La OMS y otros organismos internacionales condenan la esterilización forzada de personas transexuales e intersexuales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) condena de forma contundente la esterilización forzada de personas transexuales e intersexuales en un documento que señala las líneas maestras de lo que es admisible o no por lo que a este procedimiento quirúrgico se refiere. Además de la OMS, el documento lleva la firma de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ONU Mujeres, ONUSIDA, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas e Unicef.

El documento, “Eliminating forced, coercive and otherwise involuntary sterilization. An interagency statement” (que puedes descargar aquí) hace un repaso de las diversas situaciones en las que en algún momento de la historia reciente se ha producido la esterilización forzada: mujeres con VIH, mujeres pertenecientes a minorías étnicas y/o indígenas, personas discapacitadas… El posicionamiento incide en que en ningún caso este tipo de intervenciones, sin duda útiles como método anticonceptivo, pueden ser llevados a cabo contra la voluntad de las personas, en ausencia de un consentimiento libre e informado o en el contexto de programas impuestos a la fuerza por los gobiernos. En este sentido, la OMS y el resto de organizaciones señalan que la esterilización forzada es una violación a los derechos humanos fundamentales.

Por lo que se refiere a las personas transexuales e intersexuales, el documento subraya como en numerosos países se las obliga a procedimientos quirúrgicos que conllevan directa o indirectamente la pérdida de la capacidad reproductiva. Ello ocurre como requisito previo a ver reconocida legalmente la identidad de género (personas transexuales) o con el objetivo estético de asignar a una persona intersexual un sexo “normalizado” a edades muy tempranas sin esperar a que sea ella misma la que decida si desea someterse a este tipo de cirugía y en qué sentido. Según la OMS, obligar a someterse a este tipo de procedimientos atenta contra los derechos de las personas y puede ser en sí mismo una causa que perpetúa la discriminación. El documento pide que todas aquellas legislaciones que obligan a este tipo de procedimientos sean revisadas.

Por lo que se refiere a aquellas intervenciones que no se realicen con un objetivo estético o de apariencia física sino por motivos de salud, sobre todo en el caso de los menores intersexuales, el documento advierte que en numerosas ocasiones se proponen en base a una evidencia científica débil y sin discutir soluciones alternativas que mantendrían intacta la capacidad reproductiva. En este sentido, la OMS hace un llamamiento a reforzar el proceso de consentimiento informado, intentando en todo momento retrasar procedimientos quirúrgicos irreversibles hasta una edad en la que la persona es lo suficientemente madura como para participar de forma razonada en el proceso de toma de decisiones. El documento también hace un llamamiento a que los profesionales de la salud sean adecuadamente formados en diversidad sexual.

Procedimientos habituales, también en países desarrollados

Recomendaciones muy importantes que esperemos sean asumidas cuanto antes por los estados. Y es que este tipo de procedimientos siguen por desgracia a la orden del día en numerosos países, entre ellos muchos desarrollados. Suecia, por ejemplo, no eliminó hasta hace poco más de un año la esterilización de las personas transexuales como requisito previo a ver reconocida su identidad, y fue gracias a un pronunciamiento judicial. Francia, por mencionar otro ejemplo aún más cercano, carece de una legislación específica que regule la modificación registral sin necesidad de someterse a cirugía de reasignación, por lo que la decisión debe pasar a la fuerza por las manos de un juez.

En España, aunque la situación es mucho más favorable, la ley 3/2007 hace necesario todavía un diagnóstico de “disforia de género” y exige (aunque con excepciones) dos años de tratamiento hormonal. Un marco legislativo que debería ser actualizado para acercarse, por ejemplo, al modelo de Argentina, que en 2012 aprobó una avanzada ley de identidad de género que permite la rectificación registral sin obligación de acreditar intervención quirúrgica alguna ni terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

Por lo que se refiere a la intersexualidad, la situación jurídica es ambigua y en la mayoría de los casos se siguen tomando decisiones basadas en planteamientos médicos tradicionales. Hace menos de un mes, de hecho, El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Nils Muižnieks, urgía a los gobiernos a revisar la legislación y las prácticas médicas para proteger a los ciudadanos intersexuales. Muižnieks calificaba las intervenciones practicadas en bebés con intencionalidad estética de “traumáticas y humillantes” y las criticaba precisamente por realizarse sin el consentimiento de la propia persona. “El sexo asignado a un bebé puede no corresponder con su identidad futura y la cirugía no respeta su derecho de autodeterminación y su integridad psíquica”, explicaba.

