Cunnilingus en “prime time”.

Beatriz Gimeno analiza las diferentes reacciones que ha suscitado que Michael Douglas atribuya su cáncer de boca a la práctica del sexo oral, y celebra que la polémica haya servido para visibilizar a una práctica sexual apenas representada en los medios.

Hace unas semanas el actor Michael Douglas concedió una entrevista al periódico inglés The Guardian. En ella aseguraba que su cáncer de garganta se originó debido al virus del papiloma humano (VPH) contraído por practicar sexo oral. Esta declaración por parte de una persona con una enorme proyección pública no podía pasar desapercibida y, efectivamente, no lo hizo. A mí me sorprendió que la mayoría de las reacciones suscitadas en las redes sociales fueran negativas, no leí nada positivo acerca de una cuestión que, a mi parecer, tiene más aristas de lo que parece.

Me pareció positivo que el cunnilingus se visibilizara, aunque lo hiciera en estas circunstancias. El silencio sobre el sexo oral recibido por las mujeres es casi total en las representaciones sexuales habituales, en el cine, en la televisión e incluso en el porno. Cuando en cualquier película aparece una escena de sexo, lo que vemos es un coito en el que ella siempre disfruta, y mucho. Sexo oral es, para la mayoría, una felación. El cunnilingus es una práctica invisibilizada porque, de alguna manera, rompe con el sexo normativo que prescribe que la mujer se pone al servicio del placer del hombre; normalmente se entiende que en ese ponerse al servicio del placer de él, ella encontrará el suyo. Naturalmente no es así, pero así nos lo cuentan, y así lo recogen la mayoría de las representaciones sexuales que nos llegan. Además, ese “ponerse al servicio de” incluye que si alguien se pone de rodillas es ella, y no él. El sexo se sigue pensando, por supuesto, en términos jerárquicos, y ofrecer placer sin recibirlo sigue siendo cosa de mujeres. Por otra parte, cuando se habla del cunnilingus se hace casi siempre en tono de broma. Por lo general, las mamadas serán lo que sean pero no suelen ser objeto de broma; son siempre una cosa seria. 

En las escenas de sexo vemos un coito en el que ella siempre disfruta, y mucho. Sexo oral es, para la mayoría, una felación.El cunnilingus es una práctica invisibilizada porque rompe con la prescripción de que la mujer se pone al servicio del placer del hombre.

Así ocurrió también en los comentarios que se hacían en las redes sociales acerca de las declaraciones de Michael Douglas. Estos comentarios se pueden dividir en dos grupos. Los negativos pero que se lo toman a broma, y los que se lo toman en serio, aunque también lo valoran de manera negativa. Entre los primeros, muchos eran del tipo: “Claro, como al vejestorio no se le empina…” Y había muchos otros que se referían a Michael Douglas como “maricón”. Para los primeros, practicar el cunnilingus es propio de hombres mayores que no pueden recurrir a la práctica heterosexual por excelencia, el coito. Es decir, se ofrece sexo oral a las mujeres cuando no se les puede ofrecer sexo “normal”, cuando uno ya es tan viejo que tiene que recurrir a estas cosas para poder tener sexo porque es incapaz de tener una erección, cosa que se supone de mucho más valor que el cunnilingus. Por otra parte, un viejo está mucho más propenso a humillarse ante una chica, ya que a su edad no puede aspirar a mucho más si quiere tener sexo. Es lo que creían quienes opinaban que la culpa de lo que le ha pasado a Michael Douglas la tiene el empeñarse en casarse con una mujer como la suya. Suponemos entonces que Catherine Zeta-Jones estaría mucho más contenta si dispusiera de un marido con una potente erección.

Por tanto, sexo oral sólo cuando el pene no funciona bien, como último recurso. Y siempre considerado algo gracioso, banal, sexo de segunda categoría, no verdadero sexo. Lo más curioso es que entre quienes opinaban así había algunas feministas, lo que en mi opinión demuestra lo naturalizado que tenemos el coito como auténtico sexo heterosexual y la poca importancia que le damos a las prácticas sexuales en la determinación o significación del género.

En cambio, en los comentarios que calificaban al actor de maricón, está claro que lo que se considera normal es que en caso de que se chupe algo, esto sea un pene. Cuando comenté la noticia en mi trabajo, la mayoría de la gente dijo sin especial mala intención: “no sabía que Michael Douglas fuese gay”, es decir, suponían que el actor había contraído el VPH practicando felaciones a otros hombres. Como he dicho, sexo oral es siempre una felación. A mis compañeros de trabajo no se les pasaba por la cabeza la idea de que las mujeres pueden recibir sexo oral y no sólo darlo. A la mayoría no le parecía lógico que un hombre heterosexual, famoso y rico además, y por tanto sin problemas para tener las mujeres que quiera, se “rebaje” a practicar sexo oral a una mujer. A un hombre sí porque estas son cosas que hacen los gais.

Algunas feministas hablan de criminalización del cunnilingus y de la vuelta al mito de “la vagina dentada”; otros piensan que se la criminalización se hace extensiva a todo sexo oral. No les falta razón, viendo lo que ha publicado el ABC.

