¿Cómo recuperarse de la resaca?

No hay soluciones mágicas ni universales para aliviar el malestar general después de una, o varias, noches de brindis. Sin embargo, unas pautas pueden ayudar a recuperarnos más rápidamente.

Malestar general, dolor de cabeza, sequedad de boca y molestias gástricas. Quien haya vivido una noche, o varias, de brindis, tragos y diversión reconoce estos síntomas que pueden hacernos prometer no volver a tomar una copa nunca más. En general, esa promesa sólo queda en palabras, pero mientras dura la resaca podemos tomar algunas medidas para intentar recuperarnos.Recolección de testimonios de tres especialistas españoles para conocer cómo podemos recuperarnos de la resaca de manera efectiva. Los médicos son: Alberto Borovia, de la Unidad de Toxicología del Hospital de La Paz de Madrid; Enrique Peña, coordinador del grupo de Trabajo de Digestivo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria; y la doctora Marta Martínez del Valle, miembro de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.

La ciencia y la resaca 
¿Qué dice la ciencia sobre la resaca? La doctora Marta Martínez del Valle apunta: “Se conoce como “resaca” el conjunto de síntomas que pueden aparecer tras una ingesta alta o superior a lo que es habitual de alcohol. Los síntomas habituales son la cefalea, siendo una de las causas más frecuentes de cefalea secundaria, diarrea, pérdida de apetito, temblor, fatiga y náuseas. También se pueden presentar alteraciones visuales y cognitivas. Hablamos de resaca cuando se dan al menos dos de estos síntomas con la gravedad suficiente como para impedir a quien las padece el desarrollo de actividades cotidianas. Aunque científicamente aún no es concluyente, parece que es el acetaldehido la molécula que desencadena estos síntomas. Este es la sustancia que se produce tras la actuación sobre el mismo de determinados sistemas enzimáticos implicados en la eliminación del alcohol. También existe evidencia de que otras substancias presentes en la composición de las bebidas alcohólicas podrían influir en que estos síntomas aparezcan o en que sean más intensos”.
Sobre porqué hay personas más propensas que otras a padecer resaca, el doctor Enrique Peña indica que “el alcohol se metaboliza (como todo lo que se ingiere) por el hígado y hay personas cuyo sistema enzimático trabaja más rápidamente que el de otras personas, por lo tanto, unas personas se emborracharán antes y otras más tarde”.

Las personas que se denominan “acetiladores rápidos”, se emborracharán más difícilmente que los “acetiladores lentos”, pues el metabolismo del alcohol sucede de forma más rápida y por lo tanto se inactiva el acetaldehido más rápidamente, convirtiéndose en ácido acético. En el grupo de los acetiladores lentos, encontramos a las mujeres y a las personas añosas, pues el sistema enzimático de la gente mayor es también más lento”.

Recomendaciones 
Para evitar o atenuar la resaca, el doctor Enrique Peña aconseja “ingerir alimentos mientras se bebe, ricos en hidratos de carbono y proteínas y mejor comer antes de iniciar la bebida, para mezclar alimentos y bebida y ayudar a su metabolización más lenta. Beber despacio y con moderación. Evitar bebidas oscuras como tequila, whisky y brandy o coñac. Las bebidas blancas como la ginebra o el vodka parece ser que dejan menos resaca. No mezclar bebidas de distintos tipos”.

La cuestión es cuando uno ya tiene resaca. ¿Cómo combatirla? Peña apunta: lo primero que vamos a tener que hacer es mantener una buena hidratación. Es fundamental. Un buen aporte de agua y jugos o bebidas isotónicas, son adecuadas para recuperar líquidos perdidos. Por otra parte, deberemos evitar tomar ciertas bebidas como las ricas en cafeína, pues es un producto diurético y nos haría perder más liquido”.
¿Hay alimentos que son mejores para la resaca? El Doctor Alberto Borobia considera que “en principio con evidencia científica no hay ningún tipo de alimento que ayude a prevenirla y/o pasarlo, aunque la vitamina B12 ayuda. Todos los alimentos que tengan esta vitamina ayudan a reducir los efectos de la resaca pero no hay nada que tenga una evidencia científica”.
Los alimentos ricos en vitamina B12 son las vísceras como los riñones; también las carnes en general, además de los huevos. Entre los pescados que contienen una mayor cantidad de esta vitamina se pueden destacar las sardinas, el atún, y las almejas. La vitamina B12 es de gran importancia para el metabolismo y el mantenimiento de los glóbulos rojos, entre otros.