 

Fuente: http://www.dosmanzanas.com

La memorización y la “burocracia del aprobado”

EL MÉTODO DE ESTUDIO XI

Asunto delicado el de la memorización, objeto de continuos malentendidos y controversias. Para empezar, solo esa docena de palabras quizá haya suscitado alguna suspicacia. ¡Qué le vamos a hacer! Vivimos en un mundo complejo que huye de lo complejo y luego corre a refugiarse bajo el paraguas de la lógica binaria (bueno / malo, sí / no, a favor / en contra). Así que, como esta es una serie sobre el método de estudio, imaginemos que fuera posible quitar de en medio las etiquetas de progresista o retrógrado, que en materia educativa solemos aplicar, con su buena dosis de veneno, en cuanto sale el tema de la memorización como materialización del aprendizaje. Y vayamos al grano.

Para quienes no tenemos una memorable capacidad retentiva, expresándolo de forma simplificada hay dos maneras de memorizar: a fondo (de forma comprensiva, relacionada y, por lo tanto, sólida, estable) y superficialmente (sin comprender bien, casi sin relacionar y, por lo tanto, de forma precaria y esquiva). Ni que decir tiene que a todos los estudiantes les gustaría memorizar de forma comprensiva en lugar de quedarse con las ideas por los pelos. Pero una cosa es que les guste y otra distinta es que hagan lo necesario para conseguirlo. Dejamos expresamente aparte el sistema (normativa, profesores, metodología, materiales…), que tampoco es que se caracterice precisamente por ser una ayuda indescriptible para la memorización comprensiva.

Buena parte de lo que los estudiantes guardan en su memoria, con suerte permanece en ella lo que tardan en examinarse. Si hay profesores que enseñan enfocándose exclusivamente hacia el examen, otro tanto cabe decir de no pocos estudiantes (no en situación simétrica). Lo que ocurre es que, cuando la memorización no es sólida, el aprendizaje apenas surte efecto (si es que se produce). Puede que se apruebe, pero no se aprende. Nos estaremos moviendo entonces en lo que llamo la burocracia del aprobado: una nota que te sella el salvoconducto para que sigas adelante, pero te deja inerme o malamente armado ante los desafíos que te esperan.

Así que, a partir de este momento, solo me referiré a la buena memorización, a la comprensiva, a la que te enriquece, a la que te proporciona sólidos enganches para el conocimiento que te espera. Es una memorización tan esencial y con tanta proyección que sería un error que la consideraras un fin en sí misma o un proceso independiente. En el camino que conduce a la ella hay hitos que no deberías obviar, porque esa memorización que de verdad genera aprendizaje implica necesariamente habilidades, destrezas, hábitos, actitudes y motivaciones muy relevantes.

Hay muchos buenos estudiantes que, más que buena memoria, tienen buenos procedimientos y una excelente disposición hacia la automotivación, la autodisciplina y la autogeneración de hábitos. De hecho, una memoria extraordinaria, que en sí misma debería ser una buena cualidad, actúa a veces en sentido negativo, al generar exceso de confianza, sobrevaloración de las posibilidades, y alejamiento de los hábitos y procesos adecuados.

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¿Para qué memorizar?

Memorizar es grabar en la memoria contenidos o procedimientos con un triple objetivo:

1. Aumentar los conocimientos y las destrezas (aprender).
2. Desarrollar las capacidades del intelecto (aprender a aprender por uno mismo).
3. Expresar, aplicar y desarrollar lo aprendido (en la vida académica, en la vida cotidiana o profesional y en los futuros procesos de aprendizaje).

¿Cómo ayudas a tu memoria?

1. Con conocimientos previos. Nuestra mente funciona creando sucesivos borradores autocorregidos, para lo cual es esencial la acumulación de conocimientos. Aprender siempre desde cero es complicado, por lo que la continuidad, la relación de conceptos y la asociación de ideas ayudan mucho.
2. Con una comprensión profunda del significado. Se opone a la memorización con pinzas (sin haber captado bien el significado).
3. Estableciendo de redes de conocimiento. Tu memoria funcionará mejor si, en lugar de píldoras aisladas, sin conexión entre sí, le facilitas un material relevante, con organización clara y bien estructurada (relaciones, jerarquías, semejanzas, diferencias, inclusiones, causas, efectos …). Si esa organización la creas tú, mucho mejor, porque dejas listos los enlaces o nódulos de enganche de tus futuros conocimientos.
4. Con la repetición y la práctica. El nivel de eficacia de la memoria se multiplica en dos tipos de situaciones: contenidos y situaciones impactantes (inolvidables) o contenidos y situaciones repetidos. Como no siempre tenemos a nuestro alcance vivencias inolvidables, es bueno entrenarse con repeticiones.