El segundo grupo, el de los que hacían comentarios serios, está compuesto por los que piensan que con esta noticia se está intentando criminalizar el sexo oral. Y entre estos también podemos distinguir dos tipos de comentarios. Están por una parte algunas feministas que piensan que toda la información ofrecida es alarmista y tendenciosa; que de lo que se trata es de criminalizar el cunnilingus específicamente y hablan de la vuelta al mito de “la vagina dentada”, la vagina como foco de inmundicia, una imagen tradicional de nuestra misógina cultura. Y por otro lado están los que piensan que esta criminalización se pretende hacer extensiva a todo el sexo oral, a cualquier práctica que no sea el coito normativo. A estos no les falta cierta razón en cuanto a que es verdad que algunos medios conservadores se han lanzado por la pendiente de relacionar sin más cáncer y sexo oral. El ABC va claramente en ese sentido, con un artículo que cita un estudio (que no cita nadie más) en el que se asegura que la infección con el virus del papiloma humano (VPH) ha superado como causante de cáncer oral al tabaco y el alcohol. La redacción de esta noticia es un ejemplo de mal periodismo porque, después de afirmar esto, más adelante afirma lo contrario; además, toda la información que ofrece contradice a la información científica más confiable. Para quienes están seriamente preocupados por las posibilidades reales de desarrollar cáncer a partir del contagio del virus del papiloma humano que se transmite muy a menudo a través de la práctica del sexo oral, la web de Materia ofrece una información precisa y ajustada.

En todo caso, es mejor no frivolizar con este tema. Yo recuerdo que cuando llegó el sida en los ochenta, también pensábamos que era algo que se decía para criminalizar el sexo gay y muchas asociaciones se negaron en un principio a realizar campañas de prevención por esta razón. No nos lo creímos. Pero eran otros tiempos. Las enfermedades de transmisión sexual no son una broma y muchas de ellas son muy serias. El sexo seguro no es de ahora ni se refiere sólo al VIH. Pero respecto al cáncer de garganta o boca y al VPH, parece que por ahora no hay que cambiar hábitos ni preocuparse en exceso. Álvaro Vives, responsable del departamento de infecciones de transmisión sexual de la Fundación Puigvert de Barcelona dice:  “No está nada claro cómo llega el virus allí (a la garganta). Asegurar que es a través del sexo oral es una animalada”. Y de hecho, considera que el sexo oral “es el más seguro, en especial el cunnilingus”. Así que tan sólo hay que tomar precauciones adecuadas al nivel de riesgo. Una de estas precauciones, ya lo sabemos, es el uso de preservativos. Y acompañando a la visibilización del cunnilingus estos días hemos podido ver en la televisión algo hasta ahora invisible, preservativos femeninos. Es verdad que yo no soy muy partidaria de ellos ya que creo que el nivel de riesgo es perfectamente asumible, pero eso es una decisión personal y, además, depende de muchos otros factores. En todo caso, y para variar un poco, ahí ha estado el cunnilingus durante unos días, en ‘prime time’ y eso sí me parece buena cosa.

Fuente:Pikaramagazine.com

1a foto: Steve Rhodes

2a foto: Cómeme./ Anjelkaido

The alcohol barrier: si bebes, no sales del parking.

El mensaje si bebes no conduzcas es una commodity, pero sigue siendo necesario. Es casi una obligación social en la que muchas marcas y empresas han puesto su granito de arena a la hora de extender el consejo. Algunas no pasan del mensaje, pero otras se han puesto manos a la obra como es el caso de la discoteca belga Carré.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=LOfhBcAzIgs&feature=player_embedded[/youtube]

La agencia Publicis ha realizado esta acción que tiene una ejecución bastante sencilla, pero harto efectiva. A la pregunta de cómo evitar que la gente coja el coche borracha se respondieron con una obviedad: evitando que puedan coger el coche. Por esto crearon esta barrera en la salida de la discoteca con un alcoholímetro incorporado. Si dabas positivo, la barrera no se abría.

Sencillo, efectivo y brillante.

¿Que os parece esta campaña?

Fuente: Unapausaparalapublicidad.wordpress.com

Somnibus: un bus para dormir la mona.

Una pareja de franceses ha puesto en marcha un hotel-autobús que te lleva a casa después de una noche de fiesta en la que hayas bebido

Volver a casa después de salir de fiesta puede ser un tanto complicado por el aspecto de que “si bebes no conduzcas” y también porque es difícil poner en practica eso de no tomar ninguna copa durante una fiesta. Este lema también se repite en los países de la Unión Europea, pero nuestros vecinos franceses han pensado en darle otro enfoque al asunto creando el “, somnibus” un autobús en el que podrás dormir la mona, mientras que te llevan de vuelta a casa. Esta idea la ha tenido Lawrence y Geraldine Vandersnickt, una pareja procedentes de Aquitania, en el sudoeste del país.

Concretamente el autobús-hotel viaja los días festivos y permite a sus ocupantes no correr el riesgo de ponerse al volante o no tener que coger una noche de hotel. En su interior están instaladas dieciocho cómodas literas y pequeñas cajas fuertes para depositar objetos personales como el móvil o el dinero. Pero eso no es todo, porque en la parte trasera del autobús hay aseos con distribuidores de cepillos de dientes y toallitas. El autobús se alquila en completo por un precio de entre 390 a 590 euros por noche, dependiendo de la temporada. Sino también está la opción de hacer un contrato por kilómetros a 1.50 euros el kilómetro.

El primer prototipo de este peculiar modo de transporte fue presentado a principio de abril y de nuevo volverá a presentarse en Burdeos este fin de semana. Por el momento parece ser que la idea ya tiene más de un adepto y se han cerrado diez contrataciones entre mayo y junio. Sus creadores han explicado que tienen pensado seguid adquiriendo hasta otros cinco autobuses para darles un enfoque más lujoso en donde se instalaría una cama nupcial o una ducha entre otras cosas. Habrá que esperar un poco para ver si esta moda llega a España?

Fuente: Easyviajar.com