Preguntas frecuentes

1.    ¿Es bueno tomar antiácidos?
Dr. Borobia: “Si una ingesta aguda importante puede producir microerosiones, la toma de antiácidos puede mejorar esa sintomatología.”

2.    ¿Beber agua ayuda?
Dr. Borobia: “Beber agua en principio podría aumentar la absorción del alcohol, por lo tanto tampoco es bueno. Pero si bebés agua mientras tanto y te llenas el estómago de agua y no de alcohol acabas bebiendo menos alcohol”.

3.    ¿El ibuprofeno y otros antiinflamatorios van bien?
Dr. Borobia: “Como son muchos mecanismos los que condicionan el estado de la resaca, el manejo es puramente sintomático y si te duele la cabeza y te tomas un analgésico lógicamente te va a reducir el dolor de cabeza. También es verdad que si tomas ibuprofeno y tienes microerosiones estomacales por el alcohol se puede agravar esa sintomatología. Es decir que muy bueno tampoco es”.

4.    ¿Algún medio infalible contra la resaca?
Dr. Borobia: “No existe. El consumo agudo de alcohol produce hipoglucemia y para combatirlo hay que consumir glucosa, fructosa o hidratos de carbono, porque se transforman posteriormente en glucosa. El organismo tiene mecanismo de defensa y de ahí que haya personas que tengan ganas de ingerir hidratos de carbono”.
Si bien es importante recordar que durante las fiestas no se termina el mundo y no es imprescindible tomar y comer todo lo que se dispone frente a nuestros ojos, hay que tener presente que recuperarse de la resaca puede tomar, al menos, un día.

 

 

Fuente: ellitoral.com

¿Por qué al ser humano le atrae tanto el viaje psicodélico?

El deseo innato de drogarse va más allá de la recompensa inmediata que ofrecen sustancias como la heroína o la cocaína. La inclinación por los viajes psicodélicos ha tenido una razón más profunda y evolutiva, basada en la disolución de los límites individuales y la necesidad de trascendencia.

Es fácil explicar el atractivo que pueden tener algunas drogas como la heroína o la cocaína, porque estimulan directamente los centros de recompensa del cerebro. Lo que es menos fácil es explicar el atractivo de drogas psicodélicas, como el LSD  o la psilocibina , que producen estados alterados de conciencia. Después de todo no hay razones obvias de por qué los patrones inusuales de pensamiento y percepción –síntomas típicos de envenenamiento o enfermedad– deberían ser atractivos. Y aun así las personas no sólo pagan dinero por estas experiencias, sino que también corren el riesgo de ser arrestados por hacerlo. ¿Por qué es esto?

Una respuesta es que estas drogas ofrecen caminos cortos hacia experiencias trascendentales y religiosasque jugaron un rol importante en la evolución humana. La lógica detrás de esta idea hace más clara la mirada hacia cómo la cultura humana se formó por las ideas religiosas.

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Por algún tiempo los antropólogos han argumentado que los personas religiosas son más cooperadoras que las no religiosas. Para los grupos pequeños, el efecto de la religión es desdeñable o incluso negativa. Sin embargo, a medida que el grupo crece, parece ser que la religión juega un rol cada vez más importante en la creación de lazos entre extraños. De hecho, cierto estudio erudito sugiere que la emergencia de las primeras ciudades-estado en el Medio Oriente, hace unos 12.000 años, fue posible por la creencia en“Grandes Dioses” , quienes supuestamente vigilaban y guiaban todas las acciones y asuntos humanos.

