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1 de diciembre: Día Mundial de la lucha contra el SIDA

«En este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, exhorto a los dirigentes de todo el mundo a unirse en pro de nuestra causa común. Ya hemos comenzado a dar un giro a la situación y nos hemos fijado un objetivo audaz. Acabemos con el SIDA, todos juntos, antes de 2030.»

— Secretario General Ban Ki-moon

 

La celebración del Día Mundial de la lucha contra el SIDA es una oportunidad para convertir a las personas en nuestra prioridad y cerrar la brecha en el acceso a los tratamientos y servicios.

Acabar con la epidemia del sida para el año 2030 es posible, pero sólo si logramos que todas las personas, en todos los lugares del mundo, tengan acceso a los servicios que precisan: prevención, tratamiento, atención y apoyo.

  • Cerremos la brecha en las pruebas diagnósticas de VIH, para que 19 millones de personas que desconocen su estado serológico positivo puedan finalmente acceder a servicios de apoyo.
  • Cerremos la brecha en el acceso al tratamiento contra el VIH, para que 35 millones de personas que viven con el virus dispongan de medicamentos que salvan vidas.
  • Cerremos la brecha en el acceso de los niños a las medicinas, para que todos los menores que viven con el VIH reciban el tratamiento correspondiente. Tan solo un 24% tiene acceso actualmente.
  • Cerremos la brecha en el acceso a los servicios, para que todas las personas puedan formar parte de la solución a este problema.
¿Cómo puedes ayudar a cerrar la brecha?

Cierra la brecha en el test diagnóstico: Hazte la prueba del VIH y conoce tu situación.

Cierra la brecha en cuanto a la ubicación: Descubre dónde se manifiestan estas desigualdades en tu ciudad o país.

Cierra la brecha en la educación: Participa y ofrece tu apoyo a las organizaciones locales de lucha contra el sida.

Cierra la brecha en la financiación: Haz donaciones a organizaciones de lucha contra el sida.


La meta recogida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativa a la reducción de la epidemia del sida se ha alcanzado antes de la fecha límite fijada, el año 2015. Pero la carrera continúa para lograr el acceso universal al tratamiento del VIH.

10 objetivos para 2015

  • Reducir a la mitad la transmisión sexual del VIH, sobre todo entre jóvenes, homosexuales y trabajadores sexuales.
  • Eliminar la transmisión vertical del virus del VIH y reducir a la mitad el número de muertes maternas relacionadas con esta enfermedad.
  • Prevenir todos los casos de infección entre jóvenes drogadictos.
  • Acceso universal al tratamiento antirretroviral a todas las personas seropositivas que reúnan las condiciones necesarias para recibirlo.
  • Reducir a la mitad el número de muertes causadas por la tuberculosis entre las personas seropositivas.
  • Garantizar que todas las personas y los hogares afectados por el VIH sean tenidos en cuenta en las estrategias nacionales de protección social y tengan acceso a los servicios básicos de asistencia y apoyo.
  • Reducir a la mitad el número de países con legislación y prácticas punitivas en materia de la transmisión del VIH, prostitución, consumo de drogas u homosexualidad, que obstaculizan las respuestas efectivas.
  • Reducir a la mitad el número de países que aplican restricciones a la entrada, la estancia o la residencia de personas seropositivas.
  • Abordar las necesidades específicas de las mujeres y las niñas en materia de VIH en al menos la mitad de las respuestas nacionales.
  • Alcanzar la tolerancia cero frente a la violencia de género.

Fuente: un.org

Casi un tercio de lxs españolxs mantiene prejuicios frente a las personas seropositivas

  • Un 29% no estaría cómodx si le atendiera un/a dependientx seropositivx

  • Un 14,9% piensa que el VIH puede transmitirse por los estornudos

Es de suponer que pocas personas en sus cabales reconocerían tener prejuicios frente a las personas portadoras del virus de la  inmunodeficiencia humana (VIH). Sin embargo, un estudio que acaba de publicarse en la revista AIDS Care desvela que casi una tercera parte de lxs españolxs preferiría evitar el contacto con personas seropositivas en alguna de estas tres situaciones: como compañerx de clase de su hijx, compañerx de trabajo o empleadx en una tienda a la que acude con frecuencia.

El objetivo principal del trabajo, llevado a cabo por investigadorxs de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA), no es hacer una radiografía de la situación del estigma en España, sino comparar éste con el registrado en 2008. Así, lxs autorxs llevaron a cabo dos encuestas a más de 1.600 participantes, separadas temporalmente en cuatro años.

Aunque las cifras han mejorado en los cuatro años que distan entre las dos encuestas, se observa que, por ejemplo, un 49,5% de los españoles estaría incómodo si un compañero de colegio de su hijo fuera seropositivo, un 39% se sentiría así si estuviera infectado por VIH un compañero de trabajo y un 29% no estaría cómodo con un dependiente de una tienda que presentara la infección.

