Entrega kit erótico y nuevo ganador!

Y por fin, el pasado martes día 9, además de realizar 3 actividades preventivas (Estamos preparando vídeo de las mismas!!) en la Universidad de Vic, hicimos lo entrega de la panera/kit erótico entre risas y buen rollo!!

Aquí tenéis a la flamante ganadora del kit del sorteo realizado durante la actividad preventiva del día 2 de mayo (que casualmente, es una de las estudiantes del curso!).

Y hay que decir que ya tenemos ganador del segundo kit erótico de las actividades realizadas el mismo día de lo entrega del primero!!

Aquí tenéis las fotos del momento del sorteo; la mano inocente fue la de la ganadora del primero kit!

ENHORABUENA M.M!!!

 

Pronto tendréis más noticias de las actividades realizadas…

Las bebidas energéticas, un peligro para enfermedades cardiacas encubiertas

  • Investigadores de la Universidad de Sidney y el Instituto Centenario de Australia han descubierto que el consumo de bebidas energéticas puede desenmascarar determinados trastornos cardiacos de origen genético como el síndrome QT largo, una anomalía en el sistema de conducción del corazón.

Investigadores de la Universidad de Sidney y el Instituto Centenario de Australia han descubierto que el consumo de bebidas energéticas puede desenmascarar determinados trastornos cardiacos de origen genético como el síndrome QT largo, una anomalía en el sistema de conducción del corazón.

En concreto, según detallan en la revista ‘International Journal of Cardiology’, puede provocar eventos cardiacos graves e incluso paro cardiaco, lo que supone un problema para aquellos pacientes que no saben que tienen este trastorno.

El síndrome QT largo afecta apenas a uno de cada 2.000 individuos y suele provocar latidos cardiacos rápidos e irregulares que pueden dar lugar a la muerte súbita. Y un consumo de las bebidas energéticas puede ser suficiente para causar pequeñas arritmias que pueden poner en riesgo la vida de estos afectados.

Los autores muestran su preocupación por el auge de bebidas como ‘Red Bull’ o ‘Monster’, consumidas por millones de personas y cuyos efectos hemodinámicos en adultos jóvenes sanos ya había sido evaluado en estudios previos, observando un aumento de la presión arterial pero sin cambios en la frecuencia cardiaca.

Sin embargo, éste es el primer estudio diseñado específicamente para probar los efectos que estas bebidas energéticas pueden ocasionar en personas con las mutaciones genéticas involucradas en esta patología rara.

“El potencial riesgo cardiovascular de las bebidas energéticas continúa siendo un importante problema de salud pública”, explicó el investigador principal Christopher Semsarian, uno de los autores del estudio.

Su trabajo fue diseñado para evaluar las respuestas cardiovasculares agudas al consumo de bebidas energéticas en pacientes con síndrome QT largo congénito y descubrir si los efectos cardiovasculares identificados se correlacionan con cambios en los niveles sanguíneos de algunos compuestos de estas bebidas, como la cafeína o la taurina.

Para ello, reclutaron a 24 pacientes de entre 16 y 50 años, de los que más de la mitad presentaban síntomas y estaban en tratamiento con betabloqueantes. La mayoría se habían sometidos a pruebas genéticas y 13 de ellos tenían una mutación documentada como patógena o probablemente patogénica.

DOS LATAS DE ‘RED BULL’ AL DÍA

Los participantes fueron asignados a consumir bebidas energéticas o a formar parte de un grupo control que no podía beberlas. La dieta energética eran dos latas de ‘Red Bull’ sin azúcar, que sumaban 160 miligramos de cafeína y 2.000 de taurina en medio litro. Las bebidas del grupo control no incluían ninguno de estos compuestos.

Los electrocardiogramas y la presión arterial se registraron cada 10 minutos, mientras que se realizaron pruebas de electrocardiograma con promediación de señales y análisis de sangre cada 30 minutos, durante los 90 minutos que duró cada seguimiento.

Los resultados del estudio muestran que tres pacientes (12,5%) presentaron una prolongación QT peligrosa tras el consumo de bebidas energéticas y dos de los tres presentaron aumentos bruscos de la presión arterial. Estos pacientes tenían antecedentes familiares de muerte súbita, y dos de ellos habían experimentado previamente síntomas graves e incluso tenían implantado un desfibrilador cardioversor.

“Hay algunos pacientes que pueden tener un riesgo muy alto, pedimos precaución a la hora de consumir estas bebidas”, según Semsarian.