¿Por qué las religiones hacen a las personas más cooperadoras? Por un lado, la creencia de que un agente invisible y moral está siempre mirándonos, nos hace menos propensos a romper las reglas por una ganancia personal. Este efecto de vigilancia es bien poderoso en la construcción de costumbres cooperativas y ha habido estudios  que lo demuestran.

Por otro lado, la religión conecta a las personas con una realidad más grande que la de cada uno. Esta idea puede ser el grupo social al que uno pertenece, puede ser la vida después de la muerte o incluso el cosmos como un todo. La conexión es importante porque hace que las personas quieran cooperar aun cuando los beneficios de esto no sean inmediatos. Si creo que soy uno/a con mi tribu, mi iglesia o el universo mismo, es más fácil aceptar que otros se beneficien de mi arduo trabajo en el mundo.

Probablemente es este segundo aspecto de la cooperación religiosa lo que explica nuestra inclinación hacia las drogas psicodélicas. Al estimular los efectos de la trascendencia religiosa, imitan estados mentales que solían jugar un rol evolutivamente valioso en hacer posible la cooperación entre humanos –y con esto, asegurar la permanencia de la especie. Esto no significa que los humanos hayamos evolucionado para tomar drogas psicodélicas, pero sí significa que el uso de ellas  se puede explicar, en términos evolutivos, como un truco que permite alcanzar estados de trascendencia más rápidamente.

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Los sistemas legales no pueden cambiar la naturaleza humana

Si esta historia es cierta, ¿cuáles son sus implicaciones? Una de ellas es que el uso de drogas psicodélicas, en principio no es diferente de prácticas como cantar en coros, ayunar, rezar y meditar; actividades que las religiones practican para llegar a estados alterados de conciencia. Los puristas podrían objetar el uso de drogas porque carece de la disciplina espiritual de tales prácticas. Esto puede ser cierto, pero uno fácilmente podría argumentar que comprar un automóvil carece de la disciplina práctica de construir un motor de combustión interna a partir de la materia prima. Y en cualquier caso, hay muchas religiones que usan sustancias psicoactivas en sus ceremonias.

Una segunda implicación es que las drogas psicodélicas pueden jugar un rol positivo en mejorar la actitud mental. En este momento ya existen resultados  prometedores en lo que concierne a los efectos de los psicodélicos en las personas con depresión y los enfermos terminales. Aunque esto no es garantía de que tales resultados sean beneficiosos para todos, sí ofrece una base para pensar que hay una parte de la población para quienes las drogas psicodélicas pueden tener efectos valiosos.

Es muy probable que la prohibición a las drogas psicodélicas sea contraproducente. Tal como prohibir el sexo no detiene el deseo sexual, penalizar las drogas psicodélicas no ayuda en nada a cambiar la necesidad innata por experiencias trascendentales. Un enfoque sensato sería crear un marco legal que permita a las personas usar drogas psicodélicas al mismo tiempo que minimizar los posibles daños. El hecho es que no hay un sistema legal que hasta ahora haya tenido éxito en el intento de cambiar la naturaleza humana y no hay razón para pensar que, prohibiendo las drogas psicodélicas, las cosas van a ser diferentes.

Por The ConversationJames Carney , académico en psicología de la Universidad de Lancaster. Texto publicado en IFLScience

Traducción, CCV, El Ciudadano

Fuente: lasdrogas.info

Fuente original: elciudadano.cl

Fumar en la puerta del bar también perjudica a los que están dentro

Epidemiólogos reclaman una regulación también en los espacios abiertos.

Fumar en la puerta del bar también perjudica a los que están dentro

El humo del tabaco se cuela dentro de bares y restaurantes independientemente de que la puerta esté abierta o cerrada (Westend61 / Getty)

La concentración de nicotina en interiores depende del número de fumadores que haya en la entrada de un local. El humo del tabaco se cuela dentro de bares y restaurantes independientemente de que la puerta esté abierta o cerrada, tal y como concluye el estudio HATLAS (humo ambiental del tabaco en lugares abiertos y semiabiertos).