“Los datos que manejamos y el descenso pequeño en algunas de las variables nos hacen temer que la tendencia pueda ser creciente“, explica a EL MUNDO María José Fuster, profesora de la UNED y autora principal del estudio, que achaca su predicción a la “falta de financiación de ONG encargadas hasta ahora de hacer campañas de prevención y divulgación sobre la infección”.

Otras variables de la encuesta hablan del conocimiento científico en torno a la transmisión de la enfermedad y son precisamente estas las que menos han cambiado a lo largo de los cuatro años. Así, aunque el porcentaje de personas que tiene creencias incorrectas sigue siendo menor del 20% en la mayoría de los casos, apenas varía dos puntos entre 2008 y 2012. Por ejemplo, en el primer año un 15,1% de los encuestados declaraba pensar que el VIH se transmitía compartiendo un vaso y un 13,9% lo seguía creyendo cuatro años después, a pesar de la avalancha de datos científicos que desmienten esta posibilidad.

Algo similar ocurre con la creencia de que la infección puede transmitirse sentándose en los mismos sanitarios que una persona seropositiva, algo que apoyaba un 17,3% de la población en 2008 y un 13,9% en 2012. La tercera variable de este campo apenas se mantiene estable en las dos encuestas y es la que se refiere a la creencia de que el VIH se trasmite a través de estornudos, algo que pensaba y piensa que puede suceder un 14,9% de la población.

“Si extrapolamos estas cifras a la población general, salen millones de personas”, reflexiona Fuster.

La principal autora del trabajo considera que las mejoras observadas podrían deberse a las diferentes políticas públicas en prevención de VIH que en los últimos años han disminuido considerablemente. De hecho, Fuster ni siquiera sabe si contará con financiación para llevar a cabo una encuesta similar dentro de dos años, ya que las ayudas públicas por las que se financiaron las dos anteriores no se han convocado en el último año. “Si no, intentaremos conseguirla a través de los patrocinadores privados de SEISIDA”, explica.

Fuente: http://www.elmundo.es

Más dificultades en el acceso al trabajo para las personas seropositivas

Los derechos básicos de muchos seropositivos siguen siendo vulnerados en espacios como el mundo laboral e incluso las consultas realizadas por estas personas el pasado año en relación con este ámbito aumentaron un 5%.

Así lo constata el informe 2011 del Observatorio de Derechos Humanos y VIH de REDVIH (Red Comunitaria sobre el sida del Estado Español), en el que se reflejan las consultas de las personas portadoras del VIH en España y las situaciones que sufren de vulneración de los derechos humanos.

Según los datos recogidos por el servicio de asesoría jurídica del Observatorio, en 2011 se recibieron 161 consultas, una cifra muy similar a la del año anterior. Y casi un 30%, en concreto un 28%, hacían referencia al empleo y al acceso al mundo laboral.

Los motivos de consulta referían situaciones de despido, violaciones de la confidencialidad del estado serológico, cambios en las condiciones laborales, barreras para optar a puestos de trabajo y negativas a renovar contratos.

Estas consultas ponen de manifiesto, según Héctor Fortuny, del grupo de derechos humanos de REDVIH, que “las personas con VIH, por la discriminación que todavía hoy arrastra la enfermedad, se encuentran ya de entrada con más dificultades para acceder al mundo laboral“.

Por ello, en opinión del portavoz de la organización, “en estos momentos de crisis económica y mayor desprotección social, resulta imprescindible establecer mecanismos que favorezcan la igualdad de oportunidades y la inclusión laboral de personas que viven con VIH”.

Una cuestión que debe abordarse, según esta organización, con el apoyo de todos los actores implicados en el empleo.

Discriminación en otros ámbitos

Otro de los ámbitos en los que estas personas ven vulnerados sus derechos y que ha experimentado un aumento sustancial en el número de consultas hasta llegar al 13% del total (en 2010 fue un 9%) es el que hace referencia a los servicios de seguros.

Joan Bertran de Bes, coordinador del informe, asegura que en estos momentos las compañías “no permiten contratar un seguro de vida a personas con VIH y de igual forma ocurre con las pólizas anexas a préstamos bancarios e hipotecas. Esto significa una discriminación clara hacia las personas que viven con VIH en nuestro país ya que los datos epidemiológicos actuales sitúan la esperanza de vida de las personas con VIH en España cerca de la de la población media, lo cual no justifica que el VIH siga siendo un factor excluyente de los servicios de seguros”.

Otras consultas estuvieron relacionadas con la atención Sanitaria (20%), la Administración (11%), el rechazo en la vida cotidiana (11%) o el disfrute de Servicios de bienestar social (6%).

La media de edad de las personas atendidas fue de 38 años, el 38% de las cuales eran mujeres y el 62% hombres, con un 14% de población inmigrante.

La organización ha incidido en los avances que se han conseguido en la respuesta a la enfermedad, pero también ha hecho hincapié en que pueden peligrar por el actual contexto económico.

Publicado en: elmundo.es