 

Nota: artículo original publicado en http://www.infosalus.com

Cae el consumo habitual de tabaco y alcohol entre adolescentes

Este informe que compara los resultados de las cuatro ediciones realizadas en España del estudio internacional Health Behaviour in School-aged Children (HBSC), sobre conductas saludables de los jóvenes escolarizados, contiene un apartado centrado en el consumo de tabaco, alcohol y cannabis que permite conocer la frecuencia de consumo de estas sustancias y su evolución. En la edición correspondiente a 2014, participaron 31.058 jóvenes de entre 11 y 18 años, con una distribución equitativa entre chicos y chicas.

Los resultados muestran que, entre 2002 y 2014, el porcentaje de estudiantes que fumaba a diario disminuyó un 63% y en 2014 representaban el 5% de las y los jóvenes escolarizados. A pesar de que la diferencia del consumo entre chicos y chicas también descendió, el porcentaje de chicas que fumaban cada día seguía siendo superior y se observa que a medida que aumentaba la edad, se incrementaba el consumo diario de tabaco. Asimismo, los datos de 2002 indican que la tasa de personas que fumaban a diario era más elevada entre adolescentes que se encontraban en centros públicos y formaban parte de familias con capacidad adquisitiva baja. Sin embargo, las cifras de 2014 muestran niveles similares en función de la titularidad de los centros educativos y la capacidad adquisitiva familiar. La edad media de inicio se situaba entre los 13 y los 14 años, y no se observan diferencias reseñables en función de las diversas variables contempladas. Los datos de evolución ponen de manifiesto el retraso en la edad de inicio, ya que en 2002 el 33% de chicos y chicas adolescentes comenzaban a fumar antes de cumplir los 13 años, mientras que en 2014 esa cifra se situaba en el 21%.

En cuanto al consumo de alcohol, la mayor parte de la población encuestada señalaba que consumía alcohol rara vez o nunca. No obstante, destaca la disminución de la tasa de adolescentes que consumían alcohol al menos una vez a la semana ―un 55% menos entre 2002 y 2014―. El consumo semanal de alcohol era más frecuente entre los chicos (9,5%) que entre las chicas (5,8%), según los datos de 2014. El consumo de bebidas alcohólicas también se incrementaba conforme aumentaba la edad de la población estudiantil, aunque se observa una disminución generalizada en todos los grupos de edad. Por otro lado, en las ediciones de 2010 y 2014 no se perciben las diferencias en el consumo semanal de alcohol según la titularidad del centro educativo y la capacidad adquisitiva de las familias que se observaban en las dos primeras ediciones del estudio. Tal y como sucede con el tabaco, la mayoría de adolescentes comenzaban a beber alcohol entre los 13 y los 14 años. Del mismo modo, los datos presentan una tendencia al retraso de la edad media de inicio de consumo de alcohol, tanto en chicos como en chicas.

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Por su parte, el porcentaje de adolescentes que nunca habían consumido cannabis fue aumentando hasta situarse en un 68% de la población encuestada en 2014. Aunque se observa un descenso progresivo, en este caso se mantuvo la prevalencia del consumo de esta sustancia entre los chicos ―35% frente al 29% en chicas―. Sin embargo, no se observan diferencias de consumo en función de la titularidad de los centros educativos ni la capacidad adquisitiva de las familias.

Por último, cabe mencionar que, de forma complementaria a este estudio, se han publicado dos informes específicos que analizan los estilos de vida y los contextos de desarrollo de los adolescentes adoptados e inmigrantes. Esta desagregación responde al aumento de las adopciones ―sobre todo de las internacionales― y de los movimientos migratorios a finales de los años noventa, que han aumentado la representación de ambos colectivos dentro de la población estudiantil. En el caso del análisis centrado en chicas y chicos adoptados, se observan diferencias en el consumo habitual de tabaco, ya que el porcentaje de jóvenes adoptados que fuman todos los días o al menos una vez a la semana supera al de aquellos que no son adoptados (11,6% frente al 6%, respectivamente). En cuanto a la frecuencia de consumo de bebidas alcohólicas, no existen grandes diferencias, mientras que la tasa de personas adoptadas que han consumido cannabis y otras drogas ilegales durante el último mes resulta superior a la de la población no adoptada. Desde la perspectiva de la juventud inmigrante, los datos reflejan un mayor consumo de tabaco y alcohol entre la población autóctona, siendo las personas inmigrantes de segunda orden las que menor nivel de consumo registran. Sin embargo, los adolescentes inmigrantes de primera orden, es decir, aquellos que han nacido fuera de España representan el grupo que más veces ha consumido sustancias ilegales, excluyendo el cannabis.

Fuente: http://blog.siis.net/