Según los datos recogidos en establecimientos de Barcelona, dentro la concentración media del humo de segunda mano (nicotina en fase vapor) es de 0,65 microgramos por m3. En cambio el valor medio es inferior en la puerta de unos 0,41 microgramos por m3, al encontrarse al aire libre.

Además los niveles varían en función del número de personas que se reúnan en la puerta a fumarse un cigarrillo. Cuando hay de tres a cinco fumadores la concentración es de 0,46 microgramos por m3. A la que se reúnen más de cinco el resultado sube hasta 1,13 microgramos por m3.

“Los fumadores se han desplazado de dentro de los bares y restaurantes a la puerta o las terrazas pero aún hay niveles detectables no despreciables de nicotina”, comenta Esteve Fernández, director de la unidad de tabaquismo del Institut Català d’Oncologia (ICO) y líder del estudio, publicado en la revista Environmental Research.

La exposición al humo de segunda mano se asocia con problemas de salud como los respiratorios, cardiovasculares y el cáncer de pulmón.

Las terrazas, también

En las terrazas la situación es similar, donde la concentración media de nicotina es de 0,54 microgramos por m3, aunque la variable se incrementa a 0,60 microgramos por m3 cuando se percibe el olor a tabaco.

El tipo de cercado y el número de fumadores, y en menor medida la estación del año, son los principales factores que determinan la concentración de nicotina en una terraza

El tipo de cercado y el número de fumadores, y en menor medida la estación del año, son los principales factores que determinan la concentración de nicotina en una terraza (Eva Katalin Kondoros / Getty)

El tipo de cercado y el número de fumadores, y en menor medida la estación del año, son los principales factores que determinan la concentración de nicotina, recuerda Marcela Fu, primera autora del estudio e investigadora del ICO.

En el caso de las terrazas cerradas –con más de dos paredes– los niveles son de 0,72 microgramos por m3 y aumentan hasta 1,24 si hay más de 6 fumadores a la redonda o alguien no para de echar humo durante 20 minutos.

Peor una calle peatonal con terrazas, que una con tráfico

La calidad del aire es peor en una zona peatonal frecuentada por fumadores que la de otra con mucho tráfico, al menos el fin de semana por la tarde, según un artículo publicado este mes en European Respiratory Journal.

“La contribución del humo de segunda mano a la contaminación ambiental todavía no se había comparado con el tráfico”, comenta el equipo de investigación del Instituto del Cáncer de Milán (Italia) y autor del estudio.

Turistas comiendo en terrazas del casco antiguo de Milán (Italia)

Turistas comiendo en terrazas del casco antiguo de Milán (Italia) (Gary Yeowell / Getty)

Los científicos compararon el nivel de humo de segundo mano en dos calles de similares condiciones arquitectónicas, pero una de ellas peatonal y con terrazas del casco antiguo de Milán (Via Fiorichiari) y la otra con tráfico (Via Pontaccio).

La calle peatonal, como muchas de otras de ciudades históricas europeas, es estrecha y está bordeada por edificios altos. Esta característica arquitectónica crea los llamados “cañones urbanos”, donde se concentran grandes cantidades de humo de tabaco.

En este caso la concentración de nicotina es de 15,2 microgramos por m3 en horario de ocupación de terrazas de cafeterías y restaurantes. En cambio, la calle donde se concentra el tráfico hay 8,9 15,2 microgramos por m3.

Regulación de los espacios abiertos

Los autores de ambos estudio reclaman una regulación del consumo de tabaco, también en espacios abiertos. En muchas ciudades estadounidenses ya pasa, como Nueva York y California, donde está prohibido fumar en los parques, entradas de edificios (a una distancia de entre cuatro y diez metros), paradas de autobús y terrazas. En Japón, incluso hay calles donde está prohibido fumar.

“La desnormalización del tabaco es muy importante –destaca Fernández–. Cuando continuamos viendo fumadores en la puerta de oficinas, una biblioteca o una facultad el tabaco no acaba de desaparecer del entorno”. En España la ley 42/100 solo prohíbe fumar en el exterior de los centros sanitarios y educativos, y parques infantiles.

Fuente: lavanguardia.com