite muy a menudo a través de la práctica del sexo oral, la web de Materia ofrece una información precisa y ajustada.

En todo caso, es mejor no frivolizar con este tema. Yo recuerdo que cuando llegó el sida en los ochenta, también pensábamos que era algo que se decía para criminalizar el sexo gay y muchas asociaciones se negaron en un principio a realizar campañas de prevención por esta razón. No nos lo creímos. Pero eran otros tiempos. Las enfermedades de transmisión sexual no son una broma y muchas de ellas son muy serias. El sexo seguro no es de ahora ni se refiere sólo al VIH. Pero respecto al cáncer de garganta o boca y al VPH, parece que por ahora no hay que cambiar hábitos ni preocuparse en exceso. Álvaro Vives, responsable del departamento de infecciones de transmisión sexual de la Fundación Puigvert de Barcelona dice:  “No está nada claro cómo llega el virus allí (a la garganta). Asegurar que es a través del sexo oral es una animalada”. Y de hecho, considera que el sexo oral “es el más seguro, en especial el cunnilingus”. Así que tan sólo hay que tomar precauciones adecuadas al nivel de riesgo. Una de estas precauciones, ya lo sabemos, es el uso de preservativos. Y acompañando a la visibilización del cunnilingus estos días hemos podido ver en la televisión algo hasta ahora invisible, preservativos femeninos. Es verdad que yo no soy muy partidaria de ellos ya que creo que el nivel de riesgo es perfectamente asumible, pero eso es una decisión personal y, además, depende de muchos otros factores. En todo caso, y para variar un poco, ahí ha estado el cunnilingus durante unos días, en ‘prime time’ y eso sí me parece buena cosa.

Fuente:Pikaramagazine.com

1a foto: Steve Rhodes

2a foto: Cómeme./ Anjelkaido

FLORES, MASTURBANDO, PRIMAVERA SANGRE ALTERA.

Part one: algo sobre los orígenes

¡Fíjate qué sorpresa!

Hasta ahora sólo sabíamos que mayo era el mes de las flores, la alegría de la primavera, los primeros rayitos de sol y el publicitado mes del día de la madre. Y, mira tú por dónde, nos encontramos con un nuevo (y mucho más emocionante que los anteriores) evento para celebrar estos días de entretiempo sutilmente soleados y achuchables. En 1995 mayo fue designado como el mes nacional de la masturbación en EEUU. Dicho evento se instauró en San Francisco. Comprobamos con agrado que en algunos lugares de Estados Unidos se concentran personas de mente abierta, para estimular esta ancestral práctica y demostrar sus beneficios científicamente comprobados.

Joycelyn Elders, primera doctora afroamericana nombrada Cirujana General de EUA, habló sobre la masturbación diciendo que “es algo propio de la sexualidad humana que debería ser enseñado” y tal comentario le costó el puesto. Como represalia por esta injusta y ridícula decisión una compañía estadounidense, Good Vibrations, dedicada a la fabricación de juguetes sexuales y la difusión de educación progresista sobre la sexualidad decidió dedicar el mes de mayo al intento de normalización de esta actividad, financiando estudios y organizando conferencias que ayuden a desmitificar mitos y tabúes originados en torno a esta práctica.

Ahora personas como Betty Dodson se han convertido en modernos paladines de la masturbación, intentando mostrar a las mujeres, y a cualquier hombre curioso que quiera ponerse en la piel de otra y saber qué siente respecto a ese tema y de dónde pueden venir los potenciales complejos, que perder el miedo a masturbarse, conocer su anatomía y apartar la vergüenza pueden suponer un interesante y agradable viaje de autodescubrimiento.


Part two: típicos tópicos y algunas evidencias

A lo largo de los tiempos, en diversas sociedades, se ha dotado a esta relajante práctica de connotaciones negativas, inmorales e impúdicas. Motivos religiosos, históricos y/o culturales confinaron esta actividad en el rincón de la vergüenza. Nos preguntamos expectantes de dónde vendrían tan engañosas afirmaciones. Pero ahora eso no importa demasiado. Concentrémonos en la destrucción de tan perniciosos mitos.