Pautas para la memorización

1. Básate en tu documento personal de estudio. Esa es tu referencia absoluta, tu red de seguridad. Por tres motivos: en primer lugar, lo has elaborado tú por aproximaciones sucesivas, por lo que te resultará mucho más cercano; en segundo lugar, te facilitará los repasos rápidos, profundos y frecuentes, y, en tercer lugar, tu evocación visual será más productiva justo en el examen.

2. No distancies la elaboración del documento de su memorización. Si lo memorizas mucho tiempo después, no lo tendrás fresco, te costará y lo retendrás peor.

3. No memorices si no comprendes. No es una invitación a no memorizar, sino a comprender. Intenta comprender todo lo que debas memorizar. Memorizar sin entender es memorizar en falso: en primer lugar, porque lo olvidarás rápidamente, y en segundo lugar, porque no conectarás los conocimientos previos con los presentes y los futuros, luego no aprenderás. Te permitiría salir de un apuro, pero la trayectoria de un estudiante debería ser algo más que salir de apuros.

4. Asocia, relaciona, conecta las ideas entre sí. No te limites a repetir, repetir y repetir conceptos descolgados.

5. Ve primero al conjunto y a las ideas generales. Y luego, a los apartados y los detalles. Por lo general es mejor ir de arriba abajo que al revés: cuando se capta la idea general, su aplicación o su caso concreto suele ser más fácil de entender y recordar.

6. El principio y el final se graban mejor en la memoria. Actúa en consecuencia: lo del medio tiende a escurrirse con facilidad.

7. Asimismo, el principio y el final de las sesiones de memorización son más efectivas (salvo que al principio se esté muy despistado o al final muy agotado).

8. Lo que se dice en voz alta se memoriza mejor que lo que se lee.

9. Lo que se ve (con cierto despliegue gráfico) se memoriza mejor que lo que solo se dice.

10. Lo que se escribe o se dibuja se memoriza mejor que lo que solo se ve o se lee.

11. Lo que se vive de forma interactiva es difícil de olvidar. Un buen recurso para retener un apartado complicado es tratar de explicarlo a tus padres de manera activa. No hay mejor forma de aprender que enseñar.

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12. No ahorres en papel, ni en tu documento personal de estudio ni al garabatear lo que vas memorizando.

13. Después de memorizar tu documento de estudio, echa una mirada rápida al libro o los apuntes para comprobar que todo está en orden.

14. Cuando estés ante ideas relevantes, haz un esfuerzo consciente por recordarlas, por grabártelas en ese momento. El ejercicio motivado de memorizar facilita el recuerdo.

15. Utiliza tus propias reglas mnemotécnicas fiables.

16. Cuando la materia es de alta exigencia memorística, es útil grabar lo memorizado en el móvil para oírlo a modo de entrenamiento sonoro. Su efecto memorizador queda potenciado y puedes reforzarlo incluso cuando estés dando un paseo.

17. Después de memorizar, en cualquier momento improvisado trata de evocarlo. En pequeñas dosis de uno o dos minutos. Te lo irá grabando.

18. No confundas memorizar con pasar la vista sobre el texto.

19. No utilices más de una hora seguida para memorizar, ya que es un ejercicio muy fatigante. Dedicar a la memorización más de tres horas sin un par de descansos intermedios puede ser una pérdida de tiempo.

20. Un aliado imprescindible de la memorización es el taco de notas. Cualquier interferencia mental que te venga a perturbar el trabajo, la anotas de inmediato para expulsarla del cerebro hasta nuevo aviso. Si memorizas, memorizas. Sin piensas en otra cosa, no memorizas, porque se trata de un esfuerzo malamente compatible con cualquier otro.

21. Cualquier tipo de preocupación, inquietud o discusión previa constituye una interferencia en el momento de memorizar.

22. Un excelente consejo para memorizar bien: memoriza a menudo. Las prestaciones memorísticas del cerebro se perfeccionan con el ejercicio.

Fuente: http://blogs.elpais.com Autor:

Una historia de amor química

  • El mundo de la psiquedelia pierde uno de sus iconos, Alexander Shulgin, padrino del MDMA.

Ann y Alexander Shulgin –una afable pareja de ancianos- son desde hace casi medio siglo el faro que ilumina la cultura psicodélica de todo el mundo.

