Psicofármacos

El uso de sustancias naturales para tranquilizar está documentado desde la antigüedad, a mediados del siglo XIX se introdujeron en los tratamientos de la ansiedad y de los trastornos del sueño medicamentos más específicos que el alcohol y los derivados del opio que se venían utilizando. Los fármacos hipnóticos y ansiolíticos han sido una de las drogas que más uso ha tenido, se recetaban libremente en las décadas de los cincuenta y setenta. Su consumo está en todos los sectores sociales pero tradicionalmente asocia más el consumo a las mujeres de mediana edad.

COMPOSICIÓN Y PRESENTACIÓN

Capsulas, comprimidos o ampollas inyectables, gotas, supositorios.

Dentro de los fármacos se diferencia entre los barbitúricos (tienen potentes efectos a dosis mínimas, fuertes efectos secundarios, y generan una rápida y potente dependencia) y las benzodiacepinas (ansiolíticos e hipnóticos de uso más frecuente)

VÍAS DE ADMINISTRACIÓN Y DOSIS

Vía oral, rectal o inyectable.

EFECTOS

Dependiendo de la dosis y de la persona, producen diferentes efectos.

A dosis bajas disminuyen la intranquilidad, la tensión emocional y la ansiedad sin alterar mucho la percepción sensorial y el estado de alerta; dosis medias provocan calma o somnolencia y sedación, dificultades en el habla… a dosis mayores, inconsciencia, anestesia quirúrgica, coma y enlentecimiento grave de la función respiratoria y cardiaca que puede provocar la muerte.

Entre los efectos secundarios podemos señalar los acumulativos (por repetición de la dosis) y los residuales (después de la terminación del tratamiento), pero en general los más comunes son la sequedad de boca y nariz, sensación de sabor metálico, dilatación de la pupila, estreñimiento, visión borrosa, mareo, náuseas, inquietud, temblores, pérdida del deseo sexual y problemas de erección en los hombres.

Un efecto poco conocido de los tranquilizantes, es el de la “resaca” (similar a la del alcohol) que aparece una vez pasados sus efectos y que suele provocar el consumo de más tranquilizantes para evitar las molestias, entrando así en un círculo vicioso que lleva a la dependencia.

Su mezcla con otras drogas puede ser muy peligrosa sobre todo con el alcohol ya que el resultado es que los efectos de ambas drogas no se suman sino que se multiplican pudiendo provocar paradas cardiorrespiratorias o el efecto contrario y llegar a estados de excitabilidad, reacciones hostiles y agresivas.

RIESGOS

ALTERACIONES FÍSICAS ALTERACIONES PSÍQUICAS Y NEUROLÓGICAS
A largo plazo lesionan las funciones sexuales y el cerebelo; producen erupciones cutáneas, dolores de las articulaciones, jaquecas, bajadas de tensión, y tendencia al infarto cardiaco, además son muy toxicas para el hígado y el riñón. Temblores, vértigo y deterioro psicológico grave.

TOLERANCIA Y DEPENDENCIA

Los ansiolíticos e hipnóticos pueden generar tolerancia y dependencia física y psicológica, el grado de dependencia dependerá del tipo de fármaco que se tome, la dosis así como del tiempo que la hayamos utilizado. El síndrome de abstinencia puede tardar en aparecer una o dos semanas después de dejar el consumo y se manifiesta con alteraciones de la percepción, desmayos, inquietud, nerviosismo constante, temblores, debilidad, náuseas, vómitos, dolor de cabeza e hiperactividad a estímulos externos

Tabaco

El tabaco es una droga legal cuyo origen se puede encontrar en América. Fueron los descubridores de este continente quienes lo introdujeron en Europa hace más de 500 años. Los indígenas lo utilizaban para aliviar dolencias, enfermedades y para celebrar ceremonias rituales. Su consumo pronto se extendió.  Según la OMS, actualmente es la primera causa de mortalidad mundial. Se calcula que en el mundo existen 1.100 millones de personas adictas al tabaco.

COMPOSICIÓN Y PRESENTACIÓN

Se obtiene de la transformación de las hojas de la planta Nicotiana tabacum. El principio activo del tabaco es la nicotina. La forma más habitual de consumo son los cigarrillos en cuyo humo se han localizado más de 4.000 sustancias nocivas:

Nicotina: Estimula el SNC y la responsable de la dependencia que provoca el tabaco. Se encuentra de forma natural en el tabaco pero hoy en día gran parte de esta es añadida de forma artificial a los cigarrillos.

Alquitranes: Son sustancias que poseen un alto potencial cancerígeno. Es un residuo negro y pegajoso compuesto por miles de sustancias químicas clasificados como residuos tóxicos.

Irritantes: Como su nombre indica son los causantes de la irritación del sistema respiratorio.

Monóxido de carbono: Resultante de la combustión del tabaco y del propio papel de la envoltura del cigarrillo. Esta sustancia se adhiere a la sangre y dificulta la distribución de oxígeno por el cuerpo.

VÍAS DE ADMINISTRACIÓN Y DOSIS

El tabaco se puede mascar, esnifar (rapé) o inhalar. Habitualmente, y hoy en día, el tabo se fuma en forma de cigarrillos, puros o en pipa.