Algunas de las falacias que circulan en torno a la masturbación son tan absurdas como las siguientes:

  • Es una sexualidad “infantil” que ha de abandonarse en la edad adulta.
  • Es un sustituto pobre de lo “realmente importante”, el coito.
  • Es una actividad compulsiva.
  • El deseo de masturbarse desaparece cuando se tiene pareja.
  • Es perniciosa tanto a nivel físico como mental y emocional.
  • Es algo para hacer en soledad, no para compartir.
  • El sexo es algo para dar a los demás, por tanto la masturbación es egoísta.
  • Sólo se masturba la gente aislada, inadecuada o solitaria.
  • Los hombres se masturban, pero las mujeres no lo necesitan ni sienten ese deseo.

¡Toma ya! Me va urgiendo la necesidad de empezar con el desmontaje de tan “sabias” y lustrosas reflexiones. Amén de practicar tan gratificante arte. Demos gracias al Señor, a la Señora, a la Ciencia o a todos ellos juntos. Nuestros ojos pueden leer, nuestros oídos escuchar y todo el cuerpo experimentar las inmensas ventajas que este divertido autoconocimiento proporciona:

  • Liberación de endorfinas (neurotransmisor de la felicidad y tranquilidad) que induce a una sensación general de bienestar físico y mental.
  • Alivio del estrés. Es una estupenda actividad para liberar tensiones.
  • Autoconocimiento mental, físico y sensorial. ¿No es fantástico explorar recónditos rincones de la anatomía, imaginar y disfrutar de las reacciones que nos proporciona?
  • En el hombre protege el sistema inmunológico y reduce el riesgo de cáncer de próstata.
  • En la mujer combate la tensión premenstrual y mitiga considerablemente los dolores menstruales.
  • Experiencias, ideas y juegos que compartir en pareja.

 

Algunas leyendas (a veces realidades) urbanas dicen que esta autocomplacencia física no es un tema del que se hable públicamente por el prejuicio y la vergüenza. Poco a poco se va desmitificando la cuestión, desechando el pensamiento de que quien se masturba es un enfermo/a o un/a demente o que es una actividad vergonzosa que “puede/debe practicarse en privado pero no mentarla o conversar sobre ello de forma  normal en público”. Seguimos pensando que si una mujer comenta sus hábitos masturbatorios puede ser tachada, cuanto menos, de promiscua. Incluso en el sector masculino, en el que tanto viste fanfarronear sobre proezas sexuales, se habla poco sobre ello. Para algunos es algo que sólo se hace si no se tiene pareja, para otros con pareja pero “a escondidas”. Y los más intrépidos/as y aventureros/as gustan de compartir esta práctica con su compañero/a de juegos. Para mí, la mejor opción sin  duda.

Part Three: masturbarse es gratificante, relajante y divertido

Aún me rechinan los dientes pensando en esos momentos en los que oigo sandeces tales como que la masturbación es una actividad para adolescentes (realmente la he oído), que tocarse a si mismo es algo triste a la par que asqueroso o que está bien cuando tu partenaire no está presente, pero que es humillante hacerlo delante de, porque eso es “indicativo” de que no le/la satisfaces lo suficiente. Cuando leo, pienso o escucho ese tipo de sentencias me pregunto en qué momento se detuvo la evolución. ¿No existirá un proceso de maduración, apertura y originalidad mental pareja a la física? Parece que no, o que esa lotería no le ha tocado a todo el mundo (igual va a ser eso, que son pocos los elegidos/as en el arte de la experimentación, destreza e imaginación sexual).

 

La masturbación  no es humillante, ni implica la insatisfacción de la pareja, ni es un acto sucio, ni culpabilizador. Es una actividad gratificante y placentera, ejecutable en solitario y/o en compañía. Activa ocultos resortes del placer, conduce al autoconocimiento y libera la tensión. Pocos/as parecen entender, mucho menos disfrutar y comprobar, que el sexo es más estimulante y divertido si lo más largo/grande del cuerpo es el cerebro y su desarrollo: más capacidad e imaginación para guiar manos, dedos y pensamientos a esos lugares que activan los sensores del placer.