En el sótano de una modesta vivienda en las afueras de San Francisco se han sintetizado la casi todas las sustancias que han nutrido las fiestas y urdido los romances de millones de personas en todo el mundo, desde las raves en Inglaterra en los 80 hasta el Festival Boom, que se celebra cada dos veranos en Portugal.

A los mandos de la nave psicodélica donde renació el MDMA y surgió el 2CB, DOM, 2CI y cientos de otras drogas nombradas con indescifrables siglas está Alexander Shulgin, Shasha para los amigos, un alquimista que debería ser acreedor del Premio Nobel de Química si no fuera porque su campo de especialidad –las sustancias alteradoras de la conciencia: las drogas psicodélicas- está marginada de la esfera legal y científica por la policía del pensamiento, que dictamina que la realidad ha de ser una, compartida e incontrovertible.

Tras combatir en la II Guerra Mundial, Shulgin trabajó en la Dow Chemical, gigante químico que lo mismo fabrica medicamentos que desarrolla armas químicas para el Ejército americano. Tras probar la mescalina a principios de los 60, Shulgin decidió dedicar su vida al estudio de los psicodélicos, una augusta tarea en la que todavía está embarcado a sus 83 años. “A Shulgin le debemos que dejara de utilizar la química para la muerte y la empezara a usar para el amor”, me cuenta Jorge Escohotado, aplicado estudioso de la obra de Shulgin.

Desde hace 40 años, Shasha y su mujer, Ann, psicoterapeuta, se reúnen con un grupo de amigos psiconautas para probar las nuevas drogas que salen del laboratorio de Shulgin, principalmente variantes de las feniletaminas (como el MDMA) y de las triptaminas (derivados del DMT). Aquellas que superan el filtro de calidad del círculo son difundidas por internet y en los libros de la pareja, para que químicos de todo el mundo puedan fabricarlas, difundirlas y poner en un aprieto a las autoridades locales. Es importante subrayar que los Shulgin jamás se han lucrado con sus creaciones, apostando siempre por el copyleft químico, una generosidad que hoy están pagando en forma de apuros económicos.

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Ann y Alexander Shulgin, por Alex Grey.

Un conocido adagio de la fiesta recomienda que no te cases hasta que hayan pasado completamente los efectos del MDMA, popularizado bajo el nombre de éxtasis desde los años 80. No es casualidad que el primer y monumental libro de los Shulgin se llamara ‘Philkal, una historia de amor química’. El éxtasis y sus derivados revolucionaron la fiesta y el espíritu de varias generaciones, de Manchester a Goa, pasando –inevitablemente- por Ibiza.

Pero el espectro del compuesto va mucho más allá de las raves interminables y el sexo hipertáctil. El MDMA se ha desvelado como herramienta muy eficiente en el tratamiento del estrés postraumático de, por ejemplo, los soldados veteranos de las guerras de Irak y Afganistán. Según escribe el propio Shulgin en ‘Phikal’, el MDMA es “penicilina para el alma”.

La relación de los Shulgin con las instituciones prohibicionistas ha ido evolucionando dentro de una ambigua tolerancia a lo largo de las décadas. Alexander ha llegado a colaborar con la DEA (el poderoso departamento antidrogas de EEUU) como perito, pero también ha sido severamente reprimido, especialmente a raíz de la publicación de ‘Phikal’, en 1991, cuando el gobierno le revocó su licencia de químico. “Shulgin se infiltró en el corazón del sistema prohibicionista y, desde dentro, lo usó para sus fines particulares y para meterle un torpedo en la línea de flotación del que no se repondrá jamás”, explica Alejo Alberdi, estudioso de la psicodelia y drogófilo confeso.

El influjo de las creaciones químicas de Shulgin es aún mayor que el impacto que tuvo durante los 60 el LSD de Hoffman, el otro santón del movimiento psicodélico. Pero Hofmann “dio con el LSD por casualidad o serendipia, mientras que la labor de los Shulgin fue totalmente intencionada”, recuerda Alberdi.

Las drogas psicodélicas son consumidas por un porcentaje pequeñísimo de la población (menos del 01%, según datos de la ONU). Esto es así porque las sustancias que alteran la percepción de la realidad “no son aptas para todos los públicos”, explica el doctor Fernando Caudevilla, experto en drogas. No obstante, “no descarto que en algún momento suceda algo parecido a lo que pasó con la MDMA, que dio el salto de círculos restringidos al mainstream”.

Alexander Shulgin, que falleció ayer 2 de junio en Los Angeles, ayudó a millones de personas a abrir las puertas de la percepción, derribando el velo de maya, esa ilusión compartida que, según el hinduismo, llamamos realidad.

Fuente: http://www.yorokobu.es