Aspirando el humo se puede absorber hasta el 90% de nicotina, mientras que si éste permanece únicamente en la boca (es decir el humo no es tragado), la cifra se reduce al 20 o 35 %.

EFECTOS

Tras haber entrado a los pulmones, la nicotina alcanza el torrente sanguíneo y llega al cerebro. Sus efectos duran entre 5 y 10 min. provocando una fase de estimulación del sistema nervioso central.

Efectos psicológicos: Facilita la concentración y por ello mejora los procesos de memorización, intensificándose la actitud de vigilancia.

Efectos físicos: Aumenta la frecuencia cardiaca, el ritmo respiratorio y la presión arterial.

RIESGOS

Pueden producirse úlceras gástricas, las heridas de la piel pueden tardar más en curarse, la nicotina reduce los niveles de la vitamina C. El humo produce inflamación en las mucosas del aparato respiratorio, disminución de la capacidad pulmonar. El alquitrán contiene sustancias cancerígenas, lo que puede provocar entre otros cáncer pulmonar, de boca y de garganta. Las mujeres fumadoras son más propensas a padecer desórdenes menstruales y ver reducida su fertilidad.

TOLERANCIA Y DEPENDENCIA

La nicotina provoca una dependencia bastante severa, sobre todo a nivel psicológico. Es una de las sustancias con más poder adictivo

El síndrome de abstinencia aparece al poco de dejar de fumar y puede durar de 7 a 10 días. Sus manifestaciones son: irritabilidad, inquietud, dolores de cabeza, disminución de la frecuencia cardiaca, aumento del apetito, insomnio y dificultades de concentración.

Alcohol

Es una droga legal con un consumo muy presente en los hábitos culturales en nuestra sociedad y muy asociado a las celebraciones y la diversión. Esto es debido a que es una sustancia elaborada y consumida desde hace miles de años.

También la puedes encontrar en productos de limpieza, farmacéuticos y cosméticos.

COMPOSICIÓN Y PRESENTACIÓN

Su nombre químico es etanol o alcohol etílico.

Es un líquido incoloro y volátil que está presente en diversas bebidas que pueden ser fermentadas (cerveza, vino, sidra) o destiladas (ron, whisky, vodka, etc.).

La cantidad de alcohol en las bebidas depende de cada una pero suele ser más baja en las bebidas fermentadas.

VÍAS DE ADMINISTRACIÓN Y DOSIS

Su forma de consumo es por via oral, de forma que el alcohol es absorbido a través del tracto gastrointestinal.

El alcohol es la droga que con mayor facilidad se puede hacer una equivalencia de su consumo y los riesgos que tiene para el consumidor. Esto se puede realizar gracias a que el alcohol se puede cuantificar en Unidades de Bebida Estándar (UBE). Una UBE  equivale a 10 gramos de alcohol puro, la equivalencia con algunos tipos de bebida, y la clasificación del tipo de consumo que se tiene dependiendo de las UBES consumidas, es:

EFECTOS

Después de los cinco minutos del consumo, el alcohol ya puede detectarse en la sangre y alcanza los picos máximos de concentración entre los 30 y los 90 – 180 minutos.

Los efectos de su consumo desaparecen, aproximadamente a las 6 horas, la velocidad de eliminación depende de tu peso y sexo pero suele ser de 1 copa por hora.

El consumo de alcohol produce unos síntomas que se suceden en un proceso en el que se distinguen varias fases:

Fase de excitación: Aparece al principio. Se caracteriza por euforia, facilidad para expresar los sentimientos, pérdida de inhibiciones y locuacidad.

Fase hipnótica: A medida que vamos bebiendo y aumenta la concentración de alcohol en sangre se produce incoordinación motora y alteraciones del equilibrio, confusión mental, habla pastosa y no congruente, irritabilidad, mareos, nauseas, vómitos, y un enlentecimiento de la respiración y el pulso cardíaco.

Estas dos primeras fases van también acompañadas de otras manifestaciones físicas como enrojecimiento facial, dilatación de la pupila y sudoración.

Fase anestésica: Si se continua bebiendo, hay una pérdida de la conciencia, de los reflejos y del control de esfínteres; la debilidad muscular se va generalizando así como las dificultades respiratorias llegando a un estado de aturdimiento y coma.

Fase bulbar: Cuando la intoxicación alcohólica avanza puede producirse una parada cardio-respiratoria y la muerte de la persona.

RIESGOS

Alteraciones en el estómago, hígado, páncreas, inflamaciones, úlceras y degeneraciones del sistema circulatorio: infartos y arteriosclerosis. Alteraciones mentales: delirios y demencia alcohólica.

TOLERANCIA Y DEPENDENCIA

El consumo de alcohol genera tolerancia en un tiempo relativamente breve.

La dependencia tanto a nivel físico como psíquico es una de las más graves y difíciles de tratar.

La ausencia de alcohol en consumidores crónicos conlleva la aparición de síntomas tales como temblores, convulsiones y alucinaciones, intenso deseo de consumo, finalmente puede aparecer la fase delirium tremens, en la que los síntomas anteriores se intensifican, además de fiebre, insomnio, sudoración etc.