En cuanto a la mecánica o procedimiento de la actividad es, en principio, muy simple. Hacer acopio de cierta dosis de interiorización. Visualización de los órganos genitales, reconciliarse con ellos es un bonito punto de partida. Si los chicos están encantados con sus palitroques, ¿por qué no nosotras? Dejar rodar los dedos y manos hasta nuestras zonas más íntimas. Vale, no vamos a ponernos modositas ahora. Hasta el coño, el parrús, el chocho o como queráis llamarlo. Empezar acariciando y explorando el clítoris (una parte del cuerpo cuya función es la de proporcionar placer. ¡Toma ya!) lentamente con los dedos, previamente un poco lubricados, centrándose en la inmensa variedad se sensaciones agradables que proporciona, cosquillitas, pequeñas descargas que hacen que los músculos del cuerpo comiencen a tensarse. Caricias y más caricias en la vulva, en los labios, pellizquitos, aumento y disminución esporádica de la intensidad y la presión, pequeñas torturas. Sólo la imaginación y el deleite marcan los límites. Se trata de amplificar el espectro de sensaciones, de tocar y volver a tocar. Y olvidarse y erradicar, de una vez por todas, el ridículo sentimiento de culpa. Dedos curiosos que ruedan y pasean por doquier y nos encanta. ¿La meta es el orgasmo? ¿De verdad? ¿Otra cosa más que nos han vendido, “si no hay orgasmo algo va mal”? ¡Cuánto por desaprender!

Aprendemos a explorar nuestro cuerpo, a conocer lo que nos da placer y lo que no, a relajarnos y liberar la tensión. Y ya puestas a certificar ¿por qué no variar incluso la posición?, ¿desnudas?, ¿vestidas?, ¿y qué tal un jueguecito experimental con la presión del chorro en la ducha? Y dando una nueva vuelta de tuerca a la osadía, perversidad y la capacidad de “escandalizar” al contrario, masturbarnos en pareja. Dar a conocer por medio de susurros, respiración o gemidos que ESO nos GUSTA. ¿Por qué no mirar mientras el/la acompañante se masturba o que nos mire mientras lo hacemos nosotras¿. O masturbar nosotros/as, o que nos masturben. Esos dedos mágicos, esa mente insaciable, los músculos tensos, la espalda arqueada. Aumentamos poco a poco el repertorio de conductas agradables.

Y finalmente hemos llegado a la conclusión de que masturbarse es excitante. También es un proceso en ocasiones lento y gradual (no hay prisa, ¿no?), nos gusta, nos relaja, aumenta el nivel de endorfinas y ayuda a configurar nuestra autoestima. Si sabemos lo que nos complace, conocemos nuestra propia geografía, lo aceptamos y disponemos de ello a placer ¿no es eso algo tremendamente excitante que hace que nos brillen los ojos y sonriamos de forma traviesa sólo con recordarlo? Pues sí. Y cualquier signo de bienestar interior se refleja externamente en forma de felicidad. ¿Qué puede tener eso de culpabilizador? ¿Qué está bien y qué mal en su práctica a nivel meramente mecánico? No hay reglas, ni horarios, ni trabas ni imposiciones. El límite lo determina la complacencia. Experimentar o no lo marca la necesidad y el gusto del consumidor/a. Una cosa sí que sí. Culpas cero. No es sucio ni  vergonzante, por mucho que reaccionarios, retrógrados o remilgados nos intenten convencer de lo contrario. Porfa, porfa, porfa, no vamos a dejarnos manipular hasta ese punto.

 

Hemos repetido hasta la saciedad esas palabras: culpa, humillación, sucio. Ninguna de estas ideas es asociable a tal práctica. Ni a una situación de sexo consentido. Erradiquémoslo de una vez. Consideremos la autocomplacencia y la actividad sexual en general como prácticas lúdicas, emocionantes y divertidas. Nos haremos un favor y tal vez poco a poco eliminemos las estupideces en torno a estos ámbitos. Y ya, puestas/os a pedir, ¿qué tal estaría buscar una nueva palabra que la designe? Mas-turbación no sé yo si no resulta un poco castrante. Practicarla no es algo que turbe, más bien al contrario, nos calma o serena. Al menos yo no me siento mal cuando la practico, ni me avergüenza, ni me incomoda. Me lleva más bien al otro extremo ¿y a vosotros/as? Por descontado decir finalmente que esta calmante actividad sobre la que hemos platicado es absolutamente extrapolable a cualquier otro periodo de año. Es más, es un MUST.  I like it.

Fuente: Normajeanmagazine.com